El método científico que cada día se adueña con más fuerza en todos los aspectos de nuestra actividad real parece que se aleja también cada día con más rapidez de cualquier actividad relacionada con el análisis social, político o económico. Mientras el primero nos acerca a la verdad (por supuesto siempre revisable en el tiempo) la chatarrería intelectual pace por doquier en el mundo de la mentira (por supuesto, nunca revisable).
Alcanzar las antiguas cifras de empleo (de trabajo asalariado) es para todo el variopinto mundo de los salvadores del sistema la única solución para superar la actual crisis económica. Claman por el empleo desde los gobiernos hasta los sindicatos pasando, cómo no, por la llamada izquierda indignada. Los empleadores desean la absoluta liberalización del mercado del trabajo. Los empleados querrían trabajo en cualquier condición y precio. Tanto para unos como para otros, es una cuestión de supervivencia. Trabajo y Capital siempre antagónicos pero complementarios se alían ahora para salvar lo ya insalvable. Porque desde hace tiempo, la creatividad humana ha hecho aparecer un tercer elemento en la discordia: lo que llamamos Ciencia, (o método científico, o Revolución tecnológica, o sociedad del conocimiento), … que ha dislocado por completo el orden de la vieja sociedad capitalista en donde el Capital, la mercancía, el dinero se adueñaron por completo de cualquier aspecto de actividad social y en donde el trabajo en su forma asalariada era el único motor de la revalorización y de la acumulación de capitales.
Después de más de dos siglos de acumulación de Capitales a partir de la explotación del trabajo humano y la desposesión de las riquezas de una gran parte del mundo, de guerras y conflictos para derimir en que manos se concentraría el enorme Patrimonio acumulado por la Humanidad, ya se alcanzó el final del trayecto. La gran sobreacumulación de Capitales huye de todo aquello que justificó su propia existencia… de las transacciones reales, del comercio de bienes y servicios, y especialmente de la producción de mercancías. Es guardado en paraísos fiscales, atesorado, malbaratado, invertido en obras de arte, palacetes, en colosales edificaciones, en eventos deportivos… o simplemente quemado en engendros militares de destrucción.
Unas preguntas deberíamos hacer: ¿Por qué el sencillo circuito de la acumulación que durante siglos fue el motor directivo del sistema capitalista: dinero-mercancía-mercancía-dinero, fue abandonado? ¿Por qué el Capital no invierte en la producción? ¿Porque su absoluto control sobre la propiedad de los grandes medios de producción es utilizada más como un elemento rentista que como el productor de mercancías y de revalorización del Capital? ¿En dónde estará la demanda solvente capaz de absorber la inmensa capacidad productiva que es capaz de crear una revolución tecnológica imparable, cuando ésta no hace más que provocar inevitablemente enormes ejércitos de desempleados y excluidos?
Pues sencillamente porque los procesos de revalorización del Capital en los procesos productivos actuales de enorme eficacia pero sin apenas necesidad de fuerza de trabajo humano acabaron. Porque es constante la disminución de la tasa de ganancias a pesar de la política de manipulación de los precios. Porque la tecnología (y la competencia) hace que los costes de producción tiendan a cero. Porque la propiedad sobre los grandes medios de producción (cimiento de la sociedad de los propietarios) ya no sirven prácticamente para nada. Una innovación tecnológica producida en una pequeña empresa puede poner en jaque con suma facilidad y prontitud a cualquier colosal emperio empresarial. La propiedad no es nada. El conocimiento todo.
Hace mucho tiempo que las empresas han ido reduciendo la fuerza de trabajo humana anteriormente necesitada. Pero siguieron aumentando su eficiencia y recortando los costos de producción. El traslado de toda esta fuerza de trabajo humana a otros sectores (de servicios) y fundamentalmente al sector de la construcción, ha sido insuficiente. El primero porque las innovaciones tecnológicas también han mermado ostensiblemente, no solamente la creación de puestos de trabajo sino, su mantenimiento; y el segundo porque éste entró en bancarrota. Ante esta situación, la burbuja del endeudamiento (propiciar la continuación de una demanda insolvente) como solución a la caída del poder adquisitivo de los salarios, ha retrasado, solamente, algo más de una década, el estallido de la crisis. Santiago Niño Becerra acierta plenamente respecto a esta cuestión.
Pero todo esto, mantenido en latente secretismo o en la obviedad por economistas y politólogos, no es novedoso. Y no voy aquí a referirme a K. Marx como sería mi deseo. En octubre de 1998, Jeremy Rifkin (asesor de Clinton y de numerosos gobiernos occidentales y autor de numerosos trabajos, especialmente el libro “El fin del Trabajo”) en una extensa Conferencia pronunciada en el Edificio Mercosur, ya anticipaba con bastante acierto la actual situación de crisis del trabajo…Decía : “Sabemos que viene el tiempo libre, mucho tiempo libre. La pregunta que planteamos es si va a ser para disfrutarlo o para hacer filas de desempleados”. Hoy, pasados 14 años de su conferencia, ya sabemos la respuesta.
(La Conferencia completa de Rifkin y unas reflexiones sobre su contenido pueden leerse en la web ellaberinto.net -libro 2, título 10 y 11-. Se escribieron en el mes de septiembre de 2003).
Entre otras cosas Rifkin decía: “Hay grandes cambios en la naturaleza del comercio y el trabajo. Cuando era un joven estudiante de economía en la Universidad hace unos 35 años, éramos un país de obreros de fábricas. Un tercio de los americanos trabajaban en fábricas hace 30 años. Hoy en día, solo el 17% de los americanos están en las fábricas. Seguimos siendo el No. 1 en materia de fabricación. Lo hacemos con menos seres humanos y más máquinas inteligentes. Quiero darles un ejemplo de la US Steel Corporation, la quintaesencia del empleador americano. En 1980, esta empresa tenía 120.000 obreros americanos que producían acero. Hoy solamente tiene 20.000. Esos 20.000 de hoy producen más acero que 120.000 hace 18 años en esa misma empresa. Si trasladamos esto a todas las categorías de fabricación podemos hacer una lectura transparente del próximo siglo… (…) De modo a que nos dirigimos hacia nuevas fábricas sin obreros, hacia una industria de servicios virtual…”
Esta es la realidad que cuesta o no se desea comprender. Unos porque intentan a toda costa seguir moldeando el desarrollo social dentro de unas leyes que la evolución del propio sistema las han hecho inviables. Otros porque no es fácil reconocer que el sistema no fue abatido por cambios de gobierno, revoluciones o tomas de los palacios de invierno sino porque murió de de su propio éxito… y como el mago, por no saber o no poder dominar los poderes infernales que el mismo conjuró.
Y hablando de poderes, pienso, que cada vez que se demuestre más el éxito de un proyecto innovador basado en la fuerza de la revolución del conocimiento más y más se pondrá en cuestión que el progreso no puede estar encadenado a las leyes de la sociedad de la mercancía y del dinero. Es una cuestión inexorable: el ferrocarril acabó con las diligencias. También la abundancia se impondrá a la escasez.
Todo parece indicar que ya no puede esconderse por más tiempo que estamos inmersos en una grave crisis económica, social y política. Para algunos profunda, pero pasajera. Para otros, sistémica. Sistémica, palabra de moda, que debe significar, supongo, del sistema. Bueno algo hemos adelantado. Reconocemos por fin de que hemos transitado por distintos “sistemas” que se crearon, se desarrollaron y que en su decadencia entraron en crisis y fueron sustituidos por otros que significativamente debían ser más eficientes, motivo suficiente que debería explicar su cambio. Como se trata de un cambio profundo en la manera de trabajar, de vivir, de relacionarse, de entender el presente y el futuro, de nuevas formas culturales de pensar y de hacer, nuevos comportamientos, hábitos, códigos éticos… (de nuevas relaciones de propiedad y de nuevas formas de explotación del trabajo humano) éstos cambios no se han producido nunca de la noche a la mañana. Son periodos de transición que pueden durar décadas hasta que llegan a generalizarse y a dominar por encima de los anteriores (que tampoco desaparecen ipso facto) en todas las facetas de la vida social. Para los materialistas no se trata de razones morales, de justicia, de voluntad, ni tan solo de fuerza. Se trata, como decía Marx: “Una formación social nunca declina antes de que se hayan desarrollado todas las fuerzas productivas que ella, en toda su extensión, es capaz de contener, y nunca surgen nuevas relaciones de producción superiores antes de que sus condiciones materiales de existencia hayan sido generadas en el seno de la vieja sociedad. Es por esto que la Humanidad nunca se propone realizar tareas que no pueden ser llevadas a cabo, ya que si analizamos bien las cosas, llegaremos siempre a la conclusión de que la propia tarea solo surge si las condiciones materiales de su resolución ya existen de antemano, o por lo menos existen en vías de formación” (en el prefacio de la “Crítica de la economía política”). Esta enorme verdad nos enseña que aunque a veces alguna tarea (como la de pretender volar, por ejemplo) surgió mucho antes de existir las condiciones materiales para su resolución (el motor de explosión) su intento de resolución cosechó siempre fracasos. Y también que cuando ya existen las condiciones materiales para la resolución de una tarea no existe ninguna fuerza por poderosa que sea que impida que ésta se resuelva. Todo aquello que la sociedad humana está en condiciones de realizar tarde o temprano lo realiza. No existe secreto alguno que resista el paso implacable del conocimiento humano, su generalización y socialización. Así ha sido desde el descubrimiento y dominio del fuego.
Bueno, pues resulta que mientras asistimos ya al sepelio de un sistema incapaz de reproducirse, ahora resulta (tanto para los gestores políticos de la derecha como de la izquierda política) que no hay vida social posible fuera de él. La famosa crisis sistémica no debe ser tal, cuando su solución solo puede basarse intentando salvar como sea al propio sistema. ¿Cómo? Nadie lo sabe a Ciencia cierta, pero sus plañideras políticas de uno u otro signo no paran de vomitar todo tipo de recetas para intentar salvarlo. Salvar al Capital de la única manera posible: salvar al trabajo asalariado. Esta es la machacona preocupación generalizada de analistas, gobiernos, y gestores políticos y financieros. Pocos analistas sin embargo anticiparon que esta imposibilidad es la verdadera causa de su crisis. Muy pocos comprendieron, desde hace mucho tiempo, que la crisis del Capital es la crisis del trabajo asalariado. Su defunción ha sido inseparable.
La defunción del trabajo y de su forma de explotación capitalista (el trabajo asalariado) ha sido el enorme éxito de un sistema social capaz de desarrollar como ningún otro las fuerzas productivas latentes en el seno de una sociedad que fue capaz de librarse de las cadenas del Antiguo régimen. Defunción del trabajo porque máquinas inteligentes consiguen hacer, cada día más, con más prontitud y eficacia numerosas tareas en todos los sectores de la producción. Defunción del trabajo asalariado porque la eficiencia, la innovación tecnológica, la investigación, la emprendaduría… el conocimiento humano, en definitiva, como la mayor fuente de desarrollo, ya no puede anquilosarse bajo las cadenas de asalariamiento y la propiedad intelectual. El progreso social necesita unas relaciones diferentes. Por primera vez la sociedad alcanza a la comprensión de que la apropiación privada del conocimiento es un enorme freno para el desarrollo de unas fuerzas productivas.
Paradójicamente los que intentan superar esta crisis se resisten a aceptar que la sociedad ha alcanzado las condiciones materiales para que las tareas necesarias para nuestra supervivencia y progreso sean resueltas con “Menos Trabajo” y con otra manera de trabajar diferente. Siguen obcecadas en solucionar el creciente e inevitable desempleo (trabajo que rinde beneficios la Capital) aunque sea de la manera más precaria e indignante. Siguen obcecadas en persistir en una manera de trabajar (el asalariamiento) que hasta para el propio empresario capitalista le resulta ya una carga insostenible que intenta sustituir lo antes posible por las nuevas tecnologías. Siguen obcecados en contratar remeros para la galera cuando la fuerza de los motores ya domina por completo la navegación…
Es una lástima que frente a la sociedad de la precariedad y la escasez no surjan voces que clamen por la sociedad de la abundancia… Porque hemos alcanzado sobradamente las condiciones materiales para hacerla realidad.
Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales en Internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que:
1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2. La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3. La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4. La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5. Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6. Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7. Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8. Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red, en España ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9. Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10. En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Se ha publicado en multitud de sitios web. Si estás de acuerdo y quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
“La tecnocracia vuelve a estar de moda, pero muchos no saben lo qué es, tampoco si es buena o mala”
"Me parece especialmente interesante las siguientes ahora que tanto se habla de la vuelta de los tecnócratas al poder, tras las caídas de los presidentes griego e italiano y el varapalo fenomenal , que, según todos los pronósticos, recibirá el gobierno español de Zapatero. Vuelve a mencionarse el término Tecnocracia y muchos no saben lo qué es. Tampoco si es buena o mala: El término tecnocracia se deriva de los vocablos griegos tecnos ("técnica") y kratos ("fuerza", "dominio" o "poder"), por tanto, tecnocracia significa literalmente "gobierno de los técnicos". El "técnico que gobierna" es por consiguiente un tecnócrata, o más bien lo que se consideraría como que la tecnocracia es el gobierno llevado por un técnico o especialista en alguna materia de economía, administración, etcétera; que ejerce su cargo público con tendencia a hallar soluciones apegadas a la técnica o técnicamente eficaces por encima de otras consideraciones ideológicas, políticas o sociales. El tecnócrata es quien es partidario o implementa la tecnocracia...", me escribe Luis Cazrola, economista.
y sigue:
“La primera tecnocracia que se concibió fue la del gobierno de sabios en la República de Platón.
El término tecnocracia se impone a partir de los primeros años 1930 para indicar la progresiva expansión —alentada por parte de algunos, temida por otros— del poder de los técnicos de producción (químicos, físicos e ingenieros) basado en el supuesto de que quien está capacitado para gobernar el proceso industrial empresarial está capacitado para gobernar no solamente enteros sectores productivos, sino también la sociedad industrial en su conjunto.
Los técnicos industriales son pronto reemplazados por la clase de los “directores”, que debe su fortuna al debilitamiento de la función de la propiedad —ya sea en su faceta de titularidad, con la sociedad por acciones, ya sea en su faceta decisional—, característico de los grandes grupos industriales. Con la creciente intervención del Estado en la vida económica de los pueblos, con la planificación económica y con la integración entre industria y sistema de defensa durante los periodos bélicos, con la carrera armamentística durante la llamada Guerra Fría, el tecnócrata medio se abre a los más altos niveles de la burocracia estatal y de los aparatos industrial-militares, además de, evidentemente, a exponentes de renombre de las facultades universitarias científicas, tecnológicas y económicas, con un trasvase continuo de una realidad a otra, ejemplificado por la carrera de Robert S. McNamara, en primer lugar presidente de la Ford Motor Company, luego ministro de Defensa de EE. UU., en la época de la guerra de Vietnam (1965-1975) y finalmente presidente del Banco Mundial.
La importancia económica y social de los flujos financieros e informativos de los años ochenta determina una imponente aportación del mundo de las finanzas, de la informática y de la comunicación en la formación de la mentalidad y del personal tecnocráticos. No obstante, la calificación de tecnócrata se otorga al técnico no como especialista, sino más bien como presunción de poseer los elementos para aplicar la técnica al gobierno de todo entorno humano.
Entre las denominadas familias políticas del franquismo, se denominaron tecnócratas a los que dirigieron el área económica de los gobiernos desde el Plan de Estabilización de 1959, muchos de ellos en la órbita del Opus Dei.
La ideología tecnocrática.
Por regla general, se atribuye la primera expresión consciente de la ideología tecnocrática al filósofo y sociólogo francés Claude-Henri Rouvroy, conde de Saint-Simon (1760-1825), que en su obra Réorganisation de la société européenne, de 1814, afirma: “Todas las ciencias, no importa de la rama que sean, no son más que una serie de problemas que solucionar, de cuestiones que examinar, y se diferencian entre ellas sólo por su naturaleza. De esta forma, el método que se aplica a alguna de ellas conviene a todas las demás por el mero hecho de que conviene a algunas [...]. Hasta el momento el método de las ciencias experimentales no ha sido aplicado a las cuestiones políticas: cada uno ha contribuido con sus propias formas de ver, de razonar, de evaluar, y la consecuencia es que todavía no hay exactitud de soluciones ni generalidad de resultados. Ahora ha llegado el momento de superar esta infancia de la ciencia”.
Claude-Henry Rouvroy, conde de Saint-Simon es el primero que propone para el poder político a aquellos que, en su época, lideran el proceso de transformación económica en Francia, los dirigentes industriales y los técnicos; augurando el reemplazo de la política por la ciencia de la producción, el “gobierno de los hombres” por “la administración de las cosas”.
Por los mismos derroteros circula otro filósofo y sociólogo francés, Auguste Comte (1798-1857). Contemplando la sociedad industrial, científica y tecnológica como fruto de toda la historia universal, saca la conclusión de la necesidad de una dirección tecnológica y no política de la sociedad. La ideología tecnocrática se fundamenta en una concepción del radio de acción y del método de la ciencia, de las relaciones entre la ciencia y la técnica y del papel social…”
Y finaliza:
“Pero es buena o mala la tecnocracia. Les remito el siguiente enlace escrito por Valentín Puig en La Vanguardia:”...A cada embate de la crisis, como los cohetes espaciales que se iban desprendiendo de módulos en su ascensión, cae un gobernante en ejercicio –Portugal, Irlanda, España, Grecia, Italia– y aparecen los tecnócratas de toda la vida. Da que pensar una vez más si el proyecto europeo no tiene más de tecnocrático que de político. La política tiene una grave responsabilidad en todo lo que está pasando, pero es la mala política. También hay política de la buena. También hay gran política. La alternativa a la mala política no es la gestión tecnocrática –como parece preferir Bruselas– sino la buena política, la que menguase en lo posible la avalancha de la antipolítica y las probabilidades del descontento en las calles. La salida de la crisis necesita de vectores potentes pero también de una política capaz de ajustar todas las piezas de un reloj para no generar antipolítica…”
Escribió Moisés Romero (15/11/2011) en la carta de la Bolsa
Comentario
Pues sí, ya en la antigua Grecia se pensó que un “Gobierno de Sabios” podría dirigir los destinos de las comunidades con más acierto que un “Gobierno de Políticos”. Pero no podemos confundirnos; una cosa es dirigir el destino de las comunidades y otra cosa es el ejercicio del poder. Y el ejercicio del poder ha necesitado siempre (hasta nuestros días) de gestores políticos.
La gestión política, aún en su reducción al ejercicio del poder, nunca ha existido sin el entramado de conocimientos, técnicas y herramientas –fundamentalmente en lo que concierne a la fuerza militar- que en cada momento histórico constituyó la verdadera matriz de la sociedad. Por tanto el poder siempre se sustentó con el mecenazgo y el control de los que poseían tales conocimientos, es decir: los sabios. Probablemente fue el horror atómico de Hiroshima y Nagasaki cuando la Ciencia irrumpió, con una violencia jamás soñada por la mente humana, en el ámbito de la política de manera absolutamente contundente. A partir de entonces el absoluto control de lo que vulgarmente llamamos Ciencia adquirió una preponderancia fundamental., relegando a un segundo plano el control de la gestión política: la democracia y el partido pagado.
En la medida en que el poder financiero internacional fue sustituyendo el poder de las burguesías nacionales, la nueva gestión política de este poder fue paulatinamente colapsando a la vieja organización partidista y parlamentarista (fruto de la Ilustración) que en su momento representó la mejor manera de “gestionar políticamente” una sociedad basada en el trabajo asalariado y en la producción mercantil (lo que algunos seguimos definiendo como la sociedad de la mercancía y del dinero).
Ahora con la Crisis, el poder desestima ya definitivamente a sus viejos gestores políticos. Inutilizan la herramienta por ellos creada: la democracia y la partitocracia. Ninguno del diverso y varipinto abanico político ya le sirve. Las nuevas leyes que legitimen este nuevo poder cesarista (la de los grandes poderes financieros mundiales) no pueden tener su hábitat en la vieja democracia de la burguesía. Lo que corresponde perfectamente a una dictadura económica (la que pretende en última instancia la supervivencia de un sistema caduco) no es ni mucho menos más democracia política sino, al contrario, más dictadura.
No podemos confundirnos. Los nuevos gobiernos de tecnócratas (de sabios) no dirigirán mejor el destino de las comunidades. Simplemente, lo que ocurre es que el poder ha cambiado de gestores.
El reemplazo del “gobierno de los hombres” por la “administración de las cosas” solo será posible cuando los poderes privados sean reemplazados por el poder de los comunes. Entonces será cuando la Ciencia adquirirá su auténtico valor de Patrimonio social.
…“Vemos entonces cómo el problema de los bienes comunes, naturales, sociales y culturales, pone en juego el modelo económico, jurídico, político y la forma de vida de una comunidad tanto local, como regional o global. Nos propone una relación con los bienes porque los heredamos y son relevantes para nuestra existencia en comunidad y porque las siguientes generaciones también tienen el derecho de heredarlas. Pero a la vez, nos interpela en las relaciones entre las personas que vivimos en estas comunidades y hacemos uso de esos bienes, permitiéndonos asumir un gran desafío de la sociedad contemporánea: aprender a compartir para el beneficio de todos y todas.”…
Leer más:
http://pillku.com/
El verdadero arte del maestro consiste en despertar la alegría por el trabajo y el conocimiento.
Mis queridos niños:
Me alegra veros aquí hoy, juventud feliz de una tierra alegre y dichosa.
No olvidéis nunca que las cosas maravillosas que aprendéis en la escuela son obra de muchas generaciones, producto del esfuerzo entusiasta y del trabajo incansable de todos los países del mundo. Se deposita todo esto en vuestras manos como herencia para que lo recibáis, lo honréis, lo aumentéis y podáis transmitirlo un día fielmente a vuestros hijos. Así es como nosotros, los mortales, alcanzamos la inmortalidad en las cosas permanentes que creamos en común.
Si nunca olvidáis esto, hallaréis un sentido a la vida y al trabajo, y adoptaréis la actitud más correcta hacia otras naciones y otras épocas.
Albert Einstein
Charla a un grupo de niños. Publicado en Mein Weltbild. Amsterdam: Querido Verlag, 1934.
Fuente: http://www.historiasdelaciencia.com/?p=1004
Hace unos meses escribí: “En esta nueva era, en este nuevo ecosistema plagado de ideas, en ese nuevo mar en el que deberemos navegar, los que antes entiendan que deben impulsarse con vientos desconocidos, los que sepan que es tiempo de veleros y no de lanchas motoras, esos sobrevivirán, crecerán y serán mucho más felices. Los que escuchen a sus mandatarios, a esos dirigentes aparentemente perdidos, a esos que cambian sus previsiones una y otra vez, los que esperen de ellos que les ayuden a sobre volar este momento crucial de la historia sufrirán mucho más.” Hoy toma mayor actualidad atendiendo a como se están poniendo las cosas.
En estos días de campaña electoral en España a los políticos se les llena la garganta de la palabra “emprendedor”. La realidad paralela en la que viven estos tipos es de vergüenza ajena. Mientras algunas comunidades autónomas como la murciana emiten bonos que no podrán pagar, otros resumen sus programas electorales en un centenar de medidas que parecen sacadas de un cuento de Disney. Les juro que es para darse de baja de todo esto. Estoy convencido que una vez acabe todo esto sólo quedarán las voces de los emprendedores solicitando el cumplimiento de las promesas. De momento, lo único que recibimos son revisiones tributarias.
Todos los malabaristas que se presentan a las elecciones son de cartón piedra. No van a hacer nada de lo que prometen. No por que no sean capaces, que es una opción, sino porque lo imposible no se puede hacer. Las hipotéticas ayudas a los emprendedores y a la economía productiva, en cualquiera de las opciones políticas que se presentan supondrán exclusivamente una subida de impuestos, especialmente el iva, los servicios energéticos y sociales, sequía definitiva del crédito, estancamiento de ayudas, retraso o suspensión de pagos en la administración y modificaciones constitucionales que nos enlacen con la realidad de un país con una prima de riesgo cercana a los 500 puntos y una rentabilidad de su deuda por encima del 7%, lo que, obviamente y una vez rescaten Italia, supondrá la fallida de nuestro país. ¿Alguien piensa que la falacia del valor nominal de la vivienda que se contabiliza en los balances de los bancos de este país se va a poder mantener eternamente? ¿Acaso es factible que a cada nueva revisión del agujero contable de esos bancos aparezca una nueva ampliación de algún fondo de rescate le llamen como le llamen? ¿Es posible que Mariano Rajoy tenga contactos directos con San Pedro y así la ciencia económica afecte a España como la gastronomía al parchís?
La realidad es la que es y no voy a comentar mucho más. Ya lo hace todo el mundo. Ayer estuve ultimando algo nuevo para este blog. Un buen amigo y gran experto en economía financiera y de inversión, cuya visión sobre lo que ha pasado ya la compartía con clientes hace muchos años, incluso comentando en este blog, dirigirá un post semanal con el que esperamos hablar de “como combatir este escenario”. No va a ser el típico artículo bonachón e iluso sobre “entre todos saldremos de esto” como si la realidad económica puediera obviarse por arte de magia. Estamos donde estamos y no hay mucho que analizar, aunque si algo que aportar. Vamos a intentar, con vuestra colaboración, establecer consejos crudos sobre como sobre volar esta merienda. A nivel financiero, profesional, privado y público. En unos días os daré más detalles.
La realidad es la que es y ya comenté en su día como creí que sucedería todo esto. Hoy toma relevancia algún artículo para explicarlo. Sin querer recordar exhaustivamente todo aquello, ni asustar a nadie, si quiero comentar lo que estoy viviendo y conociendo en los últimos dos meses. Tanto colaboradores, amigos en diversos bancos o agentes de inversión ya comentan los movimientos en el campo de los depósitos. Incluso algunos clientes de una de las empresas en las que participo societariamente, que se dedica a asesorar financieramente a particulares y empresas, sólo recibe peticiones de información de como sacar del país dinero. Por lo que me cuentan, aun asumiendo todo el aspecto legal asociado a dicha operativa, el número de personas que así lo ejecutan no para de crecer. Independientemente del valor de lo que supone secar de liquidez el sistema, algo que ya es más o menos evidente pues la falta de crédito es abrumadora, cabe detectar otra fuga que me parece aun más preocupante si cabe: la de personas que emigran buscando oportunidades en modelos de gestión y negocio que España no ofrece. No voy a hablar del estancamiento de la economía, de la recesión inminente, de la falta de ingresos fiscales, de la subida de impuestos, de la caída en el consumo, de la reducción en la facturación del turismo para el próximo ejercicio, del aumento del paro, de la previsible explosión social a mediados de año o de cualquiera de esos elementos, pues lo hace todo el mundo. Poco a poco aumentan los discursos y ponentes apocalípticos. ¿Quien los vio y quien los ve? Sin embargo son tan cobardes la mayoría y desconocen tanto lo que comentan de “oídas” que van introduciendo los términos más dramáticos a medida que son incontestables.
Espero por el bien de Europa que se vayan por el desagüe la mayoría de sus gestores públicos y sus voceros a sueldo. Si algo bueno trae todo esto es que la voz es colectiva y el gobierno cada vez representa menos en un modelo de nueva economía dependiente de factores colectivos. Hablaremos de esto en breve. Permitidme que finalice con un fragmento que me acaban de premiar en un certamen de textos para emprendedores tecnológicos y que va como anillo al dedo para afincar mi visión sobre el momento actual:
Sin creatividad no hay escapatoria y el Estado no la fomentará. Tampoco ningún escenario educativo lo intenta. Si no se inspira a la juventud, mediante un sistema educativo que genere el deseo de crear difícilmente se conseguirá que se innove y si no se innova no hay empresa. Sin empresa nueva no hay innovación tampoco. Es un maldito pez mordiéndose la puta cola.
¿Se imaginan al estado advirtiendo a los empresarios pequeños que el modelo económico está cambiando y que ellos son fundamentales en esa transición? Yo si, pero acompañado de un montón de promesas de ayudas que no llegarán justo en el instante que las transferencias de estímulo se dirijan a las grandes corporaciones que habrán pedido amparo y protección al gobierno por un “desplome de las ventas” de su sector. ¿Recuerdan lo que pasó con el sector en el que trabajaba Vicente?
(…)
El nivel de la política en este país es de todos sabido: indigencia intelectual generalizada. Si le das una patada a una piedra, de debajo salen diez inútiles dedicados a la política corriendo en todas direcciones. Hay muchísimas cucarachas ejerciendo de concejal. El valor de la chapa y el salvoconducto para aparcar donde quieran concede pretensiones a personas que en la vida civil tendrían serios problemas para comer cada día. Hay miles de excepciones, no lo dudo, pero el modelo político que evita tener gerentes en los ayuntamientos es un terrible lastre. Que diferente en otros países como en Alemania o Suecia, que unos directores generales dirigen las corporaciones como empresas, que impulsan políticas y activan procesos, a cambio que un cortacintas haga de alcalde. Allí pocas son las bromas.
Escribió Marc Vidal (03/11/2011)
http://marcvidal.cat/2011/11/ecosistema-de-ideas.html
Comentario.
Para los que se atrevan a analizar el periodo de desconcierto en el que vivimos, los escritos de Marc me parece que son una fuente inagotable de pensamientos para la reflexión. Mientras los políticos buscan recetas milagrosas (hoy unas, mañana otras y pasado las contrarias) sin rumbo ni sentido, una primera observación de las líneas generales que impulsan el trabajo de los emprendedores, ya señala un camino claro a seguir en este época de transición: Ellos sueñan en un pasado que no volverá (porque la historia demostró su ineficacia y obsolencia) y se devanean en cómo mantener en pie un edificio agrietado. La sociedad emprendedora intenta construir, innovar, aplicar nuevas herramientas, nuevos métodos, transformar constantemente la realidad. Porque sabe perfectamente que los sueños del futuro solamente son posibles cuando las soluciones que se propone son ya una realidad o están en camino de serlo. Unos sueñan en pócimas, otros realizan un trabajo creador. El hombre quiso desde tiempos remotos volar. Lo intentaron repetidamente y fracasaron. Leonardo de Vinci estudió los mecanismos del vuelo con rigor y en sus últimos bocetos dejo un recuadro en donde apuntó: aquí la fuerza propulsora. Los hombres que siguieron solo soñando, continuaron fracasando. Solamente cuando la suma y concatenación de conocimientos de los arduamente siguieron el camino de la investigación, la búsqueda, la constante innovación…alcanzaron a hacer realidad la fuerza propulsora (el motor de explosión) que pudo realizar el sueño.
Una segunda reflexión. Posiblemente Marc es bastante duro con los estamentos políticos (y con el Estado). Mi opinión es bastante parecida, pero no creo que esta crítica nos ayude a entender en su profundidad lo que está pasando. Los políticos y la política no cambian las sociedades. Ellos, al contrario son el producto de la sociedad. El sistema partidista y parlamentarista es fruto de la Revolución Francesa y de la Ilustración. Ha sido la forma de organización política que mejor ha correspondido a un periodo histórico en donde la burguesía emprendedora necesitó hacer posible un equilibrio de fuerzas entre los distintos sectores y clases sociales. El Estado se constituyó como el instrumento de poder y a su vez como un cierto garante del equilibrio social. Estado represivo en periodos de crisis y paternal en periodos de expansión. Pero esta forma de organización política devino obsoleta por muchas razones. Porque el poder de la burguesía –nacional- fue arrebatado por el poder financiero –internacional-, porque las clases y sectores sociales se difuminaron en una clase media mas cerca del empobrecimiento –sin capacidad de mantener la vieja propiedad que la distinguía y la permitía consumir- y porque la famosa clase obrera dejó de ser clase y obrera en la medida de que el valor de su fuerza de trabajo (que la historia –no los capitalistas-) tendió con rapidez a la ineficacia frente a la nueva revolución tecnológica. Y también por otras razones…
Por tanto debemos comprender que este sistema partidista de indigencia intelectual generalizada es simplemente el producto de una sociedad pasada que por mucho que intenten revitalizar ya es cadáver moribundo. Lo es la sociedad y lo son ellos como producto de ella. De esta manera es fácil entender que el gran abanico de “políticas” (desde la izquierda hasta la derecha) en realidad es solamente una: intentar lo imposible, como Ud dice muy bien. Y lo imposible no se puede hacer.
Una tercera reflexión. Esta crítica a los partidos –a la partitocracia- no puede ser una crítica sin piedad “a la política”. La sociedad emprendedora sabe muy bien su largo camino, su batalla por la innovación contra los muros del inmovilismo y la obsolencia. Claro, pero también debe saber que en la medida de su opción de eficacia y rigor en la solución de los problemas se imponga, los cambios sociales y políticos que repercutirán serán también muy importantes, y se deberá pensar en ellos. Por que en realidad la fuerza de la innovación no soluciona los problemas de la vieja sociedad sino al contrario los agudiza. Una empresa es más competitiva respecto a otra que lo es menos. Un menor coste de producción lo es respecto a otro que es mayor. Una nueva herramienta es más eficaz si necesita menos trabajo, esfuerzo y tiempo de fabricación siempre respecto a otra que necesita más. Etc. Bueno, pues ya sabe Ud. lo que en una economía de mercado significa el cierre de empresas, la obsolencia de viejas herramientas, la sustitución de hombres por la robótica, el low cost,… porque indudablemente dejaremos de nuevo la travesía con diligencia y viajaremos en tren. Y ello desencadenó en su momento enormes cambios en la organización social y política de la sociedad. También en los valores, en los pensamientos… y en los sueños.
Comentario de Joaquim (en el blog de Marc Vidal)
No estoy del todo de acuerdo, y me explico; para mi los políticos y sus políticas si que cambian las sociedades.
Nada más tienes que acercarte a la universidad y ver el nivel que tiene el estudiante medio recién salido de la LOSGE. Sin comentarios…
Respuesta:
Gracias por el comentario Joaquín. Es difícil responderte en pocas líneas. Creo que las sociedades humanas tienen su propia dinámica como los seres vivos y que esta viene determinada fundamentalmente por los conocimientos que en cada momento histórico se han alcanzado y que nos ha permitido afrontar nuestra supervivencia. Todo cuando el desarrollo tecnológico nos permite hacer lo acabamos haciendo. Y las sociedades tienden a un cierto equilibrio, es decir, la mejor manera de solucionar nuestra existencia determinan también nuestra cultura, nuestros pensamientos, nuestra organización social y política, las leyes, la moral, etc. No creo que los edictos, las leyes, las decisiones políticas, las revoluciones, los decretos ley, etc. sirvan para nada frente a esta propia dinámica de la sociedad. Sin embargo es evidente que ciertas decisiones políticas catalizan en cierta manera los procesos. Los pueden intentar acelerar, detener o retrasar, pero nunca son definitorias pues lo que manda es la realidad. Y la realidad es muy tozuda.
Fíjate por ejemplo en todas las políticas de creación de empleo. Fracasarán todas porque se plantean a contracorriente del proceso histórico en el que transitamos. Mientras la Ciencia camina irresistiblemente hacia disminuir constantemente el trabajo, el tiempo y el esfuerzo (y el coste) necesario para producir cualquier mercancía los políticos solo les preocupa como detener este proceso.
Lo razonable sería preguntarse como organizar nuestras sociedades cuando “el trabajo” (o mejor dicho una “forma de trabajo”) ya ha sido superado. Cómo organizar el tiempo libre. Cómo generalizar los beneficios de una producción eficaz. Cómo hacer accesible el conocimiento científico para que ésta dinámica de progreso (que ya es la que hemos alcanzado) no se detenga.
Este camino no está en manos de los políticos, pero es la propia dinámica de una sociedad que trabaja cada día. Una realidad que se impondrá. Lo quieran o no.
De los flamantes premios Nobel de ciencias, Jules Hoffmann es un luxemburgués que ha trabajado toda su vida en Francia; Ralph Steinman era un canadiense que había desarrollado su actividad profesional en la Rockefeller University de Nueva York; Brian P. Schmidt es un norteamericano que vive y trabaja en Australia desde 1994, y en el descubrimiento de los cuasi cristales del israelí Daniel Shechtman, tuvieron una importancia determinante sus dos años sabáticos en el NIST estadounidense.
En otras muchas ocasiones quienes se desplazan no son las personas, sino las ideas y así por ejemplo, a un admirado y querido colega del CSIC, de esos que han escrito centenares de artículos, que cuentan con millares de citaciones y que pueden exhibir un elevado índice H ( ese ingenioso indicador que, como se sabe, se utiliza para medir la notoriedad científica), le hice ver hace unos años que algunas de sus publicaciones figuraban en la bibliografía de una sesentena de patentes norteamericanas, hecho que él desconocía; es decir, un investigador que trabaja en un pequeño instituto de la calle Serrano de Madrid, un poner, publica sus contribuciones al conocimiento, sin prever que alguien, en otra parte del mundo, hace uso de ellas para desarrollar una aplicación merecedora de protección por patente.
Probablemente el lector recuerda aquello de Antón Chejov de que "no existe una ciencia nacional, de la misma manera que no existen tablas de multiplicar nacionales" o aquello otro, dicho en tono mucho más solemne, de W. Goethe de que "la ciencia y el arte pertenecen a todo el mundo y ante ellos se desvanecen las barreras de la nacionalidad".
Lo de la nacionalidad y su alma mater, los estados nación son, en realidad, artefactos de creación bastante reciente, que empezaron a tomar cuerpo a mediados del siglo XVIII y cuajaron ya de manera inconteniblemente exitosa en el siglo XIX, prolongando su vigencia a lo largo del sangriento siglo XX y lo que llevamos de siglo XXI.
Su aportación a la historia de la humanidad es de compleja valoración, pero se podría destacar en ellos, sobre todo, su eficaz contribución a la matanza de decenas de millones de personas en la flor de la vida, personas que sin la existencia de esos inventos legitimadores de la violencia fratricida, igual habrían llegado a la ancianidad, pero que se daban muerte las unas a las otras simplemente porque, por ejemplo, una era rusa y otra alemana, o una bosnia y otra serbia.
En la historia de la ciencia, los conceptos de nacionalidad y de estado nación tuvieron una consecuencia que afortunadamente, no ha durado mucho. Durante siglos, en efecto, los descubrimientos científicos se habían pensado en cualquier lengua, pero generalmente habían sido descritos y comunicados a otros colegas en latín, lo que facilitaba mucho los intercambios y permitía una rápida difusión del conocimiento.
Los estados nación acabaron imponiendo sus lenguas naturalmente "nacionales" y vimos así, a lo largo del siglo XIX cómo se empezaban a escribir química o física en alemán, biología en inglés, o microbiología en francés, de forma que los periféricos, como Cajal, se quejaban de que para estar al día en cualquier disciplina, había que poder leer como mínimo en esas tres lenguas.
Hoy ese desatino se ha corregido ya, gracias a que el inglés ha vuelto a adquirir el status que tenía antiguamente el latín, y así en París, Berlín, Moscú o Beijing, los científicos franceses, alemanes, rusos o chinos comunican sus descubrimientos prácticamente solo en inglés, o en algo más o menos parecido al inglés. En ese sentido, Cajal lo tendría hoy mucho más fácil y aun sin ir tan lejos, todavía en mi época de facultad, allá por los años sesenta, teníamos que utilizar manuales en esas tres lenguas científicas y en ocasiones, bibliografía en otras lenguas europeas "menores", mientras que a los estudiantes de hoy les basta con el inglés.
Algo se ha avanzado, pues, en lo de recortar los excesos lingüísticos en los que el nacionalismo había entrampillado a la actividad científica que, por lo menos en ese punto, ha conseguido recuperar su carácter intrínsecamente internacional.
Otra liberación de los miriñaques nacionales que estamos viendo es la emigración de tantos científicos desde sus países de origen a otros que les ofrecen mejores condiciones laborales, o climáticas, o sentimentales, o políticas, o quizá simplemente gastronómicas. Entre los premios Nobel de este año que hemos mencionado hay un poco de todo, desde el que ha seguido hasta otro país a una persona amada, al que ha perseguido mejores condiciones profesionales o de otro tipo.
Al fin y al cabo, siendo la ciencia una actividad apátrida y realizándose ya en una única lengua nuevamente universal, uno puede alzar el vuelo y, como decía Blas de Otero cuando quería ser un pato, repasar, pasar, pasar fronteras, como quien pasa el rato.
Así las cosas, ¿creen ustedes que es tan necesario eso de la recuperación o repatriación de cerebros? ¿No creen que sería preferible poner mayor énfasis en que vengan a trabajar aquí científicos nacidos en otros países?
Nuestro nivel científico igual sale ganando, si seguimos mejorando las condiciones para que suceda esto último ya que, según parece, la ciencia no suele reconocer otra patria que la Humanidad.
Escribió JAVIER LÓPEZ FACAL en El País (10/10/2011)
Javier López Facal es investigador del Consejo de Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
Copyright, escalas de valores y miopía
Imprescindible columna de Cory Doctorow en Locus, “It’s time to stop talking about copyright“, poniendo de manifiesto la miopía que supone pretender supeditar el futuro de la sociedad en su conjunto a los problemas de una industria incapaz de adaptarse al cambio.
Con el paso de los años, las cosas ya dan como para echar cuentas: llevamos más de dieciséis años discutiendo acerca de la interacción entre internet y copyright. En este tiempo, internet se ha convertido en el vehículo principal de expresión de miles de millones de ciudadanos de todo el mundo, en el ágora digital que utilizamos para comunicarnos, informarnos, crear, escribir, discutir, conversar, comprar, aprender, expresarnos… la vida digital ha generado una capa que una cantidad constantemente creciente de personas considera, sencillamente, una parte importante de la vida. Una capa no sustitutiva, sino complementaria, en la que se desarrollan muchas de nuestras actividades.
A estas alturas, conociendo lo enorme e insustituible del ecosistema en que se ha convertido la red, las demandas de la industria del entretenimiento suenan cada día más como auténticas frivolidades, intentos absurdos por matar moscas a cañonazos: ¿excluir de la red a toda una familia porque alguien supuestamente se descargó unas canciones? ¿Espiar y condicionar la libertad de todos los usuarios y de toda la red por si acaso circulan copias de tus obras por ella? ¿Sabes de qué estás hablando? ¿Te has dado cuenta de lo absurdo e injustificable de tu escala de valores? No, el entretenimiento no es ni una centésima parte de todo lo que hacemos en la red, y definitivamente, no la parte más importante. El mundo no puede seguir girando alrededor de las demenciales demandas de una industria del entretenimiento empeñada en seguir viviendo de vender copias. Cuando intentamos “solucionar” los problemas de las industrias dependientes de una forma anticuada de entender el copyright a expensas de las libertades de todos los usuarios en la red, ponemos en peligro el futuro de la sociedad en su conjunto. Algo sencillamente injustificable, y más desde el punto de vista de quien debería mirar por el interés común. No, hace mucho, muchísimo, que el supuesto fin ya no justifica los medios. Evolucionemos la discusión y los argumentos: estamos equivocando las prioridades, confundiendo completamente qué es lo que realmente debemos proteger. Dejemos de hablar de copyright, y hablemos sencillamente de la red y del futuro.
Escribió Enrique Dans (03/11/2011)
http://www.enriquedans.com/2011/11/copyright-escalas-de-valores-y-miopia.html
Comentario
Como siempre, Enrique Dans aplica el sentido común en su enorme tarea como divulgador tecnológico. Es de agradecer. Pero también, como en la mayoría de veces, obvia el contexto sociopolítico en el que transitamos. Internet es mucho más que el vehículo para comunicarnos, escribir, discutir, conversar, comprar, expresarnos… Es una herramienta revolucionaria para la creación, copia y generalización de conocimientos. El copyright es el gran muro para evitarlo a toda costa. Porque en realidad son muchas las empresas obsoletas, en todos los ramos de la producción social, que son incapaces de adaptarse, a lo que Ud llama “el cambio”. El cambio significa pasar de la sociedad que necesita de la escasez (para engordar la sociedad de los propietarios) a la sociedad de la abundancia (base de la sociedad de los comunes). La sociedad de la escasez necesita control y estancamiento tecnológico. La sociedad de la abundancia necesita libertad y constante innovación.
La lógica del sistema en decadencia es sencillamente justificable. Más aún, es su única oportunidad de supervivencia.
Pero estoy en su trinchera. Dejemos de hablar del copyringht y hablemos de la red y del futuro.
Relacionado:
http://manzanamecanica.org/2011/11/acta_menos_innovacion_mayores_costos_en_salud_menos_privacidad_y_mas_represion.html
Francisco Olmedo nos ofrece un riguroso y fascinante viaje por la historia de la agricultura, desde sus tímidos comienzos en el creciente fértil, hasta la revolución transgénica.
A lo largo del libro vamos descubriendo como la agricultura se ha ido convirtiendo poco a poco en una ciencia, un viaje que merece la pena conocer para poder hablar con algo de propiedad sobre el tema. A lo largo de este resumen, Olmedo no duda en ser crítico con los mitos y las ideas irracionales que hoy en día rodean algunas parcelas de la agricultura. En esta lucha cabe resaltar los dos últimos capítulos dedicados a la agricultura ecológica y a los biocombustibles.
La que peor sale parada sin duda es la agricultura ecológica. Olmedo critica desde las bases de la misma, las cuales hunden sus raíces en las ideas de la antroposofía de Rudolf Steiner, hasta la moderna y transnochada versión de natural versus artificial, donde se asume sin más, que lo natural es bueno y lo artificial malo, teniendo como consecuencia que la agricultura ecológica ni es ecológica y ni tan segura como la convencional.
Los biocombustibles también son analizados por la mirada crítica de Olmedo, y tampoco salen muy bien parados. Un cuidadoso análisis de como se obtienen nos lleva a la conclusión de que no siempre benefician a las emisiones de CO2, por no mencionar los problemas económicos que traen adheridos a su producción.
Lo dicho, un libro interesantísimo, que nos ayuda a entender mejor todo el mundo de la agricultura y nos ayuda a ser críticos sobre las nuevas panaceas que a veces no lo son tanto.
Fuente: http://www.hominidos.net/2011/10/el-ingenio-y-el-hambre.html
En tiempos de zozobra económica, cuando los expertos parecen incapaces de ofrecer otras soluciones que no sean parches o recetas con los mismos modelos, apenas disimulados, que han causado la crisis global, la propuesta de Gunter Pauli desprende el aroma de lo revolucionario y lo posible a la vez.
Revolucionario porque va más allá de dos modelos que se han revelado ineficaces: la economía financiera, basada en el crédito y la deuda, y la «economía verde», que trata de preservar el medio ambiente a costa de grandes inversiones que la vuelven inviable.
La «economía azul» parte de una premisa sencilla: servirse del conocimiento acumulado durante millones de años por la naturaleza para alcanzar cada vez mayores niveles de eficacia, respetando el medio y creando riqueza, y traducir esa lógica del ecosistema al mundo empresarial.
Pauli sugiere estimulantes posibilidades: desde aplicar el diseño bicolor de la piel de las cebras o la estructura de los termiteros a la arquitectura bioclimática, a teléfonos móviles que se recargan sin batería gracias a la diferencia de temperatura entre el aparato y el cuerpo humano, pasando por la reutilización de los desechos mineros o agrícolas. Presentado como informe para el Club de Roma, La Economía Azul expone cien iniciativas empresariales innovadoras que pueden generar cien millones de empleos en los próximos diez años: innovaciones reales, científicamente contrastadas y económicamente viables, algunas llevadas ya a la práctica, que señalan una vía alternativa hacia un mundo mejor.
Gunter Pauli (Nacido en 1956)
* Como presidente de la asociación estudiantil AIESEC conoció en 1978 a Aurelio Peccei, el fundador y anterior presidente del Club de Roma. En 1979 siguió a su invitación al encuentro anual del Club en Salzburgo (Austria). Aurelio Peccei se hizo su mentor y encargó a Pauli el desarrollo del programa juvenil del Club, el cual se conoció bajo el nombre de Forum Humanum.
* En 1984, Gunter Pauli fue invitado por el Dr. Bruno Kreisky a hacerse miembro de la Comisión Kreisky por el Empleo en Europa.
* En 1991 Pauli organizó con gran éxito el año de Mozart en Bélgica y Japón y por ello le fue otorgada la “Goldene Medaille des Landes Salzburg”.
* Más adelante, Gunter Pauli fundó varias empresas, vivió en Francia, Suecia, los Estados Unidos y Japón y fue activo en todo el mundo. En 1994 inició, con el apoyo del gobierno japonés y la United Nations University en Tokio, la Zero Emissions Research Initiative. Desarrolló un modelo de negocio en el cual se podrían producir menos desechos de los que ya se establecieron como estándar en Japón. Las reflexiones teóricas, las cuales fueron aprobadas por casi cien profesores, más tarde han podido ser suplementadas por proyectos pilotos que comprobaron la utilidad de cada una de las propuestas.
* Durante los últimos cuatro años, Gunter Pauli se concentró en la identificación de innovaciones que tienen el potencial de modificar los modelos de negocios existentes. Por medio de una amplia selección de iniciativas empresarias se ha podido desarrollar un macro-modelo económico para los siguientes diez años, el cual genera puestos de empleo, establece capital social y guía a la economía y la sociedad hacia la sostenibilidad.
La Historia
Apoyado por el gobierno japonés, Gunter Pauli fundó en 1994 la Zero Emissions Research Initiative en la United Nations University en Tokio. Basado en esta organización se fundó la ZERI Foundation. El objetivo de esta fundación, más allá de la creación de una red global para el intercambio de ideas científicas entre gente creativa, es encontrar soluciones sostenibles, inspiradas en la naturaleza, de los problemas de nuestra sociedad.
En estas condiciones se desarrolló el proyecto "Nature's 100 Best". Como apoyo del proyecto, un equipo de científicos se encargó de un análisis completo de tecnologías naturales que se habían publicado en artículos revisados por expertos. El equipo estadounidense encontró 2.131 tecnologías, de las cuales filtraron aquellas que tenían el potencial para cambiar rotundamente los modelos de negocios del tiempo presente. 340 de ellos han sido seleccionados que se pueden agrupar en sistemas que funcionan como ecosistemas.
Estas tecnologías fueron luego evaluadas por un equipo de estrategas de negocios, analíticos financieros y profesionales de orden público. Los criterios empleados fueron, entre otros, el estado de desarrollo del proyecto, el monto de capital intelectual invertido y la posibilidad de contribuir a alcanzar los Objetivos de desarrollo del Milenio de la ONU. Asimismo se tomaron en cuenta el número de empleos a crear y el lapso de tiempo dentro del cual se pudieran alcanzar los mercados de masa.
Las cien mejores ideas, las cuales se presentan en el libro "The Blue Economy", tienen elementos sistémicos, es decir resuelven más de un problema al mismo tiempo en vez de concentrarse en un solo aspecto. Todas las innovaciones se basan en proyectos, empresas o iniciativas que funcionan en la actualidad y por lo tanto se ha comprobado su viabilidad en la puesta en práctica. Su implementación en cientas de industrias y la distribución en todo el mundo cambiarán a fondo la economía tal y como la conocemos hoy en día: hacia una mayor sostenibilidad gracias a un mayor valor añadido.
Los Principios de la Economía Azul
1. Las soluciones se basan sobre todo en las leyes de física. Los factores decisivos son la presión y la temperatura tal y como se encuentran en el sitio.
2. Sustituye “algo” por “nada” - Para cada recurso, revisa si realmente es indispensable para la producción.
3. En la naturaleza los nutrientes, materiales y energía siempre se reutilizan – La basura no existe. Cada producto lateral es la base para un nuevo producto.
4. La naturaleza evolucionó desde pocas especies hacia una rica biodiversidad. Riqueza significa diversidad. Las normas industriales son el contrario.
5. La naturaleza da lugar a los empresarios que hacen más de menos. La naturaleza se opone a la monopolización.
6. La fuerza de gravedad es la fuente principal de energía, el segundo recurso renovable es la energía solar.
7. El agua es el soluble principal (en vez de catalizadores complejos, químicos y tóxicos).
8. La naturaleza está sometida a un constante cambio. Las innovaciones se dan continuamente.
9. La naturaleza trabaja solo con lo que se encuentra disponible en el mismo sitio. La economía sostenible no solo respeta los recursos naturales, sino también la cultura y la tradición. La naturaleza se orienta hacia las necesidades básicas y luego se desenvuelve desde la mera satisfacción hacia la sobreproducción. El modelo económico presente se basa en la escasez como punto de partida para la producción y el consumo.
10. Los sistemas naturales no se desarrollan en procesos lineales.
11. En la naturaleza todo es degradable – dependiendo solo del tiempo.
12. En la naturaleza todo está conectado y se desarrolla de manera simbiótica.
13. En la naturaleza el agua, el aire y el suelo son bienes comunes, de libre acceso y disponibles en abundancia. En la naturaleza un proceso tiene múltiples utilidades. Los sistemas naturales tienen riesgos.
14. Cada riesgo es un motivador para innovaciones.
15. La naturaleza es eficiente. Por ello la economía sostenible aprovecha al máximo los materiales y la energía disponibles, lo que hace que el precio baje para el consumidor.
16. La naturaleza busca lo mejor posible para todos los involucrados.
17. En la naturaleza las desventajas se convierten en ventajas. Los problemas son oportunidades.
18. La naturaleza persigue las ventajas de diversificación. Una innovación natural trae una multitud de ventajas para todos.
19. Responde a las necesidades básicas con lo que tienes, desarrolla innovaciones inspiradas en la naturaleza, crea beneficios múltiples así como empleo y capital social, ofrece más con menos: Esta es la Economía Azul.
Fuente: http://www.banrepcultural.org/agua/la-economia-azul
Hoy estreno en San Sebastián una nueva conferencia. Durante unos meses será, con ligeras adaptaciones al medio, el discurso que compartiré con vosotros en varios países. En concreto su título es “the crisis is over, welcome to new economy”. Aunque en este primer caso me centraré en internacionalización y conectividad empresarial para sobrevolar estos tiempos difíciles. La crisis finalizó hace años pero sin embargo no podemos hablar de “mejora” en las oportunidades económicas. Lo que viene ahora es un nuevo territorio complejo.
Hace unos años visité Guipúzcoa para dar una conferencia sobre la que se nos venía encima. Cuando la crisis se negaba, aquella vez intenté detallar lo que, por desgracia, luego sucedió. En aquella ocasión comenté que no estábamos en una crisis económica tradicional, sino que entrábamos en una crisis de valores. La crisis económica ya finalizó y lo que vivimos es una nueva etapa, un proceso sofisticado que nos conduce a una gran velocidad hacia un nuevo modelo económico. La rotura del sistema financiero fue una consecuencia y no una causa. El conjunto de quiebras en cadena de todos los elementos que componen la compleja amalgama de la economía global son el resultado de un vencimiento a corto de la economía tradicional. Ahora estamos en la antesala de una Nueva Economía que se rige por otros parámetros mucho más digitales, socializados e invisibles. La nueva era del mercado obliga a las empresas a buscar otros escenarios donde desarrollarse y crecer. Una vía es la internacionalización y de eso hablaré esta vez. La nueva economía es digital, inteligentemente colectiva y globalmente internacional. Vivimos tiempos apasionantes e intentaré describir algunas de las claves de lo que se viene a llamar la hipersociedad.
En esta vida hay ciertas cosas que van irremediablemente unidas: el dolor de estómago y la manzanilla, Paris Hilton y la progresiva pérdida de fe en el ser humano, la política y la incapacidad, el título de enseñanza secundaria y la incultura supina, la televisión ideológica y el aburrimiento, el hombre del tiempo y los mapas, el deportivo descapotable y el simio que lo conduce, la cuarentena y el implante de silicona, la plaza de Catalunya y los niños dando por culo con la pelota, las elecciones y las obras, el final de las elecciones y el final de las obras, la ineptitud y la oficina de atención al ciudadano, la desesperación y la pagina Web de RENFE y los aeropuertos con la humillación.
También van juntos el verano y las moscas, la fiesta mayor y el derroche, la radio objetiva y el silencio, yo y las conclusiones más tontas, un nudista y su bicicleta, una advertencia y su amenaza, la política de promoción local y la esterilidad, las mayorías absolutas y la falta de debate, la gestión pública y el retraso tecnológico, la autocomplacencia y los concejales, el divorcio y los cuernos, la anorexia y la moda, el espíritu emprendedor español y el vacío más absoluto, el dinero y la felicidad, los relojes y el tiempo, las pesadillas y el insomnio, la amistad y su cuidado, las matemáticas y Pitágoras, las decisiones arbitrarias y el responsable de vía pública de tu pueblo, la prensa subvencionada y el gasto público selectivo e Internet y el porno.
Los binomios que he enumerado pueden parecer resultado de la generalización, pero la estadística también lo es y nos la tomamos muy en serio. Por ejemplo, sería absurdo decir que los jóvenes son una tribu que solamente piensa en masturbarse, en tenderse en el sofá y en meterse de todo por la nariz. Como también lo sería asegurar que están sanos como manzanas y que todos tienen una habitación dedicada en exclusiva la lectura, a buscar la paz espiritual y a diseñar su microempresa.
Seguramente el término medio sea el idóneo para todas las comparaciones, sin embargo, ¿innovación y emprender no deberían de ir juntos? ¿Son los emprendedores los gestores del cambio a partir de un valor por la innovación que se les presupone?
Innovar hoy en día es algo muy complicado, ya nada está limitado como en el pasado. Antes alguien que se ponía en marcha, primero estudiaba, luego trabajaba y al jubilarse se dedicaba al ocio. Ahora eso ha cambiado, primero se jubila, luego aprende y finalmente trabaja. O incluso de otro modo, primero trabaja, luego aprende y al final se jubila, para volver a trabajar más tarde o estudiar, vete tú a saber.
El cambio de orden si afecta el producto. Es muy distinto. Por eso ahora decir que una cosa va ligada a la otra no es tan evidente, pero si sabemos que muchos de esos procesos están generando un verdadero valor innovador.
Hay ejemplos que demuestran lo que digo, pero, me quedo con uno denominado modelo de “ecoinnovación”. Concretamente uno que Gunter Pauli cita como experiencia de calado social en la isla canaria de El Hierro. Pauli “fue capaz de movilizar más de cien millones de euros en un año con recursos naturales como el viento, la marea o la agricultura”. Ahora mismo, cuenta que a partir de ese proyecto, surgieron 19 proyectos capaces de generar trescientos empleos. Pero como siempre pasa en un país donde emprender es pecado, se mantiene el escaso interés por este nuevo modelo.
Gunter Pauli es alguien admirable. Recomiendo descubrirlo a través de sus libros, de sus videos o de sus aventuras explicadas por otros. Sus libros se escriben en España muchas veces y lo curioso es que, en lugar de editarse aquí, se traducen en China y Corea prioritariamente. De hecho si quieres uno de sus últimos textos debes pedirlo en húngaro como más cercano. Este hombre dice cosas como esta: “cuando se toma café sólo se aprovecha el 0,2% de un grano de café, nadie presta atención al otro 99,8%”. Con él, en Colombia se producen hongos tropicales a menor precio y con más calidad que los chinos y nadie lo destaca, siendo uno de los elementos farmacológicos más potentes y efectivos contra múltiples acepciones y enfermedades cutáneas”.
Escribió Marc Vidal (26/10/2011)
http://marcvidal.cat/2011/10/hipersociedad.html
Comentario
Más allá del simpático y ameno comentario de los binomios de nuestra actualidad, me parece muy acertada la definición de la crisis como el vencimiento de la economía tradicional y la constatación de que la crisis financiera no es su causa sino su consecuencia. Si los sesudos e inoperantes gestores que conducen el mundo fueran capaces de partir de estas premisas probablemente dejarían de intentar de seguir inundando de capitales a la caduca e ineficaz “economía tradicional” basada en métodos, herramientas y formas de trabajo que la historia sobradamente superó y se verían obligados a intrincarse en una incierta travesía del desierto –la travesía que intenta hacer la sociedad emprendedora en un periodo ciertamente complejo. En cierto modo mientras la vieja sociedad lloriquea y se aterroriza de “su crisis”, pero intenta continuar de espaldas a la Ciencia y al progreso tecnológico (cueste lo que cueste) la sociedad emprendedora anhela adentrarse profundamente por el camino de la renovación científica (caiga quien caiga). Caiga quien caiga en el sentido de comprender que su camino determinará profundos cambios sociales y políticos.
Creo comprender perfectamente los parámetros mucho más digitales, socializados e invisibles de la nueva economía digital, inteligentemente colectiva y globalmente internacional.a la que se refiere Marc Vidal., aunque creo que sería necesario profundizar y desarrollar mucho más estos conceptos. K. Marx ya introdujo en su tiempo el concepto de General Intellect.
No conocía a Gunter Pauli. Una primera ojeada de su libro “Economía azul” me ha interesado mucho (Pauli es un investigador que nada tiene en común con el activismo político del movimiento ecologista).
La producción de lo común (o del procomún), que se ha hecho popular en el trabajo de las comunidades creativas relacionadas con el software libre y que con el tiempo se ha extendido a un movimiento más abarcador como el de cultura libre, parece haber explotado en la actualidad producto de los movimientos y revoluciones que se han ido sucediendo alrededor del mundo.
En Grecia, España y Chile, desde Egipto hasta Wall Streeten EEUU, se habla de la lucha por lo que se consideran derechos comunes: la educación, recursos naturales, la democracia, la libertad, sueldos dignos y la igualdad, entre otros. Así lo dijo Slavoj Zizek el pasado 9 de octubre ante la gente de Occupy Wall Street: “El único sentido en que somos Comunistas es que nos preocupamos por el procomún. El procomún de la naturaleza. El procomún de lo privatizado por la propiedad intelectual. El procomún de la biogenética. Por esto, y sólo por esto, deberíamos luchar."
¿Qué es la producción de lo común? La producción de lo común ha sido profundamente estudiada por Michael Hardt y Antonio Negri en sus tres libros, Imperio (2000), Multitude (2005) y Commonwealth (2009). Los autores definen la producción de lo común de la siguiente manera:
"Nosotros consideramos lo común también, y de forma más significativa, a aquellos resultados de la producción social que son necesarios para la interacción social y la producción, tales como conocimientos, lenguages, códigos, información y así sucesivamente." (Commonwealth viii.)
De esta forma, “the commons” no solamente significa un modelo alternativo de negocios y de producción, si no que implica nuevas relaciones sociales, y por lo tanto, nuevos modelos culturales donde se definen actores, imaginarios, símbolos y códigos culturales.
Para comprender la forma en que esta producción de lo común funciona, es necesario, de acuerdo a Hardt y Negri, utilizar el concepto de “trabajo inmaterial”. Este tipo de trabajo se refiere a lenguaje, conocimientos, símbolos y códigos culturales, afectos, y en general, producciones culturales que han sido incorporadas dentro del sistema de propiedad capitalista, y por lo tanto apropiados por éste. Ellos señalan que:
"La producción inmaterial tiende a adquirir la forma de redes sociales basadas en comunicación, colaboración y relaciones afectivas. El trabajo inmaterial sólo puede ser conducido en común, y éste cada vez más inventa nuevas e independientes redes de cooperación a través de las cuales produce" (Multitude 66)
La subjetividad se construye a través de la cooperación y la comunicación entre la gente, subjetividad que a su vez produce nuevas formas de cooperación y relaciones sociales, lo que a su vez va produciendo nuevas subjetividades. Así es como se va generando lo común, que finalmente define nuestra cultura y la forma de relacionarnos.
¿Qué pasa cuando los elementos básicos de nuestra producción cultural comienzan a ser privatizados? Las industrias de la comunicación juegan un papel fundamental en este proceso. Estas industrias al apropiarse de la producción común de los seres humanos- elementos que les permiten relacionarse de forma libre y construir su subjetividad e identidad cultural- manejan los imaginarios culturales, redefinen las relaciones sociales y establecen mecanismos de control de las personas. Así lo describen Hardt y Negri:
"El poder, al producir, organiza; al organizar, habla y se expresa como autoridad. El lenguaje, al comunicar, produce mercancías, pero además produce subjetividades, las relaciona entre sí y las ordena. Las industrias de la comunicación integran lo imaginario y lo simbólico dentro de la trama biopolítica, con lo cual no sólo los ponen al servicio del poder, sino que realmente los integran en su funcionamiento mismo." (Imperio 44)
De esta forma, ya no somos sujetos al servicio del modo de producción, sino que hoy nuestros cuerpos y mentes forman parte de su funcionamiento. Como ya señaló Marx en El Capital, el capitalismo sigue siendo un vampiro que chupa la sangre de las personas, un parásito que no tiene vida por sí mismo y que se apropia de las producciones de las personas, alienándonos en la actualidad no sólo de nuestras producciones materiales sino que también de aquellas producciones inmateriales producidas colectiva y cooperativamente y que circulan de forma libre por las redes sociales. Esto debe llevarnos a repensar nociones tales como explotación, la teoría del valor, las condiciones de producción en la era informacional o las nuevas formas de la alienación.
Como dijo S. Zizek en su intervención, no somos comunistas si por comunismo se entiende aquel sistema que colapsó a principios de los noventa. Aquellos que defendemos la producción común debemos entender que ésto va más allá de la dicotomía de lo público y lo privado. Lo público en el socialismo es también una forma de propiedad que se encuentra en manos del Estado. Lo “común” ofrece una alternativa a la forma de ver el mundo bajo distintos sistemas de propiedad, donde el compartir aparece como la base de nuevas maneras de relacionarnos y de generar formas de intercambio. Así el comunismo, más que ser concebido como la abolición del sistema de propiedad, se entiende como la abolición de la propiedad en sí misma. Debemos avanzar en pensar estas alternativas y pulirlas más allá de la pura oposición al sistema de privatización. ¿Seremos capaces de pensarnos fuera de las relaciones de propiedad?
Como primer paso, es necesario mirar los modelos alternativos de creación, relaciones sociales y negocios que se plantean no sólo en el software libre, sino que en el área de la genética y la biología y también en producciones culturales como el arte, la música y la literatura.
Escribió Carolina Gainza (20/10/2011) en Manzana Mecánica
http://manzanamecanica.org/2011/10/the_commons_o_la_produccion_de_lo_comun.html
Fuente: http://www.partidopirata.com.ar/2047/discurso-de-slavoj-zizek-en-occupy-wall-street
Este 29 y 30 de octubre 2011 en Barcelona. El Foro Construyendo el Procomún Digital y Comunidades Colaborativas es una nueva iniciativa destinada a reunir individuos, colectivos y organizaciones vinculadas a diferentes Comunidades Colaborativas Libres y Abiertas, Iniciativas de Bienes Comunes Digitales e Investigadores e Investigadoras en el área con el fin de identificar formas de apoyarnos y aprender las unas de las otras y colaborar para promover juntas los bienes comunes digitales.
Fuente:
http://manzanamecanica.org/2011/10/construyendo_el_procomun_digital_y_comunidades_colaborativas.html
Más información: http://www.digital-commons.net/program/
La agresión a la inteligencia colectiva continúa su curso. Los proyectos políticos en España rozan el motivo de denuncia en un juzgado de guardia. Por poner un ejemplo: todos los programas electorales incluyen innumerables citas y medidas para mejorar el “clima emprendedor”. Se ha puesto de moda y parece que es el remedio contra todos los males. Está claro, y yo lo he defendido siempre, que emprender es el mejor mecanismo para asumir la vida de uno mismo como reto, como modelo de no dependencia y como generador de riqueza. El cambio de modelo económico y de crecimiento se basan en ese impulso por la emprendeduría por supuesto, pero lo que me parece indignante es que, aquellos que jamás tuvieron la más mínima dedicación al emprendedor, ya sean unos u otros, vengan ahora con estribillos de sirena. Emprender es mucho más que una definición en la página 143 de un tocho infumable repleto de obviedades y párrafos maniqueos. Emprender es sacrificio y apuesta integral de un patrimonio, riesgo y fracaso, deseo y anhelo, sueño y pesadilla y, sobretodo, sobredosis de realidad; precisamente lo contrario a lo que representan todos ellos.
Vivimos tiempos en que sucedáneos de gobernantes buscan el poder a costa de todo, donde no se dan cuenta que las redes y la hipersociedad conectada está ya decidiendo en paralelo. La sorpresa que se van a llevar va a ser lírica. Una vez lo aconsejé, pero vuelvo a recomendarlo: compren pases de primera fila para observar en detalle el desmantelamiento de nuestro modelo social. Viene uno que no se si es mejor o peor, pero donde todos tendremos más opciones de estructurar sociedades complementarias y externas a la “oficial”. Emprender servirá para eso, poner en marcha un modelo personal de economía productiva basada en el conocimiento puede ser perfectamente el embrión del cambio colectivo. Uno cambia para que cambie tu entorno, uno emprende para que su entorno lo haga también.
Sólo hay un pequeño problema. Como quienes debían dirigir esa transformación están más preocupados de sus sillones de alcántara y del robo financiero no se note demasiado, previamente y durante el proceso de mutación, lo vamos a ver en colores pastel queramos o no. La merienda está servida, miles de años de hacer el idiota soplan a nuestro favor.
Por cierto, mientras los candidatos siguen con sus ridículas reyertas de barrio, en 2010, Cáritas ha recibido 6,5 millones de peticiones de ayuda (un 4,3 por ciento más que el año anterior) en toda España, de las que dos millones han sido solicitudes de atención básica de emergencia en materia de alimentos, vivienda o atención sanitaria. El asunto se hará insostenible en los próximos meses. Mientras el BCE sigue comprando deuda y emitiendo papelitos verdes, el colapso se acerca. ¿En manos de quien o de que estamos? La solución es emprender, pero no porque en ello esté la piedra filosofal sino porque mientras dure el viaje no nos daremos cuenta de lo mal que está el camino. Por lo menos yo lo hago así. Llamadme iluso, que me encanta. Hace unas horas, en Los Ángeles, he vivido la maravillosa experiencia de ver como cuanto más difícil es algo más valioso es el vuelo. De hecho he descubierto que te elevas mucho más cuando vuelas a contraviento que cuando lo haces a su favor, como las cometas…
Escribió Marc Duran (18/10/2011)
http://marcvidal.cat/2011/10/como-las-cometas.html
Comentario:
Cada día me siento mas identificado con las reflexiones de Marc Vidal. Seguramente nuestros caminos (convergentes en lo general), hayan sido muy diferentes. Marc proviene de la joven generación de economistas emprendedores nacidos en la era de la sociedad del conocimiento. El camino de este abuelo jubilado catedrático en nada, viene de un largo transitar en el pensamiento materialista. Me supongo que poner un poco del rigor científico en nuestras reflexiones conlleva acercarnos a la comprensión de que el conocimiento humano (lo que llamamos vulgarmente Ciencia) ha sido el motor de nuestra Historia. ¡Vaya descubrimiento!
Pues sí, lo que es de Perogrullo, parece ser obviado por la mayoría de intelectuales, ilustres analistas, economistas y, por descontado, gestores y políticos de nuestra sociedad. Mientras la sociedad ya aplica el método científico como herramienta de transformación y cambio en una gran parte de nuestras actividades cotidianas, los prohombres de la vieja sociedad se aferran a las antiguas pócimas y encanterios en un vano intento de perpetuar –sin saber exactamente como- una obsoleta manera de solucionar el futuro de sus ciudadanos. Es evidente de que no están por la sociedad emprendedora porque sencillamente ésta pone en peligro su caduca “sociedad del trabajo” y con ella los viejos métodos y las herramientas que las nuevas tecnologías están superando día a día. A cada paso adelante de la sociedad emprendedora tiemblan las estructuras de la senil sociedad superada ya por la Historia. Que los costes de producción tiendan a cero es inaceptable por quienes han hecho su negocio con la escasez. El “low cost” parece ser una palabra maldita para los que solo piensan en inundar el mundo con toneladas de papel-moneda inservible.
Me complace la idea de sustitución de la palabra “crisis” por la de “transición”. Los que hablan de superar la crisis solo desean, en general, mejorar o humanizar el reparto de la miseria y del empobrecimiento. Que el papa-Estado no llegue a quebrar. Los que hablan de “transición” construyen o intentan construir ya desde ahora, lo que será su sustitución. Ciertamente no hay que preocuparse mucho por la defunción del paciente senil que agotó los límites de su existencia. Hay que hacer germinar su sustituto. Las herramientas para hacerlo están en nuestras manos.
Un equipo de catorce biotecnológicos de la Universidad de Lérida expertos en varias disciplinas y de ocho nacionalidades distintas (P. Christou, T. Capell, L. Bassie, C. Zhu, S. Naqvi, A. Peremartí, K. Ramessar, S. Gómez, S. Dashevskaya, D. Yuan, M. Sabalza, G. Farré, S.M. Rivera y B. Miralpeix) ha publicado un libro de 196 páginas titulado ‘Cambiar los genes para mejorar el mundo. La ciencia al servicio de la humanidad’ (‘Canviar els gens per millorar el món. La ciencia al servei de la humanitat’). Una forma entretenida de conocer las respuestas a las preguntas clave sobre biotecnología agraria de mano de científicos cualificados e independientes.
La obra narra la trayectoria personal y profesional de cada científico, permitiendo al lector conocer cómo nació en cada uno de ellos el interés por la biotecnología, los motivos que les llevaron a sumergirse en la investigación, y sus propias reflexiones sobre los obstáculos existentes en la Unión Europea en la biotecnología aplicada a la mejora de plantas. El libro incluye fotografías e historias personales de cada científico.
También se incluyen testimonios de las personas que han vivido su vocación científica a lo largo de su vida, así como anécdotas de otros autores. Los textos se complementan de completas notas a pie de página para aclarar todos aquellas cuestiones científicas relacionadas con la biotecnología que el lector podría desconocer.
Varios autores abordan la realidad de las plantas transgénicas y denuncian las dificultades que la investigación en esta área está sufriendo, prevaleciendo el ruido mediático sobre los datos científicos. Pese a su crítica a esta situación, los autores se muestran optimistas por un futuro mejor y satisfechos por haber apostado su vida por esta tecnología.
Fuente: Fundación Antama
Prefacio a la edición en español (España y América Latina)
Los acontecimientos políticos en el mundo de habla hispana, tanto en América del Sur como en la
península ibérica se cuentan entre los más inspiradores e innovadores de la última década. A través
de revueltas, insurrecciones, del derrocamiento de gobiernos neoliberales, la elección de gobiernos
reformistas progresistas, las protestas contra la políticas de esos gobiernos supuestamente
progresistas y otras acciones, se ha expresado un espíritu indignado y rebelde a través de
innumerables experimentos sociales y políticos. Una serie de fechas y lugares sirve de cifra de
luchas continuas y prolongadas, desde el 1 de enero de 1994 en Chiapas, el 8 de abril de 2000 en
Cochabamba, los 19 y 20 de diciembre de 2001 en Buenos Aires y, más recientemente, el 15 de
mayo de 2011 en la madrileña Puerta del Sol. Hemos seguido estas historias, aprendiendo de ellas y
utilizándolas como guía durante la escritura de este libro y después de su publicación.
Uno de los argumentos de este libro, que encuentra una fuerte resonancia con estas luchas,
identifica como fuente central del antagonismo la insuficiencia de las constituciones republicanas
modernas, en particular de sus regímenes de trabajo, propiedad y representación. En primer lugar,
en estas constituciones el trabajo es clave para tener acceso a la renta y a los derechos básicos de
ciudadanía, una relación que durante mucho tiempo ha funcionado mal para quienes estaban fuera
del mercado de trabajo normal, incluidos los pobres, los desempleados, las mujeres trabajadoras sin
sueldo, los inmigrantes y otros, pero hoy la posición de todas las formas de trabajo es cada vez más
precaria e insegura. Desde luego, el trabajo continúa siendo la fuente de la riqueza en la sociedad
capitalista, pero cada vez más fuera de la relación con el capital y a menudo fuera de la relación
salarial estable. Como resultado de ello, nuestra constitución social continúa requiriendo el trabajo
asalariado para tener plenos derechos y acceso a una sociedad en la que ese tipo de trabajo está cada
vez menos disponible.
La propiedad privada es un segundo pilar fundamental de las constituciones republicanas, y hoy
poderosos movimientos sociales impugnan no solo los regímenes nacionales y globales de
gobernanza neoliberal, sino también, en un plano más general, el imperio de la propiedad. La
propiedad no solo mantiene las divisiones y jerarquías sociales, sino que genera también algunos de
los vínculos más poderosos (y que a menudo son conexiones perversas) que compartimos con los
demás en nuestras sociedades. Y sin embargo, la producción social y económica contemporánea
tiene un carácter cada vez más común, que desafía y excede los límites de la propiedad. La
capacidad del capital de generar ganancia está disminuyendo, de resultas de la pérdida de su
capacidad empresarial y del poder de administrar disciplina y cooperación sociales. Por el contrario,
el capital acumula cada vez más riqueza principalmente por medio de formas de renta, casi siempre
organizadas mediante instrumentos financieros, a través de los cuales captura valor que es
producido socialmente y con independencia de su poder. Pero toda instancia de acumulación
privada reduce la potencia y la productividad del común. De esta suerte, la propiedad privada se
está convirtiendo no solo en un parásito, sino también en un obstáculo para la producción y el
bienestar sociales.
Por último, un tercer pilar de las constituciones republicanas, y objeto de un creciente antagonismo,
se apoya en los sistemas de representación y en sus falsas atribuciones de institución de una
gobernanza democrática. Poner fin al poder de los representantes políticos profesionales es uno de
los pocos lemas de la tradición socialista que podemos afirmar sin reservas en nuestra condición
contemporánea. Los políticos profesionales, junto con los jefes de las corporaciones y la elite de los
medios de comunicación, no ejercen más que la modalidad más débil de la función representativa.
El problema no es tanto que los políticos estén corruptos (aunque en muchos casos esto también es
cierto), sino que la estructura constitucional republicana aisla los mecanismos de toma de decisión
democrática de las potencias y los deseos de la multitud. Todo proceso real de democratización en
nuestras sociedades tiene que atacar la falta de representación y las falsas pretensiones de
representación que están en el centro de la constitución.
Sin embargo, reconocer la racionalidad y la necesidad de la revuelta con arreglo a estos tres ejes y a
muchos otros que animan hoy muchas luchas no es, a decir verdad, más que el primer paso, el punto
de partida. El calor de la indignación y la espontaneidad de la revuelta tienen que organizarse para
perdurar en el tiempo y construir nuevas formas de vida, formaciones sociales alternativas. Los
secretos de este próximo paso son tan raros como excelsos.
En el terreno económico, tenemos que descubrir nuevas tecnologías sociales para producir
libremente en común y distribuir equitativamente la riqueza compartida. ¿Cómo pueden nuestras
energías y deseos productivos engranarse y crecer en una economía que no esté basada en la
propiedad privada? ¿Cómo se puede proporcionar a todos el bienestar social y los recursos sociales
básicos en una estructura social que no esté regulada y dominada por la propiedad estatal? Tenemos
que construir las relaciones de producción e intercambio, así como las estructuras de bienestar
social que se compongan de y sean adecuadas al común.
Los desafíos en el terreno político son igualmente espinosos. Algunos de los acontecimientos y
revueltas más inspiradores e innovadores de la última década han radicalizado el pensamiento y la
práctica democráticos organizando un espacio, como una plaza pública ocupada o una zona urbana,
con estructuras o asambleas abiertas y participativas, manteniendo estas nuevas formas
democráticas durante semanas o meses. De hecho, la organización interna de los propios
movimientos se ha visto constantemente sometida a procesos de democratización, que se esfuerzan
en crear estructuras de red horizontales y participativas. De esta suerte, las revueltas contra el
sistema político dominante, sus políticos profesionales y sus estructuras ilegítimas de representación
no aspiran a restaurar un supuesto sistema representativo legítimo del pasado, sino a experimentar
con nuevas formas de expresión democrática: democracia real ya. ¿Cómo podemos transformar la indignación y la rebelión en un proceso constituyente duradero? ¿Cómo pueden convertirse en
poder constituyente los experimentos de democracia, no solo democratizando una plaza pública o
un barrio, sino inventando una sociedad alternativa que sea verdaderamente democrática?
Éstas son algunas de las preguntas que investigamos y que intentamos responder en este libro. Y no
sentimos alentados sabiendo que no somos los únicos que nos planteamos estas preguntas. De
hecho, esperamos que este libro caiga en las manos de quienes están descontentos con la vida que
les ofrece nuestra sociedad capitalista contemporánea, indignados ante sus muchas injusticias,
rebeldes contra sus poderes de mando y explotación y ansiosos de una forma de vida democrática
alternativa basada en la riqueza común que compartimos. No albergamos la ilusión de ser capaces
de proporcionarles todas las respuestas. En cambio, confiamos en que los lectores españoles,
planteando estas preguntas y luchando por sus deseos, inventarán nuevas soluciones que ni siquiera
somos capaces de imaginar.
Michael Hardt y Antonio Negri
Científicos estadounidenses obtienen de patata transgénica vacuna contra el virus del papiloma humano
El virus del papiloma humano (VPH) es una de las enfermedades venéreas de contagio más común y causa de casi todos los casos de cáncer de cuello de útero en el mundo. Al año se registran en todo el mundo casi medio millón de casos, y unas 230.000 mujeres fallecen a consecuencia de dicha enfermedad. En algunos países subdesarrollados el VPH es la causa más común de muerte por cáncer entre las mujeres.
Un equipo de científicos estadounidenses ha obtenido a través de patata transgénica una vacuna que podría ofrecer protección contra el VPH. Según explicaba el virólogo Robert Rose, uno de los investigadores del proyecto, “estamos diseñando una vacuna oral que pueda distribuirse rápidamente en los países en desarrollo, donde se necesita con más urgencia”.
De esta forma no se necesitaría ningún equipo de inyección esterilizado ni personal médico capacitado para administrar la vacuna, “sólo harían falta un par de gotas en la lengua de la persona”, explica Rose. Este es el primer paso para lograr una vacuna óptima y adecuada.
El científico explicaba que pese a que los resultados con la patata han sido óptimos, su equipo tiene “puesta la mirada en el plátano, porque es un producto que se consume crudo. La cocción a menudo desnaturaliza las proteínas”.
A día de hoy la vacuna en su forma inyectable ya se está probando con humanos. Los científicos han hecho experimentos con plátanos, patata, tabaco y manzanas como posibles fuentes de vacuna contra males como la hepatitis B, el virus sincitial respiratorio y hasta la caries dental.
Escribió Alfredo L. Zamora (06/10/2011) en Fundación Antama
Ya no me suele apetecer hablar de “crisis” o de lo complicado que está todo. Me deprimo y me obliga a hacer un doble esfuerzo a la hora de arrancar proyectos. Pero la realidad a veces pesa como el plomo. Y es que estamos iniciando la fase final de todo este asunto es algo más que visible. La pérdida de moral y criterio de periodistas, opinadores, siervos de la gleba y derivados, dejan en evidencia que algo se derrumbó definitivamente. Recién aterrizado en Estados Unidos alguien me cuenta que hace pocos días un miembro de una tertulia de la Cadena SER recordaba un texto queescribí hace cinco años donde explicaba lo que se nos avecinaba y calificaba de terrible el escenario futuro pues dependía de nuestra clase política ponerle remedio. Pasé de ser calificado en esa misma tertulia y por las mismas personas de “antipatriota” a ser referenciado por mis textos. Miedo me da la verdad. El texto en cuestión es el siguiente:
Una gran bola de mierda se acerca desde el horizonte. Lo hace sin remedio y a un ritmo uniforme. No tengo ninguna intención de asustar ni de ser catastrofista pero los ciclos económicos siguen existiendo y en este país los dos últimos acabaron en recesión, paro y crisis. A finales de 1992 y principios de 1993, en la que el PIB llegó a caer durante cuatro trimestres seguidos más de un 3% acumulado, la tasa de paro aumentó de un modo desconocido hasta la fecha. El crecimiento económico gira entorno a los conocidos “ciclos de los negocios”, que de acuerdo a la certeza histórica sabemos que suelen durar un decenio. España sufrió una pequeña recesión en 1981 y otra más grave en 1992-93. La economía española lleva 14 años de crecimiento ininterrumpido con tasas superiores a la media europea. El actual ciclo expansivo se inicio a finales de 1993 ante las crecientes perspectivas de entrada de España en la Unión Monetaria que provocaron que los tipos de interés cayeran rápidamente. La clasificación crediticia española alcanzó la triple A aumentando la confianza en la económica española. La caída de tipos del 13,3% al 3,0 % desató un tsunami inversor inmobiliario por parte de familias y pequeños ahorradores. El aumento de demanda, aceleró la construcción y esta incorporó al mundo laboral a casi un millón de personas y entre todos agigantaron el consumo y las importaciones.
Es preciso definir con corrección los elementos que acercan a nuestro país a una situación límite. La burbuja inmobiliaria ha sido animada en la creciente demanda de vivienda por parte de europeos, inmigrantes y pequeños inversores que, con sus sociedades patrimoniales de juguete, pretenden adquirir cinco o seis pisos para poder vivir de la renta por alquiler algún día. Derivada de esa burbuja hay otra en el sector de la construcción que supone el 17 % del PIB en términos reales. El 20% de los empleos creados en los últimos diez años en España, que a su vez son el 33% del que se ha creado en la UE de los 15, proceden de la construcción. Esas dos burbujas han hecho que emergiera otra mucho peor y que aun es prácticamente invisible: la burbuja económica.
La fuerte demanda de empleo funcionó como un imán para la mano de obra inmigrante que acudió masivamente dando un empuje al consumo y al propio mercado inmobiliario. En general podemos decir que España ha tenido un periodo larguísismo de crecimiento ininterrumpido gracias a la globalización, en sentido financiero (dinero barato) y también en sentido real (inmigración creciente), lo que le ha permitido compensar el impacto negativo de los precios del crudo y de la competencia internacional. El efecto se traduce ya en una economía recalentada, con una inflación superior a la media europea y por una pérdida de competitividad. La economía española es próspera pero su crecimiento es desequilibrado y poco eficiente. La dependencia en los tipos de interés debilita la capacidad de consumo y el parón inmobiliario por el sobrestock es ya un hecho absolutamente demostrable. España dependerá de que la zona euro recupere su dinamismo y crecimiento en los próximos dos años para poder aguantar el choque de una cadena de acontecimientos que ya ha empezado. En primer lugar, la burbuja inmobiliaria seguirá desinflándose gradualmente dejado de crecer y posteriormente descendiendo. Como reacción a esa caída de valor, el número de viviendas se reducirá, cosa que ya ha empezado a pasar según los colegios de Arquitectos que durante este último trimestre han notado un descenso de visados. Esa reducción de viviendas nuevas en construcción provocará una caída en la demanda de empleo en la construcción y un alza en el paro. Carpinteros, electricistas, comerciales, arquitectos, aparejadores, yeseros y en definitiva todos los profesionales relacionados con el mundo inmobiliario vivirán su peor momento desde hace mucho tiempo. Teniendo en cuenta que el peso de este sector es brutal, la demanda en consumo también se verá afectada. La eliminación de ricos virtuales se representará con el descenso de la venta de coches, viajes y elementos de consumo muy variados. El coste de los créditos hipotecarios tocará franjas desconocidas por los nuevos propietarios que se verán obligados a sacrificar parte del consumo corriente para poder hacerle frente.
Al reducirse el consumo y al aumentar el coste del dinero las compañías ralentizarán sus inversiones en espera del próximo ciclo expansivo con lo que su demanda de empleo bajará. Esta situación desembocará en un crecimiento negativo del PIB que alcanzará su punto más profundo a finales de 2009 o principios de 2010. Que sea más o menos dramático depende de la política. Esa desaceleración cíclica podría pasar simplemente por ser un período de bajo crecimiento, si la caída de la construcción se compensa con obra pública y si el superávit presupuestario supera el 1% del PIB, si se incentivan los nuevos campos de gestión industrial y, como se hizo en EUA, si se convierten en empresarios, autónomos o pymes, a esos miles de inmigrantes jóvenes que ahora son mano de obra barata, para que encuentren alternativas a la perdida de empleo que sufrirán en la construcción fundamentalmente. En definitiva, que esa enorme bola de mierda nos aplaste depende de nuestros gestores públicos en gran medida. ¡Que miedo!
Hace unos años aquí pusimos en evidencia que el FROB y su mecanismo de nacionalización encubierta de todo el sistema era un siniestro plan de expolio. Que la excusa de una crisis global y el acecho de su veneno servirían para hacerle ver a la gente que las cosas no pudieron evitarse. De insultar han pasado a certificar el desastre. Ahora bien, lo más duro del asunto es comprobar como, tras toda esa cháchara victimista actual se esconde una enorme incultura económica por parte de algunos líderes de opinión que están confundiendo más que ayudando. Ahora el miedo es glamour. Ser catastrofista es lo más “cool”.
La aprobación ayer del nuevo fondo de rescate bancario, el FROB, es el ejemplo más evidente de que la sociedad española está muerta, que sus dirigentes son unos irresponsables sin criterio ni perspectiva y que el sistema financiero español está quebrado de punta a punta. Hemos pasado del “mejor sistema bancario del mundo” a las intervenciones, a las fusiones obligadas, al rescate de cajas insolventes y, ahora, a los fondos antiquiebra. Un Fondo de Rescate que es un refrito del que ya tuvieron que activar urgentemente de la mano de los banqueros ibéricos, el Fondo de Adquisición de Activos Financieros, que resultó ser a la práctica un mecano extremadamente sofisticado para poner a buen recaudo los intereses de los más grandes y dejar a la intemperie a los más pequeños.
Lo que sabemos en estos momentos sobre el FROB es que tiene pinta de hurto legal. Zapatero y Mariano de la mano con la mayoría de banqueros han decidido gestionar en crisis para perpetuarla. El gobierno espera que las entidades crediticias no quiebren y que, si lo hacen, no se evidencie, de ahí el voto con el PP. El PP espera que sus amigos no sufran. El hecho de que esos amigotes sean unos ineptos, corruptos, inservibles y peligrosos ayudó al voto con el gobierno.
En realidad ahora lo que tocaba no era un FROB, ni un FAAF, lo que tocaba era dejar que algunos quebraran por haber contribuido dedicadamente a generar el pufo económico de dimensiones bíblicas. En lugar de poner ante la justicia a muchos directivos bancarios de este país por haber hurgado en nuestro futuro de ese modo indecente, se les premia con el dinero de todos y se les garantiza el trabajo de modo vitalicio. A cambio sólo se les pide que sigan concediendo capital y crédito a quienes toque hacerlo y cuando sea preciso.
Por cierto, ¿Cuánto costó el FAAF y cuanto cuesta el FROB? Difícil de saber, pero la traducción estructural de todo es espantosa. España lleva emitida deuda pública por valor de casi 60.000 millones de Euros para intentar pagar todo lo que tenemos entre manos, pero lo jodido es que esa deuda no ha habido manera de colocarla en los mercados externos. Una emisión que multiplica por 30 la que se emitió durante todo el año pasado y sin comprador externo. Habéis leído bien, 30 veces la del año pasado y estamos en julio.
Ahora viene lo mejor. Como la deuda no se ha podido colocar se han tenido que activar los sistemas de flujo que permite la normativa. Por un lado solicitar al Banco de España que la suscriba y por otro buscar el capital donde sea, aunque tenga que meter la mano en los fondos previstos para ayudas sociales o lo que sea. Como la morosidad aumenta por culpa de los vencimientos de deuda en casi un billón de euros y la gestación de problemas integrales del sistema bancario crecen sin reparo, se ha aparecido por “generación espontánea” un nuevo Fondo de rescate. El curioso y malsonante FROB.
Ahora bien, lo importante ya no es que en el sistema bancario español haya insolvencias retrasadas, quiebras escondidas y fusiones obligatorias, no, lo grave es que no se ha definido el uso real de ese fondo, no se tiene certeza de cual va a ser su reparto, el método de control y como piensan atender el ingente desajuste de deuda que se avecina en términos de Estado. A fecha de hoy, la deuda total de España ya debe superar el 175 % del PIB. No hay precedentes en el mundo que pueda compararse a esa barbaridad. Podemos obviarlo y pensar “que todo se arreglará” o asumir que eso tiene muy mala pinta.
La catástrofe ya está encima. Prepárense, aunque sin prisa, para el mayor colapso económico y financiero conocido por los que estamos vivos. Piensen que van a hacer con su dinero, como piensan poner en marcha su negocio o como van crecer. La cadena de sucesos no van a dejar lugar a los experimentos que durante cuatro años han ido llevando a cabo los operarios de la ciencia económica mundial. Se han limitado a lo más simple: emitir dinero, imprimir papel y generar más deuda. Mi hijo de seis años me cuestionó hace pocos días que era eso de la crisis. Le dije que era algo que sucedía cuando el mundo se queda sin dinero o con el dinero que tienen la gente, de repente, solo se pueden comprar cosas más baratas. Me contestó como la Reserva Federal o como lo hubiera hecho el Banco Central Europeo: pues ¿porque no hacen más dinero con el papel blanco que sobra en el colegio? Luego, al decirle que eso no se podía hacer pues provocaría que los billetes de verdad nadie los querría pues no sabríamos lo que es de verdad y lo que no, me miró como diciendo “no te compliques papá”.
La política económica es más complicada que la que nos han representado esta generación que hemos tenido la desgracia de vivir. Una generación que habla por los codos y lo hace a veces con un sentido miserable de la decencia. Hace apenas unos días, el tipo que me catalogó de “charlatán” en un evento en el que dije que la “cultura del subsidio” era un modelo social perfectamente organizado por gobiernos de todo signo y territorio, inclusive la Generalitat en su día, para controlar a la gente, ahora se apunta el título (por casualidad) de mi último libro y lo asciende a todos los listados de búsqueda en la red. Afirma que la cultura del subsidio está instalada en Andalucía y que eso lo pagamos los catalanes. Lo desconozco y sabe mal que se llegue a la simpleza tan burda del discurso. Hay de todo. Como también en Catalunya donde el subsidio se disfraza de otras cosas. ¿Cómo deberíamos llamar a los 300 millones de euros que le soplaron a SEAT para que se mantuvieran los miles de puestos de trabajo en su día cuando no eran necesarios para la producción resultante? ¿Cómo debemos definir los 50 millones de euros que le ha soltado la Generalitat actual (en plena fase de recortes) a una deficitaria e ineficiente Spanair para mantener una estructura aeronáutica que no se aguanta por ningún sitio?
Y es que si hace un lustro hablé de “una gran bola de mierda que se acercaba por el horizonte” ahora cabe hablar de algo peor. La bola ya llegó y a su paso lo ha desajustado todo, abriendo puertas y cajones. La situación española es tan grave que ni tan siquiera podemos imaginar. No tiene que ver con la política, ni con la economía, ni la crisis, ni sus valores. Esto es otra cosa. El nombrado nuevo modelo viene inexorablemente y no lo hace de un modo cariñoso. Viene de culo. La velocidad que ha adquirido y la escasa atención que le están dispensando los agentes implicados es de susto. Lo van a retrasar con decenas de apretadas de mano finales y con planes diversos, ajustes y recortes, pero el sistema no da para mucho más. Es cuestión de tiempo, unos pocos años tal vez, pero sin recuperación real de la economía no hay milagros que permitan pagar todo lo que ya nos hemos gastado. Sin generar nada que estimule una economía del futuro habrá sido imposible vivir un nuevo futuro.
A medida que se vayan evidenciando varios temas concretos y que la terrible cadena de sucesos en Europa transmitan la caducidad de la economía tradicional amparada en los productos financieros de siempre. Esos temas concretos son:
1. El ajuste de la banca española se finiquitará con diversas nacionalizaciones tras tres años de tomadura de pelo con nombre propio llamado FROB. La generación de riqueza depende de la liquidez y ésta ha desaparecido pues se está utilizando para salvar unas entidades financieras que no son más que cadáveres. Hay varias cajas y bancos que van a quebrar de un modo u otro. Me da igual como le llamen pero sus ahorros no están a buen recaudo en según que entidades. Recuerden el texto que copié sobre el Fondo de Garantía de depósitos que no garantiza el retorno de los famosos 100.000 Euros de un modo tan claro.
2. Imaginemos que un banco decide darle valor real a sus propiedades y estas resultan ser una décima parte de lo que dicen tener capitalizado como valor patrimonial. ¿Estaría en quiebra? Todos sabemos que la mayor parte del sistema financiero español depende de una valoración hipotecaria totalmente ficticia que no se va a corregir en décadas. ¿A que estamos jugando?
3. Algo que aun no ha sucedido pero que sucederá. Cuando corra la voz, y lo será con causa y efecto, los depositarios de una entidad requieran sus ahorros, pues no se fíen de las operativas descritas y garantizadas con un patrimonio inmobiliario que está por asumir que sea cierto, y esta entidad deba paralizar la fuga de liquido, ¿cómo se llamará entonces eso? ¿cómo afectará al resto del sistema? ¿habrá servido de algo todo el apretado nuevo mapa financiero de fusiones y tragones? ¿no será que todo esto es una fábula de barrigones engominados que juegan a mantener su imperio de estiércol a costa de lo que sea? ¿no seremos nosotros ese “lo que sea”?
4. La deuda hipotecaria privada es inasumible por millones de españoles que ya no ingresan. Eso lleva a la situación de insolvencia manifiesta de familias que ven como, mientras a ellos les quitan su vivienda, un banco que ha sido “rescatado” con el dinero de todos, concretamente 80.000 millones de euros, les arrancan lo que tienen.
5. Cuando se evidencie que hicimos como Grecia pues durante años hemos ido taponando la sangría de gasto metiendo en cajones sin fondo facturas sin pagar y deudas contraídas, la Merkel nos crujirá vivos.
6. Cuando ya nadie pueda engañarnos con las cifras del turismo y se sepa que proviene de un plan turístico low cost que no es capaz de aportar valor en muchos casos y que el modelo no se está repensando salvo contadas excepciones.
7. La crisis de consumo es la traducción evidente de una falta de trabajo y del aumento del paro. No se puede esperar mucho más de una economía que se reventó su plan de estímulo económico que tuvo que ser para modificar el modelo antiguo y crear uno nuevo, en el famoso e ineficiente Plan E.
8. Ya no quedan balas y ahora todo depende de nosotros y de nuestro plan para salir de esta. Plan personal y plan social, pero planes lejos de la opción política existente o venidera. Ni unos ni otros, ni los minoritarios ni nadie nos va a ayudar a salir de esta. La clase política está rendida y sin ideas.
Vivimos tiempos apasionantes y de cambio, sin rumbo a veces, pero con un enorme potencial. Los cambios si son reales son dolorosos, aprovechemos que este va a ser el cambio de mayor duelo de la historia contemporánea para hacer algo positivo que ofrezca a nuestros hijos algo en lo que maravillarse de nosotros. Surgirá un nuevo escenario de empresa y producción mucho más cercano a la inteligencia que al producto.
La revolución del conocimiento surgirá del valor de las cosas y no del coste de las mismas, será el momento de las grandes factorías de ideas, de pensamientos, de dudas, de estructurar la fabricación en base a su precio esencial y no tanto al especulativo, de emprender para convertir los sueños en realidad. En esta nueva era, en este nuevo ecosistema plagado de ideas, en ese nuevo mar en el que deberemos navegar, los que antes entiendan que deben impulsarse con vientos desconocidos, los que sepan que es tiempo de veleros y no de lanchas motoras, esos sobrevivirán, crecerán y serán mucho más felices. Los que escuchen a sus mandatarios, a esos dirigentes aparentemente perdidos, a esos que cambian sus previsiones una y otra vez, los que esperen de ellos que les ayuden a sobrevolar este momento crucial de la historia sufrirán mucho más.
Escribió Marc Vidal (11/10/10/2011)
http://marcvidal.cat/2011/10/la-catastrofe-no-es-cool.html
Hace unos días un lector me remitió un link verdaderamente interesante. Con él se accede a un gráfico interactivo elaborado por Reuters que recoge la exposición de las entidades financieras de los países indicados a la deuda total de Grecia, España, Irlanda, Italia y Portugal.
Yo lo que he hecho es trabajar un poco los números que se obtienen del gráfico, y lo que sale son dos cuadros acongojantes.
En este cuadro, que llamaremos Cuadro 1, tienen la exposición total de las entidades financieras de los países que figuran a la izquierda a las deudas totales de los países cuyo nombre figura en la primera fila del cuadro, expresadas en miles de millones de dólares y a 31 de Marzo del año en curso.
En este otro, que denominaremos Cuadro 2, lo que tenemos es la exposición de las entidades financieras de los países de la columna de la izquierda a las deudas pública, de las entidades financieras y de familias más empresas de los países antes referidos, en las mismas unidades y a la misma fecha que dichas para el Cuadro 1.
¿Qué conclusiones pueden extraerse de ambos cuadros?.
De entrada, lo evidente: Cuadro 1: Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia deben a entidades financieras de los países señalados la friolera de más de dos billones de dólares: el PIB de España de dos años. Pero eso puede leerse de otra manera, ¡no!, debe leerse de otra manera: entidades financieras de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, Suiza, Estados Unidos, España y Japón tienen pendientes de cobro más de dos billones de dólares, a no ser que se los vendan a alguien. Una cifra mareante, sí.
Más. Del Cuadro 1 se deduce que de los cinco países emisores de deuda total contemplados, del que más deuda tiene Alemania es de España: el 34,1%; Francia de Italia: nada menos que el 61,1%; Reino Unido de Irlanda: 39,3%; Italia de España: 58,8%; USA de Irlanda: 33,6% y también de España: 33,1%; Suiza, de España: 37,9%; España, como ya era sabido, de Portugal: el 65,4%; y Japón de Italia: el 45,4%. ¿Qué quiere decir esto?, pues que muchas entidades bancarias están expuestas a la deuda de España, y que España tiene un problema gordo con Portugal y Francia con Italia.
Más aún. Como ven en el Cuadro 2 la exposición de las entidades financieras de los países relacionados se reparte entre deuda pública, deuda de entidades financieras y deuda de empresas no financieras y familias, pues bien esos más de dos billones que deben los PIIGS se reparten del modo siguiente: el 19,6% corresponde a la deuda pública, el 20,9% a la deuda de entidades financieras y el 59,5% al resto de deuda privada, resto del que, por otras informaciones, la deuda de las empresas se lleva la mayor parte. Es decir eso de que ‘la culpa es de la deuda pública’ se demuestra un absoluto y completo mito.
Pero ese mito abre la puerta a una habitación en la que es la deuda privada la que sobresale muy mucho por encima de la pública. En Grecia, el país que hoy está en el ojo de todos los huracanes, la deuda pública representa el 32,4% de la cantidad que de su deuda tienen las entidades financieras de los países indicados, mientras que la privada supone el 67,6%. O en España, donde día sí y día también se nos está abrasando con la deuda pública: sólo es el 16,7% de ese total alcanzando la privada el 83,3%. O Italia donde la primera representa el 29,1% y la privada el 70,9%.
¿Qué significa lo anterior?, pues que la cosa es mucho más grave de los que hasta ahora nos han contado. Si el gran deudor fuese el Sector Público, tijeras-hacha-podadora al gasto público y punto final, y si tienen que cerrar hospitales y todas las carreteras han de ser de peaje, pues que la gente se aguante, con hacer un pacto de sangre entre los políticos y sacar al ejército a la calle a que se cargue al que proteste se acabó el problema, y el Tribunal de Derechos Humanos que se vaya al cine; pero resulta que los endeudados son fundamentalmente las empresas y las entidades financieras y las familias: lo micro, lo-que-hace-que-no-se-pare-la-máquina, lo que mantiene viva la llama, y es aquí donde se ha agotado la capacidad de endeudamiento, por lo que, teniendo en cuenta que el consumo-de-todo es el motor de nuestro modelo (aún lo es) el problemón que tenemos es mayúsculo. Ya, ya: por eso esta es una crisis sistémica.
Más. De todos los países cuyas entidades financieras están expuestas y sobre el total de deuda contemplada -Cuadro 2-, las más pilladas son las entidades financieras francesas: tienen el 32,6%, a la zaga se hallan las alemanas con el 25,3%, a más distancia las británicas: el 16,9%. Ya, este porcentaje sólo tiene significado si los deudores no pagan, claro, por eso lo digo: ese porcentaje marca los efectos del tortazo en caso de impago. Separando por tipos de deuda, de los países contemplados Francia es la que tiene más deuda pública: el 40,2% del total, Alemania quien más deuda de entidades financieras acumula: el 38,3%, y nuevamente Francia acapara la mayor cantidad de deuda de familias y empresas: el 38,3%. Efectivamente: Francia se lleva la palma.
Los PIIGS deben a entidades financieras de ocho países más de dos billones, casi un billón y medio a tres: Alemania, Francia y Reino Unido, lo que es lógico: europeos debiendo a europeos; y de esos más de dos billones el 65,5% es debido por dos países: España e Italia. Bien, ahora viene lo mejor: a Grecia, con todo el megafollón que ha liado, tan sólo le corresponde el 5,5% de esos más de dos billones. Si Grecia con ese ridículo 5,5% ha liado la que ha liado, ¿se imaginan la que pueden liar España e Italia?
Otra cosa interesante que ponen los números de manifiesto es que bien cierto es lo de cardar la lana y llevar la fama. Tomando como patrón a Grecia, el tamaño de la economía de Irlanda equivale al 0,54 veces la de aquella y la de Portugal a 0,78, sin embargo, el volumen de la deuda irlandesa en poder de las entidades financieras de los países enumerados es 3,51 veces la griega y la portuguesa 1,73 veces. Algo no cuadra, ¿verdad?, o sí. ¿Y qué pasa con España e Italia?, pues que la economía española es 4,3 veces mayor que la griega y la exposición a su deuda por las entidades financieras de los países referidos 4,95 la de aquella, bueno, existe una cierta relación, mucho mayor que en el caso de Italia: una economía 5,57 veces la griega pero con una deuda 6,91 veces superior.
Ya, todo lo anterior dice que las entidades financieras de Alemania, Francia y Reino Unido, fundamentalmente, tienen contraído un riesgo de narices con los PIIGS, y que estos deben la tira a las entidades financieras de aquellos, pero no dice lo principal: ¿podrán pagar los deudores a sus acreedores?. En cualquier caso eso no pueden responderlo estos cuadros.
Yo, si me lo permiten, me quedo con una cifra: ‘más de dos billones’: redonda, oronda, circular; la monda, vaya, sobre todo con la que está llegando.
(Si el FGDx3 va a nutrir al FROB habrá menos EUR para garantizar los sdos. de las ctas. de los cltes. de las entidades, ¿no?).
Escribió Santiago Niño Becerra en La Carta de la Bolsa (07/10/2011)
Comentario:
El último paréntesis de Santiago (que no puede pasar desapercibido) es una indirecta advertencia...
PORQUE GRECIA (Y ESPAÑA) NO SE RECUPERARÁN
Vicenç Navarro (29 de junio 2011)
El mayor problema que tiene la economía griega no esprimordialmente de carácter económico o financiero. Es un problema político. Tiene que ver con el enorme poder que la banca ha tenido, y continúa teniendo, en la estructuración de la Unión Europea y de la Eurozona, así como en la génesis de la deuda pública de los países llamados despectivamente PIGS, cerdos en inglés, (Portugal, Irlanda, Grecia y España). Ahora bien, este poder de la banca ha contado con un gran aliado y cómplice: las clases más adineradas de los países de la Eurozona, incluyendo las de los países PIGS.
Veamos los datos, comenzando por las reglas que los bancos escribieron sobre las cuales se establecería la Eurozona. Estas reglas son las responsables de que Grecia nunca podrá (ni tampoco España) salir de la recesión a través de las políticas que se están siguiendo. Una fue que los Estados, al incorporarse al euro, perdieron el control sobre su propia moneda. Es decir, que en momentos de recesión (cuando la economía está estancada), el estado griego no puede devaluar la moneda y con ello poder abaratar sus productos y venderlos más fácilmente al exterior, recuperándose a base de ello. Suecia y Noruega, por cierto, se han recuperado de la recesión mucho mejor y más rápido que Finlandia, como consecuencia de que los dos primeros pudieron devaluar su moneda, lo cual no pudo hacer Finlandia al pertenecer al euro.
Otra regla es que, al integrarse al euro, los Estados dejaron de tener la potestad de imprimir dinero y establecer el precio del mismo. Cuando un país está en recesión, su Banco Central imprime dinero y/o abarata el precio del dinero, disminuyendo así los intereses bancarios, facilitando que tanto los ciudadanos como los empresarios puedan conseguir préstamos con los cuales consumir bienes y servicios e invertir, y así producir empleo y estimular la economía. Negarle al estado que tenga control sobre el crédito es imposibilitarle el poder estimular la economía. Una función de un Banco Central es, precisamente, la de garantizar el crédito, lo cual funcionó bien en la mayoría de países europeos hasta que llegó la moda neoliberal con el Presidente Reagan de EEUU y la Sra. Thatcher de Gran Bretaña, que hicieron creer a muchos gobiernos europeos que desregular el crédito era bueno para un país. El último caso que vimos fue Islandia, que conllevó un enorme problema, como también lo creó en los otros países que desregularon el crédito (que fueron la mayoría).
Y, por si fuera poco, la tercera regla era que un país no podía seguir políticas expansivas de gasto público. Es decir, un estado no podría gastar mucho para estimular la economía, pues el estado, según el criterio de Maastricht, no podía tener un déficit estatal mayor del 3% del PIB y una deuda publica mayor del 60% del PIB.
Claro que el criterio no decía cómo debía bajarse el déficit para alcanzar el número mágico del 3%. Pero insistieron en que los estados bajaran los impuestos como manera de estimular la economía, considerando erróneamente que los ricos, que eran los máximos beneficiarios de los recortes de impuestos, consumirían más que ahorrarían (de hecho, invirtieron en sectores especulativos). Esta insistencia en que el estado bajara los impuestos no dejaba al estado otra alternativa que la de recortar el gasto público. Esto eliminó la posibilidad de que el estado pueda estimular la economía mediante, por ejemplo, inversiones en áreas de creación de empleo. Estas tres reglas hacen muy difícil, casi imposible, para Grecia (y para España), salir de la crisis. En realidad, estas reglas fueron muy importantes para que la crisis se presentara en Grecia con la gravedad con la que se ha presentado.
¿QUÉ PASA EN GRECIA? LA ALIANZA DE LA BANCA CON LOS RICOS
Una característica de Grecia, que comparte con España, es que ha estado gobernada por la ultraderecha por muchos años. La dictadura de los coroneles fue (como lo fue también la dictadura de los generales en España) una dictadura de los ricos en contra de las clases populares. Ello ha determinado que los ricos no tienen la costumbre de pagar impuestos. El fraude fiscal ha sido enorme, consecuencia de la laxitud del estado, que ha continuado controlado por los ricos durante la democracia que siguió a la dictadura. En 2010 sólo 15.000 griegos, de un total de once millones de ciudadanos,
declararon al estado ingresos superiores a 100.000 euros al año, lo cual contrasta con la existente concentración de la riqueza y de las rentas, visible en los suburbios de las ciudades griegas. Se considera que casi la tercera parte de la renta nacional (la poseída por los ricos en su mayoría) no se declara.
Ello ha forzado al estado griego a endeudarse hasta la médula para pagar los gastos del estado (en infraestructura y en servicios públicos, así como en gastos militares que significan una carga muy importante en el presupuesto nacional). Esta deuda recoge también la deuda incurrida por los gobiernos militares, no elegidos democráticamente, y cuyo gasto militar lo tiene que pagar ahora el estado democrático. Éstas son las causas de que el estado griego tenga un problema de déficit del estado (12% del PIB) y de deuda pública, todavía mayor (150% del PIB). Pero esta realidad quedó, en parte, ocultada por el estado con la ayuda del banco Goldman Sachs.
El diario alemán Der Spiegel descubrió las ocultaciones de las cuentas nacionales que el estado griego (gobernado por las derechas) había realizado con la complicidad de aquel banco estadounidense (que recibió un pago por ello de 800 millones de euros). Es imposible que la Comisión Europea (cuya mayoría son de partidos de derechas), no
lo supiera. Por cierto, el que era Vicepresidente para Europa del banco Goldman Sachs, que realizó operaciones financieras con el gobierno conservador griego para ocultar la situación real del déficit público del estado griego, el Sr. Mario Draghi será el nuevo
Presidente del Banco Central Europeo, poniendo a la cabeza de este Banco (que es un lobby de la banca, en lugar de ser un Banco Central) a la persona que ayudó más al desfalco de las cuentas públicas del estado griego.
Cuando el gobierno socialista salió elegido descubrió estos problemas, indicando que el déficit y la deuda eran mucho mayores de lo que el gobierno conservador había indicado. El estado está enormemente endeudado. Los bancos alemanes y franceses, perotambién los bancos griegos (donde los ricos griegos depositan su dinero) han comprado la deuda pública a unos intereses abusivos. Por cierto, la mal llamada ayuda a Grecia es para asegurarse que el estado griego pagará a tales bancos. Y la enorme austeridad impuesta a la población griega por parte del estado (77.000 millones de euros, de los cuales 28.000 millones serán en recortes de gasto público y 50.000 millones en privatizaciones del patrimonio nacional) es para poder pagar a los bancos.
EL EURO Y LA CRISIS
Este endeudamiento del estado griego es beneficioso para los bancos y también para los ricos que no pagan impuestos, forzando al estado a endeudarse aún más. Pero es también beneficioso para los ricos y para los bancos extranjeros, pues el estado se siente en la necesidad de privatizar sus propiedades (a unos precios irrisorios) con lo cual vemos una enorme demanda de euros por parte de bancos de inversión para comprar tales propiedades. En realidad, en contra de lo que constantemente se dice y se alarma, el euro está en muy buena salud (demasiado buena para los empresarios españoles que tienen problemas para exportar), y ello se debe a la enorme demanda de euros con los cuales se compra la privatización de los bienes públicos de Grecia (y de España). Véase el caso de las cajas de ahorros españolas, que se están vendiendo a unos precios muy bajos. Y todo ello con la ayuda del Estado. De ahí que las privatizaciones sean una estrategia impuesta por la banca a los países del euro como manera de conseguir la venta del patrimonio y servicios muy rentables de los países periféricos.
Vemos así como el enorme dominio de la banca explica que los estados periféricos estén estancados en su deuda sin poder salir de ella, lo cual no ocurre por incompetencia, sino por diseño, pues así consigue introducirse y conseguir mayor rentabilidad al comprar a precios muy bajos lo que antes era público.
Cualquier lector de este artículo debiera indignarse. Por cierto, este artículo fue enviado a algunos de los medios de mayor difusión del país, ninguno de los cuales consideró oportuno publicarlo. Agradecería al lector que lo distribuyera lo más ampliamente posible.
Comentario:
(Este escrito de Vicenç Navarro, censurado por los medios de información, me fue enviado por mi amigo PereCC con el sugerimiento de su distribución)
De entrada puedo decir que Vicenç Navarro no es santo de mi devoción aunque sus posiciones sean en general muy estimadas en los círculos de la llamada izquierda reformista y renovadora muy cercana a ATACC y otros círculos bastante de moda dentro del movimiento del 15-M. He comentado en este blog algún otro escrito de este economista y con un cierto desasosiego y bastante esfuerzo intentaré de nuevo hacer unas reflexiones generales sobre sus posiciones que me parecen erróneas, cándidas y trasnochadas.
Decir que la crisis griega no es primordialmente una crisis económica o financiera sino política es una barbaridad. Es la economía amigo mío. Siempre es la economía. Y de la gravedad y profundidad de la crisis o el colapso económico depende la gravedad y la profundidad de la crisis social y política.
Constatar que el poder de la banca ha contado con la complicidad y alianza de las clases adineradas de los países de la Eurozona me parece, a estas alturas de total soberanía del Capital financiero sobre sociedades y naciones, de una gran ingenuidad.
Lloriquear sobre la pérdida de soberanía de los Estados que ha representado todo el proceso de unificación Europea y achacar a esta pérdida de soberanía como causa que impide las salidas “nacionales” de la crisis económica es una perogrullada (del mismo cariz que las propuestas desblobalizadoras como solución a la crisis). Desde un punto de vista histórico, el desarrollo natural de la sociedad tiende a la superación de los Estados-Nación de la burguesía.
El problema de los endeudamientos (que solo se podrán pagar a largo plazo con privatizaciones del patrimonio a precios de saldo) son consecuencia y no causa de la crisis. Estoy de acuerdo con Santiago Niño Becerra cuando dice que la crisis se hubiera desatado mucho antes y que se retrasó por la política crediticia.
La sociedad que trabaja, inventa, transforma y crea cada día nuevas y mejores herramientas fuerza a esta superación. La sociedad parasitaria (la que solo intenta mantener su posición rentista sobre este proceso global) crea a su vez organizaciones e instrumentos globales para continuar su saqueo y su parasitismo. La Unión Europea o mejor dicho “Los Estados Unidos de Europa” forma parte inseparable de este proceso que algún día estará en manos de los ciudadanos europeos pero que hoy, ha estado y está en manos del capitalismo financiero europeo.
Pero el capitalismo financiero europeo ha comandado este proceso tarde y mal. Fracasó el proyecto que en su día representó la posibilidad de ser un competidor (frente a los EEUU y frente a los países emergentes) en la disputa de la apropiación del mundo. Los sueños unificadores de Adenauer fracasaron. Por dos motivos fundamentales.
Porque la crisis económica de la sociedad de la mercancía y del dinero es global. Los capitales enfrentados son a su vez cada día más aliados por el enorme temor al “efecto mariposa”. Todo está demasiado entralazado y todo el mundo está tan extremadamente interdependiente que, aunque estemos en un periodo de máxima concentración (en donde unos ganan y otros pierden), todos se ayudan para evitar el derrumbe. Las guerras interimperialistas terminaron y las luchas entre bloques también. Ahora como bien dice Ud. solo “se compra a precio de saldo”.
La autarquía no soluciona nada. Sí, fuera del euro los países "descolgados" ni dejarán de pagar sus deudas, ni exportarán más (esta es una gran falsedad), ni mejorará la vida de sus ciudadanos. Su empobrecimiento aumentará. Suecia, Noruega o Finlandia están en grado de desarrollo económico muy diferente a Grecia, Italia o España.
Porque el capitalismo financiero europeo no ultimó su última revolución frente a la burguesía como sí lo hizo los “Estados Unidos de América”. La Europa burguesa fue construida sobre viejos poderes feudales que no consiguió arrinconar totalmente. Reyes, nobles, aristócratas, eclesiásticos… han seguido considerando súbditos a sus ciudadanos, han seguido con los decadentes jueguecitos políticos entre bastidores, ocupando poltronas en la banca y los parlamentos o en la administración, preparando nuevas poltronas en los aparatos recaptatorios, subvencionando a sus respectivas burguesías que perdieron el tren de la innovación intentando en vano retrasar su defunción. Porque siempre estuvieron a favor de la “Europa de las patrias” (de sus respectivos feudos decadentes) y nunca por “Los Estados Unidos de Europa”. Porque tras la caída del muro y la disolución del pacto de Varsovia, en vez de desarrollar una política de alianzas de cara a construir una futura unidad optaron como buitre carroñero por sacar tajada de la disgregación del bloque socialista. Porque sus capitales se olvidaron siempre de la “Patria Europea” y huyeron allá en donde la seguridad y la rentabilidad estaba mejor asegurada. Lo hicieron con Bush y lo hacen con Obama.
Si la Europa de las Naciones solo puede gestionar la crisis por el camino del empobrecimiento, (tras una gran destrucción de capitales se podrá reiniciar el desarrollo) pensar que el regreso a los Estados nacionales la gestionará de una manera más eficiente en un mundo globalizado y que los “buenos gestores” humanizarán un sistema en decadencia, me parece tan simplista como equivocado. Cualquier economista debería encarar que estamos ante una crisis irresoluble dentro del marco de las leyes del Capital. Que los cambios que se avecinan en la economía (que es la base de todo desarrollo social) son de tal envergadura que su implicación en la vida, la política, el pensamiento, en las ideas… también serán enormes. Que la salida al laberinto está llena de dificultades e incertidumbres pero nunca puede representar un retroceso a viejas relaciones organizativas por las que la Humanidad ya ha transitado y que la Historia determinó su caducidad. Cualquier economista debería afrontar que los caminos de progreso futuros dependen de la soberanía ciudadana sobre los Bienes Comunes fuera de la garra de su apropiación privada. Los “reformismos” murieron. Se acabaron los “arreglos” a la “sociedad del trabajo”, de la mercancía y del dinero. Lo siento mucho por Ud.
La tableta electrónica más barata del mundo fue presentada esta semana en la India como parte de un proyecto con fines educativos del Gobierno indio y su coste rondará las 2.250 rupias (unos 34 euros). A los estudiantes de educación superior les costará la mitad, 1.125 rupias (17 euros), anunció el ministro indio de Desarrollo de Recursos Humanos, Kapil Sibal.
El dispositivo, bautizado como Akash (cielo, en sánscrito) y Ubislate en la versión que saldrá al mercado, cuenta con una pantalla táctil de 7 pulgadas basada en la versión 2.2 del sistema operativo Android de Google, WIFI, puede ser usado como libro electrónico, y dispone de un procesador de 366 Mhz, dos puertos USB y 256 MB de memoria RAM.
Las autoridades indias explican que el bajo precio del aparato permitirá a los estudiantes de las zonas rurales de la India acceder a la tecnología, un hecho que definirá el futuro del país durante el siglo XXI. Aunque el gobierno indio ha querido aclarar que “el dispositivo no es sólo para los estudiantes indios”.
La empresa canadiense Datawind, pero con sede comercial en Londres, fue la compañía que más se acercó a las características y condiciones impuestas por el gobierno indio para producir la tableta a partir de un prototipo desarrollado por 170 alumnos del Instituto Tecnológico de Rajasthan, un centro público de gran prestigio.
Datawind se ha aliado con una empresa local donde se ensamblan ya miles de unidades que también se podrán adquirir en tiendas a un precio no subvencionado pero que seguirá siendo más que asequible: 3.000 rupias (unos 45 euros).
Escribió David Ballota en Nacion Red (07/10/2011)
http://www.nacionred.com/fomento-internet/la-tableta-mas-barata-del-mundo-surge-de-un-proyecto-con-fines-educativos-del-gobierno-indio
Robert Kurz en su escrito “Doping económico” (http://o-beco.planetaclix.pt/rkurz394.htm) analiza perfectamente la situación de desconcierto en las políticas económicas y monetarias tanto entre los propios economistas liberales como entre los mismos gestores del Capital (gobiernos u oposición) tanto en Europa como en los Estados Unidos. La dimisión de Jürgen Stara del BCE y las dudas y recelos sobre la política de rescates son una buena prueba de ello. Los neoliberales ortodoxos no se atreven a poner en práctica la dura política de reajustes (“caiga quien caiga”) por miedo de que el colapso total se enseñoree de la economía global. Los pragmáticos no osan en abrir totalmente el grifo del estímulo económico (más endeudamiento) y de los rescates (como mal menor) ante el temor de que los endeudamientos serán a todas luces impagables y los rescates no servirán de nada. Lo que unos y otros parecen estar en común acuerdo es que tras un largo periodo de recesión y decrecimiento (que no saben como controlar), de la destrucción (o desvalorización) de grandes capitales acumulados, de las cenizas (como si fuera producto de una guerra) el capitalismo resurgirá con fuerza una vez más. La crisis pasará, el capitalismo seguirá…
Lo que unos y otros parecen también estar en común acuerdo es en un sueño trasnochado que elevan a la cúspide del altar de las mentiras: … y el empleo se recuperará.
Así van los dirigentes de la vieja sociedad de la mercancía y del dinero: entre el desconcierto y la mentira. Todo antes de aceptar, claro, que la crisis es sistémica. La crisis sistémica es el nuevo vocablo que parece estar de moda ya en una parte de los propios sectores reformistas y renovadores de la sociedad, de economistas o círculos empresariales que han comprendido el abismo que existe entre una sociedad que tiene a su alcance herramientas extraordinariamente eficaces para el progreso y el desarrollo social y otra sociedad anquilosada solo pendiente de asegurar su estatus de rentista y especuladora. Mientras la izquierda política naufraga entre el amplio abanico de la socialdemocracia y el socialismo de estado queriendo solo convertirse en los buenos gestores de la sociedad de la mendicidad, los sectores de la sociedad renovadora se ahogan ante unas “leyes del mercado” implacables e inamovibles. La vieja sociedad no está por la innovación, ni por la revolución 2.0, ni por el libre acceso al conocimiento, ni por la investigación,… porque sencillamente en la sociedad de la abundancia el negocio de la escasez no tiene cabida. Porque lo que corresponde al negocio de la escasez es la dictadura de los mercados y no la libertad de creación. Porque en la sociedad de la abundancia el viejo “trabajo asalariado que rinde beneficios al Capital” será necesariamente sustituido por otra forma de trabajo creativo y colaborador.
Santiago Niño Becerra desde hace bastante tiempo ha escrito sobre la gran mentira de la creación de empleo. Lo hizo también en su famosa conferencia en el edificio Mercusor en Octubre de 1998, Jeremy Rifkin (desde la derecha política). Su interrogación: “Sabemos que viene el tiempo libre, mucho tiempo libre. La pregunta que nos planteamos es si va a ser para disfrutarlo o para hacer filas de desempleados” ya tiene sobrada respuesta. Lo hizo el grupo Krisis (desde la izquierda) en el “Manifiesto contra el trabajo”. Lo han hecho otros muchos analistas sociales.
Pocos, sin embargo, han comprendido que la “crisis del trabajo asalariado” que es la crisis de la forma de explotación del trabajo en la sociedad capitalista es la única que define exactamente la famosa crisis sistémica. La crisis del capital. Y no la define por la maldad de los capitalistas ni por la especulación, ni por los malos gestores, ni por las burbujas, ni por el endeudamiento… sino por que las herramientas que hicieron necesario, útil y eficaz el trabajo en su forma asalariada desaparecieron. Quedaron obsoletas. Las nuevas herramientas necesitan otra manera de trabajar y otra nueva “relación social”. Mientras el “trabajo asalariado” es inseparable de la apropiación y el beneficio privado, el trabajo libre y creador (que es implícita a las herramientas de la nueva revolución tecnológica) es inseparable de la apropiación y el beneficio común.
Las cosas claras: ni desconcierto ni mentiras. ¡Bienes Comunes y manos a la obra!
…Las nuevas tecnologías cambian la forma de ejercer los derechos. Pero en última instancia, los derechos de reunión y manifestación quedan en letra muerta si no se ejercitan: de nada nos sirven si no pensamos movernos del sillón.
Quizás el gran reto del siglo XXI no sea más que éste: entender que no podemos confiar en nadie más que en nosotros mismos. Entender que si de verdad es cierto que la soberanía reside en el pueblo, ha llegado la hora de que el pueblo ejerza sus propias responsabilidades de forma directa, sin delegaciones ni intermediarios.
Más allá de la crisis económica, vivimos una crisis de sistema. Nuestros intermediarios políticos han demostrado su inutilidad para gestionar los inmensos desequilibrios que genera un sistema social injusto. Pero de poco sirve quejarnos de ellos, mientras nos desentendemos de la toma de decisiones que sólo a nosotros nos corresponden.
Sólo cuando el Estado y el Mercado nos dejen sin protección social, empezaremos a entender que sólo somos partículas elementales, que nada pueden conseguir en solitario. Tenemos que reconstruir en el mundo real, y no sólo en Internet, las redes sociales destruidas por el individualismo salvaje. Y eso sólo puede hacerse llevando nuestra asamblea virtual permanente a las calles, a las fábricas, a los despachos.
Ha llegado el momento de que los habitantes de la sociedad conectada se pongan de pie, abandonando el sedentarismo del consumidor indolente. Las pantallas son armas de doble uso: pueden servir tanto para comunicarnos como para encadenarnos. De nosotros depende, en última instancia, escoger el camino.
Tenemos las herramientas, Internet y los ciberderechos: ha llegado la hora de utilizarlas en el mundo real…
Escribió: Carlos Sánchez Almeida (30/09/2011)
Texto Completo:
http://www.nacionred.com/privacidad/leyes-de-mercado-por-carlos-sanchez-almeida
…Durante un viaje en el Tren de Alta Velocidad francés, entre Bruselas y París, Loic Lemeur y yo estuvimos listando las oportunidades que considerábamos nos ofrecía el futuro: “es preciso que hablemos de talento global, de pensar diferente, de pensar compartiendo, de conectar cerebros, de cuenta de resultados de las ideas, del efecto contagio de la colaboración, de la garantía de la exclusividad como valor del compartir, del caudal de pensar conjuntamente y no tanto en equipo, de cambios inevitables, de gestión del conocimiento en las organizaciones del futuro, de modelos y razones de las comunidades virtuales, de alianzas de éxito como valor democrático de las empresas más débiles, de sociedades dinámicas, de las ventajas de esta crisis, de los negocios transparentes y de la recesión permeable.
Al llegar a Chatelet pensé que en eso debía ponerme y por ello nació este libro. Tuve claro que los que entendieran que esos conceptos son los vértices de un polígono repleto de ventajas, tendrían muchas más herramientas para decidir. Cuantos más seamos más sentido tendrá llevar ese brazalete, esa pulsera de la verdad que decíamos hace unos cuantos capítulos, del conocimiento, del pensar por nosotros mismos. Es momento de razonar, de emprender, de construirnos de manera individual a partir del conocimiento y no tanto del discurso oficial, para entre todos ir estimulando nuestro entorno en modelos económicos nuevos.
Estamos a las puertas de una revolución como ya lo estuvieron otros antepasados, sólo que esta vez es digital, orgánica, distribuida y global. Hace algún tiempo, al confluir diversos factores se reprodujeron sistemáticamente otros grandes cambios. La revolución industrial y tecnológica fueron grandes elementos de cambio, y convivieron con una crisis sistémica que adelantaba una mutación real y evidente en todos los estadios de la economía. La manera de traducir aquellos cambios siempre condujo a mejores escenarios pero también con una fractura notable del propio sistema. El modelo financiero actual que se sustenta en un crecimiento del valor del dinero por encima del coste real del capital, ha provocado un desajuste insalvable a estas alturas, pero considero que más que una causa, no deja de ser una consecuencia de algo mucho más transversal y que la tecnología de la información ha acelerado, en definitiva es la gran oportunidad que unos pocos, espero que miles, sepan aprovechar para cambiar el mundo de otros muchos, espero millones.
La revolución del conocimiento surgirá del valor de las cosas y no del coste de las mismas, será el momento de las grandes factorías de ideas, de pensamientos, de dudas, de estructurar la fabricación en base a su precio esencial y no tanto al especulativo, de emprender para convertir los sueños en realidad. En esta nueva era, en este nuevo ecosistema plagado de ideas, en ese nuevo mar en el que deberemos navegar, los que antes entiendan que deben impulsarse con vientos desconocidos, los que sepan que es tiempo de veleros y no de lanchas motoras, esos sobrevivirán, crecerán y serán mucho más felices. Los que escuchen a sus mandatarios, a esos dirigentes aparentemente perdidos, a esos que cambian sus previsiones una y otra vez, los que esperen de ellos que les ayuden a sobrevolar este momento crucial de la historia sufrirán mucho más.
No es momento de subsidios sino de purgas, no es momento de alargar agonías sino de amputar aquello que está podrido. El sistema es demasiado duro y robusto como para permitir un parto sin dolor, pero el sistema no es inmune. El momento está cerca y me ilusiona enormemente que así sea. Deseo un mundo mejor para mi hijo, mejor que este.
Escribió: Marc Vidal (29/09/2011)
Texto completo:
http://marcvidal.cat/2011/09/nadar-a-contracorriente-es-divertido.html
Comentario:
Los pensamientos que ud. expone en su escrito me parecen demasiado profundas y maduras para encararlas en un corto comentario. Se me ocurren varias cosas. Su lectura me suscita la constatación que la sociedad del futuro está germinando con una fuerza arrolladora e imparable. Sí, es el momento de razonar, de emprender, de construirnos de manera individual a partir del conocimiento que cada vez es más necesariamente un patrimonio social. Sí, la manera de traducir aquellos cambios siempre condujo a mejores escenarios pero también con una fractura notable del propio sistema. Pero los cambios que se avecinan implicarán fracturas mucho más profundas que las anteriores que conocemos. Mucho me temo que el sistema encara su futuro en la dirección muy opuesta. No puede de ninguna asimilar los cambios que cada vez más difícilmente controlará (parasitarlos en su forma rentista). Porque nunca puede aceptar que la revolución del conocimiento surgirá del valor de las cosas y no del coste de las mismas, porque ud. sabe muy bien que el coste de las mismas tenderá inexorablemente a cero. En la sociedad de la abundancia el negocio de la escasez no tendrá cabida. Agradecido.
Manifiesto global de las universidades nómadas
Vivimos en una situación revolucionaria. La crisis se ha vuelto permanente, la gobernanza imperial ha fracasado, el eje atlántico está en declive. Afirmar esto no significa hacer concesiones a un mecanicismo estúpido ni a un determinismo ingenuo. Son las luchas las que demuestran que resulta imposible volver a vivir como en el pasado, porque las multitudes productivas ya no quieren y los patrones del capitalismo global ya no pueden. Es por ello que el viejo mundo se derrumba. En las calles de Egipto, de Túnez, de España, de Londres, de Jirau y de Rio de Janeiro, de Santiago de Chile, en las plazas y en las redes globales, es la revolución lo que caracteriza la coyuntura actual, abriendo posibilidades extraordinarias en la crisis del capitalismo global, que se inició entre el 2007 y el 2008 con la caída de los créditos subprime y hoy se profundiza con la crisis de la deuda soberana en la Unión Europea. Por tanto, la revolución vuelve al orden del día, pero lo hace de una forma nueva: ya no hay un ’palacio de invierno’ que conquistar, no existen ganglios nerviosos del poder de los cuales tengamos que apropiarnos. Por tal motivo hablamos de una revolución 2.0, que se articula a través de diferentes tipos de redes digitales y territoriales, irrumpiendo en las calles y en las plazas metropolitanas. En un mundo en el que producir se ha convertido en un acto común, la ’revolución 2.0’ es el contexto en el que ese acto de producir reafirma y hace efectiva la generalización de un deseo del común que late en potencia.
La crisis es sistémica y permanente. Las ’burbujas’ recurrentes a través de las cuales la riqueza se acumula y explota indican que la crisis tiene una nueva temporalidad: ya no se trata de ciclos en el interior de la (ir) racionalidad de la economía capitalista, sino de una nueva temporalidad constituida por los ’mundos’ que la ’burbuja’ contiene. La temporalidad de la crisis viene definida una y otra vez por las grietas y las paradojas que atraviesan esos mundos; por el conflicto entre, por una parte, la producción libre y horizontal del común, y, por otra parte, la captura parasitaria de esa producción. El aspecto negativo de esta situación es que estas burbujas constituyen la forma de acumulación que el capitalismo utiliza para dividir y jerarquizar el común. El aspecto positivo es que las luchas, al difundirse, redefinen y modifican la condición de estas burbujas.
Gobernanza y común. La izquierda y la derecha al unísono, para afrontar la crisis desde su interior, piensan que esta crisis es una suerte de ’desviación’ de la norma. Al mismo tiempo utilizan la crisis como una ocasión para echar mano de decisiones políticas que denominan ’de excepción’. En la primera fase de la crisis han desembolsado miles de millones de dólares para socializar los costes, y ahora desmantelan los últimos restos del Estado del bienestar para asegurar que esos costes los paguen las multitudes pobres y trabajadoras. El ’estado de excepción’ de las economías centrales se unifica con las políticas de emergencia de los países emergentes. Todo ello tiene como objetivo que la sociedad se pliegue ante los intereses de unas formas de desarrollo que supuestamente están por encima de la sociedad misma. Pero también la multitud ha decretado en Londres su propio ’estado de excepción’.
Mencionar la excepción no significa caer en el catastrofismo, pues este no es más que una invitación a la inacción política, o bien conduce a reclamar la soberanía estatal como freno a la excepción. Cuando la excepción se hace permanente, se convierte en norma. La gobernanza es actualmente esta particular norma: no se trata de un mero soft power, no es sencillamente un poder de gestión con carácter experto y técnico que se diferenciaría del clásico gobierno fundado sobre la violencia. Digámoslo claramente: si el modelo del gobierno soberano está acabado, es porque las luchas lo han puesto en crisis; y la gobernanza es un sistema de intervención que actúa por abajo, allí donde ya no se puede gobernar desde arriba. El tipo de intervenciones que derivan de la gobernanza alternan continuamente flexibilidad y violencia (es exactamente así como se preparan las olimpiadas en Río y en Londres), en el intento de controlar y gestionar aquello que continuamente la excede: el común. La gobernanza está por lo tanto siempre atrapada en su propia crisis: porque precisamente en este espacio que las luchas determinan, es donde se abre permanentemente la posibilidad de la ruptura y de la subversión.
El trabajo de la diferencia deviene multitud. Un nuevo tipo de composición del trabajo vivo constituye el nervio de la revolución 2.0, una composición de pobres precarizados y de precarios empobrecidos. Se trata de un trabajo altamente fragmentado, en el cual se combinan viejas y nuevas formas de precariedad. En su dimensión productiva se acomodan emigrantes, pobres del mundo que se considera ’subdesarrollado’ (en Túnez, Egipto o Brasil) y el proletariado cognitivo e inmaterial de las metrópolis ’centrales’ y ’emergentes’. En las luchas que se dan dentro de las redes y de las plazas, a esta vida de precariedad se le contrapone la potencia del ’hacer multitud’, es decir, la manera en que los fragmentos se metamorfosean en singularidades que cooperan tomando sus diferencias como punto de partida, reinventando esas diferencias continuamente: mujeres, emigrantes, hombres, indígenas, negros, mestizos, jóvenes, gays, lesbianas, transexuales.
Las fuerzas productivas contienen las relaciones de producción. Se invierte hoy la relación tradicional entre fuerzas productivas y relaciones de producción: podríamos decir que son las fuerzas productivas las que contienen las relaciones de producción, mientras que el capital variable (esto es, el trabajo vivo cooperativo en red) incorpora el capital fijo: las metrópolis y sus plazas, la cultura y la naturaleza. El común muestra precisamente esta dimensión relacional de las fuerzas productivas, que consiste en producir formas de vida por medio de las propias formas de vida: producir conocimientos y saberes mediante los conocimientos y saberes mismos. Los pobres devienen potencia productiva sin pasar por las relaciones salariales; los trabajadores continúan siendo plenamente productivos aun cuando estén desocupados; los pobres precarizados y los precarios empobrecidos son productivos por sí mismos, en las redes y en las plazas.
De las relaciones salariales a las relaciones entre deuda y crédito. Si en el capitalismo industrial las variables centrales eran el salario y el beneficio, en el capitalismo cognitivo lo son la renta y el rédito. En este régimen de acumulación el trabajo se convierte en trabajo relacional, ’polinizador’, inmerso en redes de autovalorización. La acumulación comienza desde abajo, como captura —financiera— de los flujos: el mecanismo fundamental de captura consiste en pagar solamente los fragmentos de trabajo que adoptan las formas tradicionales de empleo. Así, la pérdida de salario directo e indirecto se ve ’compensada’ recurriendo cada vez más al endeudamiento. Beneficio y salario se transforman, por tanto, en renta y rédito. La transformación del beneficio en renta, a través de la financiarización, pone en evidencia la dimensión parasitaria del capital que, para extraer valor, acaba matando a las abejas polinizadoras del trabajo relacional. Frente a este parasitismo, con el fin de que el trabajo de la multitud pueda reproducir las condiciones de su carácter común, el salario debe extenderse a la totalidad del tiempo de vida y ’devenir renta’, es decir una biorenta que reconozca la dimensión productiva general del trabajo ’polinizador’. El derecho a la bancarrota para los precarios y pobres, esto es, el rechazo a volver a pagar la deuda a la banca, a las empresas financieras y a los estados, es una de las prácticas a través de las cuales la multitud se reapropia de la renta social. El salario debe atravesar un ’devenir renta’.
De la dialéctica público-privado al común. Ha pasado ya el tiempo en el cual el socialismo podía socorrer a un capitalismo en agonía. En estos años de crisis se ha constatado el fracaso de cualquier receta keynesiana o neo-keynesiana que intente reactivar el ciclo económico a través del gobierno público. Los procesos de financiarización del Estado del bienestar no pueden ser confrontados en el terreno de ’lo público’, porque ’lo público’ es justamente la articulación mediante la cual funcionan tales procesos. Por otro lado, los sujetos de las revueltas inglesas o de las banlieues francesas reciben de las políticas públicas de bienestar solo las funciones del control, mientras se les priva de los beneficios materiales y de las promesas de progreso que enuncia el capitalismo. Se ha agotado definitivamente la percepción que se tenía de la escuela y de la universidad como ascensores de la movilidad social. Esta percepción, no obstante, sigue siendo hegemónica en los movimientos de precarios y estudiantes en Europa y en las revueltas de Túnez y el Norte de África, que reúnen a las clases medias desclasadas y a un proletariado cuya pobreza es directamente proporcional a su productividad: una suma, en definitiva, de pobres precarizados y precarios empobrecidos. El desafío se plantea entonces, de manera inmediata, en el plano de la reapropiación de la riqueza social y, por tanto, en torno a cómo la riqueza social debe constituir una riqueza común. En definitiva, en el plano de la construcción de ’instituciones del común’, entendidas como la creación de una normatividad colectiva inmanente a la cooperación social. Las instituciones del común no serían ’islas de felicidad’, espacios de utopía dentro o al margen de la acumulación capitalista, sino organizaciones de la autonomía colectiva y para la destrucción de los aparatos de captura capitalista. Dicho en pocas palabras, no queda nada que defender. Por el contrario, tal y como nos señalan tanto el movimiento 15M en España como los nuevos movimientos globales, el reto consiste en lograr que las movilizaciones que ahora defienden lo público se transformen en nuevas organizaciones del común.
Ni brasileñización, ni europeización: ¡Sur, Sol, Sal! Tal y como evocó la poesía del modernismo comunista brasileño, la revolución 2.0 llega del SUR (de Túnez, de Egipto), se consolida en el SOL de las acampadas en España, para volver luego al SUR que está dentro del Norte y se refleja en el fuego de la revuelta en Gran Bretaña. Hoy en Londres, como ayer en París, nos encontramos con las periferias post- y neo-coloniales, lo que la sociología del riesgo llama la ’brasileñización del mundo’: el colonizado continúa siendo el mal ejemplo a los ojos del colonizador. Pero vista desde el Sur, la ’brasileñización de Brasil’ es una doble paradoja: dado que es en el Sur donde se encuentran hoy los yacimientos del crecimiento global, la llamada ’brasileñización’ sería en realidad una ’europeización’. En lo que respecta a estos nuevos ’yacimientos’, no se debe repetir la experiencia histórica de la expropiación y homologación colonial. Hay que ir más allá de la brasileñización y la europeización, porque es en la multitud de los pobres —en las favelas de Río de Janeiro y en las periferias de Londres— donde encontramos la SAL, esto es, la metamorfosis del significado mismo del desarrollo.
Los espacios constituyentes del común. La revolución 2.0 es irrepresentable: así lo afirman los movimientos. La potencia constituyente de la multitud no tiene que convertirse en forma de gobierno, porque es ya de por sí una expresión inmediata de las formas de vida en común. La ocupación de los espacios metropolitanos no es un simple ejercicio extemporáneo de la protesta. Dado que dichos lugares son actualmente espacios centrales de la producción, su ocupación los convierte directamente en laboratorios de creación de formas de vida en común, de reapropiación del poder: por tanto, se produce en ellos una nueva constitución. ¿Cómo puede lograr esta potencia constituyente vaciar y destruir la máquina de captura? He ahí el problema clave. De algo estamos seguros: cualquier ejercicio constituyente es solo factible en el plano transnacional. No hay posibilidad de que las luchas se desarrollen en los estrechos y agotados confines de los estados-nación. Esto es lo que se nos dice desde las acampadas en España hasta Túnez. Y es por esto que, tal y como ahora indica la construcción de una amplia jornada de movilización transnacional para el próximo 15 de octubre, Europa y los espacios globales solo pueden sobrevivir mediante los procesos constituyentes que se encarnan en los actuales movimientos del común y en las experimentaciones políticas de la multitud. Cualquier otro intento de ingeniería jurídica o económica, o de reproducir a escala continental la crisis irreversible de la soberanía, está muerto antes de nacer. Cuando, en estos años pasados, empezamos a hablar de la multitud, de los pobres y del común, del trabajo cognitivo y de la biopolítica, quizás no comprendíamos en toda su profundidad la potencia de lo que estábamos diciendo: las luchas de hoy nos lo explican y lo impulsan. Esta es la forma de entender los conceptos como herramientas políticas. Y siguiendo este camino continuaremos contribuyendo a transformar la situación revolucionaria en revolución, una revolución 2.0. Este es el único camino plausible y posible para salir de la crisis, para ir más allá de la impotencia y de la melancolía de la izquierda, y más allá de la guerra entre pobres que ha creado la derecha.
Versiones en portugués y en italiano.
Este manifiesto se ha escrito a raíz de los debates en el marco del 3º Seminário Internacional Capitalismo Cognitivo: REVOLUÇÃO 2.0, que tuvo lugar en Río de Janeiro los pasados 24,25 y 26 de agosto.
Fuente: http://madrilonia.org/?p=5460
Universidades Nómadas:
España: http://www.universidadnomada.net/
Brasil: http://www.universidadenomade.org.br/
Italia: http://uninomade.org/
Nuevos fueros para las y los habitantes de la gran ciudad de Madrid
Firmada el 1 de septiembre de 2023 por más de un millón de madrileñas y madrileños
Declaración inicial
Nos, de mutuo acuerdo, en libre acto de reunión y asamblea, sin coacción de los poderes del Estado, sus partidos, grupos de comunicación y otras organizaciones con pretensiones de representación, establecemos la plena vigencia de la presente Carta y Fueros con el objeto de que sean conocidos, y respetados, y mejorados por los y las residentes, así como por las juntas comuneras, de los barrios y pueblos de la gran ciudad de Madrid.
Así y para que conste a presentes y futuras generaciones, declaramos:
I. Que no existe ciudad, ni sociedad viable alguna, sin el reconocimiento de los bienes, conocimientos y riquezas que siendo comunes a todas y a todos hacen posible la vida conjunta. Que estos bienes comunales son esenciales para el mantenimiento de la vida, y que comprenden tanto elementos naturales, como la tierra, el agua, los bosques y el aire, como otros recursos gestionados hasta ahora por manos públicas y privadas con poco respeto a su conservación y mejora, tales como espacios públicos, sanidad, educación, cuidados colectivos, cultura y conocimiento.
II. Que los antiguos ya conocían la importancia de lo común, siendo reconocido en Cartas Pueblas, Fueros y otras constituciones que establecían que montes y pastos eran comunes, al igual que los derechos que vecinos y vecinas tenían sobre sus bienes y riquezas. Que igualmente los antiguos conocían los alivios de las desigualdades que los derechos a lo común producían, permitiendo a pobres y menesterosos el acceso a recursos (pastos, leña, productos del bosque) que en épocas de escasez aliviaban el hambre, y más aún, permitían una existencia digna a todos los convecinos, sin más distinción que el hecho de residir en el mismo pueblo. Que lejos de los pronósticos contemporáneos que hablan de la «tragedia de los comunes», cuando un bien común es explotado de forma egoísta e individual hasta su total agotamiento, los antiguos establecieron regulaciones y normas para su conservación y mejora, permitiendo la existencia de los comunales durante varios siglos, e incluso milenios, siendo su destrucción un hecho reciente, asociado a la predación, codicia y privatización fomentadas por los poderes y oligarquías contemporáneas. Que igualmente, los antiguos, no sólo conscientes de las bondades y riquezas que se derivaban de la existencia de los comunales, se comprometían a su mantenimiento, haciendo las labores colectivas y democráticas necesarias para su mejora, conservando todavía muchas lenguas peninsulares los nombres para estas tareas comunes, así hacenderas o hacer jornadas en el viejo castellano, auzolan en el decir de los vascones o azofra en el habla aragonesa.
III. Que lo común está siendo objeto de continua devastación y maltrato por parte de los poderes públicos y los intereses privados. Que esta destrucción se traduce en liquidaciones y privatizaciones, lo que redunda en la merma de la calidad de los recursos, la apropiación privada de bienes y beneficios que sólo corresponden al interés colectivo, el aumento de las desigualdades y el despilfarro que hoy caracteriza al uso de muchos comunales en la gran ciudad de Madrid. Que este problema viene de muy atrás, de la falta de transparencia y de democracia de la administración del Estado, de su celo burocrático y del autoritarismo de su gestión, y que por ello es necesario que se ponga fin a la delegación sobre la gestión de bienes y riquezas que sólo siendo comunes podrán ser preservados y mejorados con grandes ventajas para la ciudad.
IV. Que lo común debe tener estatuto jurídico propio, que no es ni público ni privado, sino común. Y que éste tiene que ser regulado por principios y disposiciones que no son ni públicas ni privadas, ni tienen suficiente reconocimiento en la legislación vigente. Que hasta la fecha, las figuras jurídicas de lo común han quedado limitadas a unos pocos apartados como son el dominio público marítimo-terrestre (plataformas marítimas, costas y riberas), los montes de utilidad pública y el dominio público del conocimiento. Que ninguna de estas figuras ha servido para preservar los objetivos que se habían propuesto, siendo la costa una línea de cemento a la que sólo se permite el paso en unos pocos metros, los ríos espacios muertos y canales para el regadío, los montes públicos pasto de incendios y malas repoblaciones y el conocimiento una mercancía monopolizada por unas pocas personas y empresas hasta setenta años después de la muerte del «autor».
- Por todo ello, los y las firmantes declaran de plena vigencia,
sin mayor necesidad de refrendo de otras instituciones, las siguientes leyes y fueros. –
Continúa leyendo:
http://madrilonia.org/?cat=36
Cul-de-sac (Callejón sin salida)
La situación que estamos viviendo, la economía internacional, recuerda al decorado, a la atmósfera del film de Roman Polanski (1966). En el film era imposible una salida al modo como al inicio de la trama se hubiese querido, del mismo modo que ahora es imposible una salida a esta crisis como al principio se hubiese deseado...
Recortes, recortes, recortes. ¡Recortes!. Empeoramiento de los servicios públicos, caída de los ingresos por caída de la recaudación fiscal debido a la caída de la actividad económica y a las reducciones de impuestos prometidas en campaña. Voladura controlada del modelo de protección social porque no puede financiarse lo que cuesta atender todas las prestaciones posibles a toda la población existente. Protestas, porque la población no lo entiende.
La población. A la población se le dio todo lo que se le dio, se le concedió todo lo que se le concedió, se le permitió todo lo que se le permitió, porque era necesario que estuviese tranquila a fin de que produjese lo que luego iba a consumir y, así, ser fuente de beneficios para los propietarios del capital. El modelo funcionó muy bien mientras la mayor cantidad posible de población fue necesaria para producir y consumir, a medida que eso dejó de ser así fueron empezando los recortes, los empeoramientos en la prestación de servicios, los problemas; primero suavemente -doucement-, más agresivamente ahora, a sangre y fuego mañana. No hay más.
Hoy no hay dinero, no, pero la verdadera verdad es que ya no es necesaria esa protección social para una creciente parte de la población que cada vez va a ser menos necesaria. Si estuviésemos en Julio del 89 y mañana fuese día 14 y si esa población que crecientemente va a tener acceso a menos servicios estuviese muy concienciada, existiese alguna élite que le interesase que hubiese follón, y las revoluciones estuviesen de moda, podría pensarse en algún movimiento popular de alguna entidad, pero como nada de eso sucede, pues na de na.
Na de na. ‘Alcanzar al déficit pactado’, ‘Calmar a los mercados’. ¿Conocen la expresión ‘Escrito en el agua’?. Hasta Mayo del 2010 se inyectó un dineral creyendo que era posible salir utilizando las mismas herramientas que nos habían llevado al desastre (y de paso algunos se forraron: siempre pasa). Cuando se vio que arreglar así las cosas era imposible se ha pasado al recorte, a la motosierra: había que eliminar los déficits que asustaban a los mercados. (¿Han reparado que mientras se gastó a mansalva ‘los mercados’ no dijeron ni pío?: ya les iba bien: era negocio y era dar papelitos que luego habría que devolver: ahora; y sí, como Latinoamérica en los 80).
Ahora hay que recortar a fin de reservar pasta para que los mercados cobren, pero el mecanismo de la crisis ya está en marcha y no tiene reversa, ni freno. Entre 1991 y el 2007 se creció lo que se creció a base de aumentar el endeudamiento hasta cotas jamás imaginadas: sí no, no se hubiese crecido. Cuando llegó el agotamiento, anfetaminas, que han causado un déficit monstruoso y han acabado de poner sobre la mesa que la deuda es impagable. Cuando el bote de anfetas se ha acabado sólo queda la motosierra, pero entonces… no se crece, o se crece poquísimo, tanto para atender lo básico como para pagar lo que se debe, como para seguir reduciendo el déficit.
Pienso que nadie va a cumplir sus previsiones de déficit porque, pura y simplemente, no se pueden cumplir debido a que el crecimiento se va a detener y ya no va a haber de donde recortar, y eso dando por supuesto que la población acepte sin más la caída a plomo de su estándar de vida y su empobrecimiento. Y tampoco ‘los mercados’ van a cobrar lo que se les debe, al menos no con dinero: no va a haber forma de generarlo porque no se va a crecer. Ni el desempleo del factor trabajo va a disminuir debido a que sólo se fabricará aquello que sea estrictamente imprescindible con la poca financiación que haya, al margen de que la creciente productividad hará menos necesario el factor trabajo. El consumo será escaso, y de bienes de escaso valor debido a que las rentas serán reducidas y el desempleo alto, por lo que el crecimiento será nimio. Y la deuda seguirá ahí esperando: toda la deuda de todos los que deben: de todos.
El resultante de esto: un estado deflacionario, con una caída de PIB, ¿del 20%?, y con un retroceso equivalente ¿a 20 años?, con el agravante de que las expectativas ya no son como fueron: en la Depresión la disponibilidad de commodities se creía ilimitada y la deuda total ridícula en comparación con la que hoy es. Y sí, en los años 30 muy, pero que muy pocos tenían un Mercedes SSK, porque poquísimos tenían acceso a tenerlo, pero en el 2006, cuando el mundo aún iba bien, cualquiera podía acceder a un Mercedes Clase C con todos los extras habidos y por haber. En eso consistió la democracia y en eso consistió el crecimiento.
¿Qué viene ahora? Con una deuda tremebunda, con las entidades financieras interpenetradas por la deuda de todos y con las suyas, con todos debiendo a todos, con una tendencia del consumo en caída libre, con el crédito congelado, con la actividad a la baja, con una oferta de trabajo excesiva, con una recaudación fiscal en descenso, ¿qué creen que viene? Algo muy feo, claro que, ¿quién creía que las crisis sistémicas eran suaves y pasajeras?
(Ya lo hemos comentado, pero hagámoslo otra vez. Se está hablando de la III Guerra Mundial, como en la Depresión llegó la II. En absoluto. Rotundamente no. De entrada hoy no existe ni sombra de la base ideológica que entonces había: hoy la ideología imperante es la no-ideología; eso por un lado, por otro, de empezar, sería una guerra muy, muy corta: un misil de crucero con una cabeza de un megatón disparado desde 3.000 Km (que por cierto tiene un error de puntería de cinco metros) no deja títere con cabeza en un radio de 30 Km y secuelas durante décadas, y en el planeta hay más de 20.000 misiles, y eso dejando al margen la batería de virus, bacterias y gases tóxicos que llenan los arsenales de quienes dicen no tener nada de todo eso. ¿Quién quiere una guerra en la que quienes ganaran podrían acabar teniendo más pérdidas que quienes perdieran?).
Escribió Santiago Niño Becerra (26/09/2011) en La Carta de la Bolsa
Comentario:
Mucho me temo que, desgraciadamente, su discurso está absolutamente enrocado. La crisis sistémica no tiene otra salida que los recortes, los recortes y los recortes. Y la ciudadanía los asumirá a regañadientes porque las revoluciones políticas y la toma de los palacios de invierno se terminaron. Solo falta que Ud se sume a los que declararon finiquitada la Historia para redondear su discurso.
Pero las anteriores “crisis sistémicas” (que las hubo) en épocas anteriores y que provocaron terribles acontecimientos de incertidumbre, guerras, empobrecimiento, caos, etc. las sociedades humanas siempre las superaron. Los que escribieron la Historia nos hablan de guerras, batallas, revoluciones y cambios en el poder, pero nosotros sabemos que estos acontecimientos fueron solamente los resultados de unas nuevas relaciones económicas que germinaron sobre otras viejas y caducas que osaron, sin éxito, oponerse a un camino de progreso que la especie humana nunca ha abandonado. Nosotros también sabemos que estos largos periodos de superación de la crisis y de cambio no pueden ser explicables sin obviar las nuevas herramientas y conocimientos técnico-científicos que los acompañaron.
Sí, terminaron las revoluciones políticas, lleva razón. Pero debemos abrir bien los ojos porque estamos ante una nueva revolución mucho más poderosa: La Revolución Científica. Y esta cambiará nuestras vidas lo quieran o no. Agudizará las contradicciones del sistema, lo quieran o no. Sepultará a la sociedad del trabajo, lo quieran o no. Abrirá el camino de la rigurosidad, la eficacia y la abundancia, lo quieran o no.
Ud debería sumarse a este camino. Lloriquear sobre la crisis de una sociedad difunta no sirve para mucho.
Respecto a la guerra como salida a la crisis rotundamente si. Pero de otra manera diferente. La guerra supone una gran destrucción de capitales (físicos y humanos) y esta destrucción ya se está dando en la medida que los capitales no son invertidos en la producción, son retirados, atesorados, o dilapidados en obras faraónicas sin sentido. Cuando hasta para los propios sectores dinámicos del capitalismo (“los emprendedores”) el “libre mercado” ya es una quimera. Ya se está dando, cuando los capitales se volatilizan en la bolsa. Cuando al sistema financiero se le moquea a base de inyectarle una “moneda-papel” que ya no responde al capital ni a la riqueza existente. Cuando se restringe la innovación tecnológica y la libre transmisión de los conocimientos. Cuando se agudiza la política de patentes y del secretismo industrial. Cuando el resultado de guerras locales hace retroceder al pasado numerosos países incapacitándolos para cualquier tipo de desarrollo (ahora las nuevas guerras bajo la coartada del “regreso a la democracia”). Cuando el hambre, la desnutrición y las enfermedades se enseñorea de extensas zonas del planeta. Cuando el deterioramiento del nivel de vida y la bancarrota del estado del Bienestar, aún en países desarrollados, hace temer no solo un empobrecimiento sino un fuerte descenso en la esperanza de vida.
Podríamos decir pues, que la guerra entre un sistema incapaz de resolver su crisis, que ya no puede usar las viejas fórmulas del pasado, anquilosado y obstinado a permanecer parasito y rentista, y la sociedad que otea el futuro con poderosas nuevas herramientas a su alcance, ha empezado. El propone empobrecimiento y la sociedad innovadora abundancia.
«La mayoría sueña con una "sociedad justa", la minoría sueña con una sociedad mejor a través de avances tecnológicos. No importa que hubiera un siglo XX en el cual el "socialismo" no nos trajo nada y la tecnología nos lo trajo todo.»
- Thomas, en un comentario en Less Wrong.
Enviado por versus (14/09/2011)
http://www.versvs.net/anotacion/no-es-facil-ser-minoria
Comentario:
La mayoría que sueña con una “sociedad justa” probablemente no alcanza a soñar más allá de una “sociedad caritativa”. La minoría que sueña con una “sociedad mejor” a través de avances tecnológicos probablemente no alcance a comprender los cambios revolucionarios que deben acompañarla para ser realmente el motor de una sociedad más justa.
Pero decir que el “socialismo” no nos trajo nada es tergiversar la historia. Hubiera sido correcto decir que el “capitalismo de estado” no nos trajo nada. De esta manera los pensamientos y las ideas de progreso, libertad e igualdad de centenares de librepensadores y las luchas de millones de nuestros antepasados no se verían así despreciadas.
Yo preferiría decir: “La política nunca ha cambiado nada, la técnica sí”.
La extensión del copyright nos costará un billón de euros y beneficiará a las 'cuatro hermanas' de la Industria
Ampliar de 50 a 70 años los derechos de autor de las grabaciones musicales le costará a los europeos un billón de euros según ha denunciado Martin Kretschmer, Director del CIPPM (Centre for Intellectual Property Policy & Management) de la Universidad de Bournemouth en el Reino Unido.
El profesor dice basarse en las propias cifras de la Comisión Europea y los cálculos de los académicos del centro que preside y otras tres prestigiosas instituciones: el Centre for Intellectual Property & Information Law (CIPIL) de la Universidad de Cambridge, el Institute for Information Law (IViR) de la Universidad de Amsterdam y el Max Planck Competition and Tax Law de Munich.
Otros datos aportados por el profesor son igualmente “interesantes”. El 72% de los ingresos “extras”, como producto de la extensión del copyright, se irán a las arcas de las “cuatro hermanas”, es decir, aquellos “sellos” que tienen el control absoluto – casi el 90% – de industria de la música a nivel mundial: Universal, Sony, EMI y Warner.
Del 28% restante solo el 4% se destinará a los artistas emergentes, mientras que la mayor parte “ingresará” en las cuentas de las viejas estrellas de rock y pop, denuncia Martin Kretschmer.
El profesor también hace mención a los votos en contra del gobierno sueco y belga en lo que fue una votación por “mayoría cualificada” del Consejo Europeo, pero con una inmensa minoría de disidentes entre los que por supuesto no estaba España (ni se le esperaba).
Portugal y Dinamarca, que hace unos meses se oponían a la extensión del copyright con argumentos similares a Bélgica y Suecia, modificaron su posición semanas antes de la votación. En el caso de Portugal el giro procopyright fue posible gracias al cambio político que llevó a la presidencia del gobierno al conservador Pedro Passos-Coelho que enmendó la posición contraria del anterior gabinete socialista, mientras que “un proceso de consultas a los sectores implicados” cambió el sentido del voto del gobierno dánes, que ayer fue derrotado en las urnas.
Escribió David Ballota
http://www.nacionred.com/legislacion-pi/la-extension-del-copyright-nos-costara-un-billon-de-euros-y-beneficiara-a-las-cuatro-hermanas-de-la-industria
Lo que se comenta estos días en Londres es terrible. Se habla de cómo las familias denunciaron a sus hijos tras los sucesos ocurridos en agosto por miedo a perder subvenciones y ayudas. Familias desestructuradas con apartamentos con pagos mensuales de apenas cien libras y que cobran subsidios de todo tipo recibieron la amenaza de que si descubrían que sus hijos estaban implicados en los incidentes podrían perder todos esos beneficios a menos que hubieran sido denunciados por sus propios padres antes. Es lo que me explican mis vecinos de Covent Garden que aseguran que sin esa apreciación es imposible creerse que la policía hubiera sido capaz de detener a los casi dos mil implicados que dicen haber detectado.
Con noticias como estas a uno se le quitan las ganas de escribir. Quiero agradecer la dedicación de muchos lectores que han seguido dándose cita en este blog cada día a pesar de no haber ningún post nuevo y darle vida con vuestros comentarios.
El motivo del silencio han sido varios. Por un lado, cierto, el cansancio sobre la actualidad económica. Agosto fue un mes dramático como advertí un tiempo antes y muchos son los que escriben ahora sobre lo mal que va todo. Por otro lado mi descanso veraniego, que aunque nunca es demasiado intenso, si lo requiero por unos días. También el inicio y estructuración de dos nuevos libros, uno técnico sobre internacionalización y otro mucho más emotivo sobre emprendedores han copado mi capacidad de escritura. Tengo un límite y roza las diez o doce páginas diarias que se fueron con esas tareas. No quedó espacio intelectual para el blog.
Sin que quiera justificarme os comento que parte de ese silencio se debe a una imposibilidad manifiesta de hacerlo todo. He abierto dos sedes de mis empresas en América y he fundado una nueva empresa en Europa. En unos días actualizaré el blog y sus enlaces y os comentaré detalles pues algunos estoy seguro pueden ser de interés para muchos de vosotros.
Permitidme no obstante, para dar cuerpo a este “regreso”, cinco consideraciones que marcarán este curso en este espacio digital.
1. Seguiré analizando la realidad pero desde un punto de vista distinto. Hablar del fin de un modelo económico puede entenderse de muchos modos, pero para los que estamos todo el tiempo intentando poner en marcha proyectos no puede ser más que un espacio de oportunidad. Estoy convencido que las cosas se van a poner peor, lo llevo diciendo hace mucho, pero eso no va a limitar mi pasión por emprender donde sea.
2. Seguiré denunciando aquello que, no obstante, me parezca mezquino, injusto o que insulte a la inteligencia. No entraré en las obviedades que ahora se escuchan en tertulias de radio o se puede leer en columnas de diario. Se pueden leer ahora miles de aportaciones catastróficas sobre el presente y futuro por parte de los mismos que insultaron a gente que, como yo, denunciamos lo que se avecinaba, avisamos a los que quisieron escuchar para salvar sus muebles y anunciamos que se podía salvar lo peor.
3. Continuaré ejerciendo la didáctica con el mismo valor y sentido que he hecho durante más de ocho años. La realidad económica debe mirarse desde la distancia y al hacerlo, entenderla, es algo más complejo. Volveremos a descifrarla aquí.
4. Daré las claves de nuevas oportunidades de negocio según mi criterio, de cómo la nueva economía digital o la innovación empresarial es capaz de generar un nuevo patrón de riqueza y gestión del conocimiento que permita sobrevolar esta situación actual. Hablaré de internacionalizar, de emprender, de procesos y de adquisiciones. Lo haré ejemplificando con mis empresas, mis proyectos, pero también con la de amigos y socios.
5. Intentaré con toda mi alma ayudar a otros a despertar de nuevo a toda una masa social esclerotizada que a mi entender es la principal y mayor herida que nos queda de todo esto. Tengo la terrible sensación que muchos ya han tirado la toalla, que aquellos que gritaron hace unos meses que “con ellos no iban a poder” ya no tienen combustible para continuar y que, sin posibilidades para escapar, se han rendido a su suerte.
6. Como sucede en el Reino Unido, la sociedad ha perdido el sentido y está dispuesta a denunciar a un hijo por no perder un modelo de vida subsidiado, pues en muchos casos, es el único modelo posible. Estamos jodidos y no lo dejaremos de estar si seguimos atendiendo gustosos a la sodomización intelectual que, en dosis, nos siguen practicando desde muchos estamentos de poder. Ejemplos:
1. Decir que en Grecia hay posibilidades de que “salga del Euro” es tomarle el pelo al respetable pues ya no están en la moneda única, y no lo están hace meses. Nadie puede, en Grecia, comprar nada vía pago transaccional desde una entidad helena pues ningún banco externo la acepta. Están atrapados y lo saben todos los que trabajan en ese sector.
2. Advertir que Grecia está cerca de la quiebra pero que aun le queda alguna opción de salvarse por no se que enlace con la banca francesa, también es algo lírico. Atenas sabe que no queda un céntimo líquido en su sistema financiero, saben que cualquier ayuda se va por el retrete pues no hay manera de impedir que los griegos busquen la manera de sacar su dinero del país por miedo al default. No hay salida y el mercado lo descontó hace meses. ¿Es posible que un bono a un año tenga una rentabilidad del 104% y nadie se ponga a reír?
3. De España se escapan cada mes casi 2.000 millones de euros. El sistema se va secando y cada vez de un modo más rápido. La liquidez real se evapora y se sustituye por otra que proviene de la compra de bonos patrios por parte del BCE saltándose todos los efectos normativos y lógicas económicas. Comprar lo que fabricas tú mismo suele acabar muy mal.
4. La FED reconoce que se ha equivocado comprando deuda pública. Ahora “han descubierto” que no pueden hacerlo eternamente. De verdad a veces me pregunto que hacían mientras en clase el profesor explicaba que 2+2 son 4. En Europa es cuestión de tiempo que se haga un reconocimiento similar.
5. Que la subida de impuestos en países como España va a ser olímpica es una obviedad y que nadie se atreve a comentarlo en período electoral también. Aquí lo hemos comentado muchas veces, pero hasta ahora no se había reproducido de manera eficiente.
6. Esa subida de impuestos, la rebaja de servicios, la caída del consumo por la reducción de capacidad adquisitiva, el aumento de paro, la baja competitividad, el escaso cambio de modelo, la sistemática moderación del crecimiento en términos globales conducirán a un escenario más severo. De eso hay culpables y deben pagar.
7. Pasan cosas que son humillantes. Hoy escuchaba a un hombre como López Garrido decir que “no ve hoy por hoy riesgo de quiebra en Grecia y que considera el rescate como algo que está funcionando”. El actual secretario de estado para la unión europea vive en otra realidad paralela en el mejor de los casos o algo mucho peor. El tipo destacó el “buen funcionamiento” del programa de rescate y dijo que estaba seguro que todo iba a salir bien. Es terrible pensar que este hombre nos representa en algún ámbito. Atenas apenas puede pagar nóminas y pensiones a menos que se les entregue el sexto tramo de los 110.000 millones irreales de euros que le prometieron a los pobres griegos para salvar su Grecia de juguete.
8. Sigo con este desorden intencionado. Resulta que el Banco Central Europeo compró deuda durante todo el agosto sobretodo a España e Italia y poco a poco ha ido viendo como los efectos se iban diluyendo. Además se han dado cuenta que si siguen con esa acción nos vamos a comer una inflación de narices a medio plazo. Para eso hoy se han dedicado a subastar 143.000 millones. Resulta que el BCE ha sido el principal comprador de la deuda con la que España e Italia han ido pagando sus facturas a medida que los vencimientos que no podían cubrir llegaban. ¿A que parece evidente el desenlace en unos meses? Imagina que en tu casa tu compras la deuda de tu hijo. Que además cada vez que se la compras es para que con ese dinero pague la deuda que él tiene contigo. ¿Sigo?
9. Tengo la impresión que el mercado ha sido dopado durante años con inyecciones de liquidez, compra de bonos y otros derivados y que cada vez los efectos de dicha droga en el sistema hace menos efecto y por menor tiempo. Pronto ese chute no hará efecto ninguno pero será imprescindible para seguir vivos. Como un yonki que se droga para no sufrir el síndrome de abstinencia pero que ya no logra ningún efecto significativo con las sucesivas dosis.
Pero tengo otra teoría. Considero que se está dejando caer todo el sistema a cámara lenta. Lo hacen de este modo conscientemente a sabiendas que no hay solución. Esperan que en la medida de lo posible, el repunte de la economía mundial afecte a lo nuestro desde Latinoamérica, China y otros. En eso están. Prefieren que la caída definitiva de algunos grandes países sea desde el escalón más bajo y no desde el más alto. Así, descontando esas quiebras, el ruido y dolor será menor. El contagio puede evitarse si al mismo tiempo el mundo reacciona. Espero que esta vez si me equivoque pues si vuelvo a acertar estamos ante la antesala de la peor recesión jamás vista.
Hoy alguien me pedía que replicara algo que escribí hace más de un año en francés y que también salió publicado en español. Concretamente es un texto que viene muy bien hoy. ¿Me permitís que lo replique ahora?
Desde hace mucho, mi vida gira en torno de la estimulación de negocios, viabilizar proyectos y arrancar aventuras empresariales. Lo hago aquí o donde sea, no me paro, no pienso detenerme frente a un enorme castillo de naipes que se desmorona. Conozco decenas de personas con ideas suficientes para cambiar el mundo. El problema no es tanto si estamos o no aportando soluciones, no nos toca seguramente, ni tampoco si denunciamos o no a los estamentos superiores, cosa que, como ciudadano libre, pienso seguir haciendo hasta el día que no me quede una gota de oxígeno. El asunto es como se denuncia a los que denuncian. Lo grave es vivir todos los días con el estigma de ser un agorero que no acepta lo impensable de nuestro destino inminente. La gravedad de la situación actual era evitable y sí se pudo prever. A la tertuliana que dijo que la reducción del déficit era algo que se tiene que realizar inevitablemente pues era algo que nadie pudo pensar cuando se empezó a estimular la economía, le recomendé leer la hemeroteca de este mismo medio digital o los archivos de un buen puñado de blogs. Ya se denunció qué significaba actuar con tal retraso y qué variable ponía en marcha utilizar a Keynes sin control.
Ha llegado el momento de denunciar a los que han arruinado el futuro de mi hijo, los que ganaron premios suecos asegurando que ese era el mecanismo para evitar la recesión. Ahora toca despacharlos y dejarlos en evidencia. A los que no han tenido narices para evitar esto, gestionarlo adecuadamente o informar a la gente para que tomaran las riendas de su destino, no podemos ofrecerles el beneplácito ahora de comandar la salida de este laberinto.
A cada uno su oportunidad, el desastre no lo puede arreglar quien lo ha provocado, o como mínimo, lo ha amplificado. A mí no me toca dar soluciones, aunque las pueda aportar, a los pobres ciudadanos que tuvimos la decencia de denunciar la enorme bola de estiércol que algunos estaban fabricando, nos queda buscarnos una salida de emergencia. En la medida de lo posible, nos toca perder el menor tiempo para afrontar nuestra propia vida.
En menos de seis meses vivir en Europa va a ser un calvario. Sobrevivir en una España intervenida será un infierno. Sueldos a la baja, impuestos progresivos, aumento de sanciones administrativas hasta el ridículo, colectivos diferentes en protesta, aumento de paro, economía de mercado en parada técnica, administraciones en insolvencia, cajas simulando fusiones para alicatar a la valenciana sus boquetes con el fondo de rescate de entidades en quiebra, reducción de estímulos a la investigación y a la creación de un modelo de crecimiento amparado en las nuevas tecnologías, cierre de grandes empresas vinculadas a la obra pública y descapitalización del sector financiero por parte de depositarios foráneos y locales.
Ese listado es de todos conocido. Por eso, cuando alguien asegura que decir todo ello es ser catastrofista, entonces le acribillo a ideas, una detrás de otra. Ideas que me llevan a pelear contra todo eso, a buscar la oportunidad, a buscar valor, a diseñar modelos de negocio inexistentes, a versionar los que tengo, a darle la vuelta a la caja y dejar que caiga lo ineficiente, a pactar con mis socios, trabajadores, amigos, competencia, proveedores, universidades, administraciones, agentes, con quien sea para sobrevivir en este puñetero barrizal en el que se está convirtiendo emprender en España.
Llevo en crisis toda la vida. Lo he hecho sin quejarme. Emprender es estar en crisis constantemente, pues cuando tienes algo, lo inviertes, cuando por fin un proyecto está maduro, generas otro. Sin embargo no aceptaré bajo ningún concepto que alguien pretenda callarme, taparme la boca o condicionar mis críticas y avisos sobre la que se nos viene encima definitivamente y los responsables de su mala gestión, con la advertencia de que eso me convierte en “catastrofista” o en “el quinto jinete de la Apocalipsis”. Eso es una trampa, un cepo de mal tertuliano. Justifica y ampara a los que debieron hacer algo, permite que la gente siga en la inopia ahora que empieza el mundial que nos alejara de nuestra desdicha y empuja hacia una miserable oferta de recortes en las capacidades de cada uno de sentirse libre de decir lo que piensa.
Lecciones de moralina buenista las justas. Ahora que incluso los columnistas de todo signo se han dado cuenta que la crisis era algo real, que su envergadura era descomunal y que a lo que estamos abocados es a un cambio sistémico, algunos se dignan a criticar a los que denunciamos una hipocresía lírica de periodistas descolocados por la situación actual. Ahora ya parece que han encontrado justificación y amparo. La culpa es del liberalismo. Es de juguete, pero les sirve. Los que llevan años viviendo de un momio protogubernamental pretenden dar lecciones baratas de ética informativa.
Hay cuatro maneras de ver el vaso. Medio lleno si eres optimista, medio vacío si eres pesimista, medio vaso que sobra si eres un tipo racional y medio vaso por llenar si eres un emprendedor. La primera es la manera en como ven el recipiente algunos de los que están apunto de perder su trabajo o pagar más impuestos que nunca. La segunda forma es la de los que la situación les ha vencido ya. La tercera es la modalidad menos arriesgada y suele adoptarse por aquellos que se huelen que lo peor está por llegar. La última es la mía. Lo llenaré con agua española o con la que sea, pero el vaso va a rebosar de agua tarde o temprano, se pongan como se pongan unos y otros. Me encanta el oxímoron ese de la destrucción constructiva o la del emprendedor catastrofista. ¿Tú que eres?
Escribió Marc Vidal (14/09/2011)
http://marcvidal.cat/2011/09/no-tiremos-la-toalla.html
Comentario:
Muy interesantes les reflexiones de Marc Vidal. Sí tarde o temprano el vaso de agua rebosará porque la eficacia, la abundancia y el rigor científico se impondrán a la esclerosis, la escasez y la inoperancia. Porque la sociedad emprendedora se impondrá a la vieja sociedad de los rentistas y especuladores que ve asustada como la revolución tecnológica en marcha derrumba cada día la sociedad del trabajo asalariado, aquel que ya no puede rendir beneficios al Capital. Los procesos históricos, empujados siempre por el conocimiento humano son implacables.
La batalla entre esta sociedad emprendedora, que esta viva en muchísimos sectores de la actividad humana, en centros de investigación, universidades, empresas del conocimiento y la innovación, escuelas, etc. y la sociedad feudalizada (el devenir histórico de un sistema que nos abrió, como ninguno de los anteriores lo hizo, la caja de Pandora hacia el progreso científico) está abierta. Es un largo proceso porque lo que Ud llama también “cambio sistémico” tiene esta vez unas características muy diferentes a los anteriores cambios por los que ha transitado la Humanidad.
Se quiera o no se quiera habrá que poner en crisis la sociedad del “cambio” y de la “competencia” mercantil y de la propiedad privada. La propiedad común (Bienes Comunes) en el sentido del “libre acceso” al conocimiento científico para la explotación rigurosamente científica del Patrimonio de la Humanidad debe imponerse sobre su explotación solamente para el beneficio privado. La sociedad de la mercancía y del dinero agotó su periodo de “destrucción constructiva”. Es la hora de la sociedad emprendedora.
El veredicto del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que ha juzgado la base legal utilizada por Francia para vetar el uso y consumo del maíz transgénico en su territorio, ha sido positivamente valorado por la asociación de empresas europeas de biotecnología EuropaBio para quien el fallo del Tribunal implica que el veto a los organismos genéticamente modificados (OGM) no se puede basar en “mitos o rumores”.
Además de estar “satisfecha” con la decisión del tribunal por el hecho de que “a los agricultores franceses ya no se les debería denegar la posibilidad de utilizar el maíz transgénico”, EuropaBio se ha expresado acorde con su explicación de que las medidas de emergencia solo se pueden adoptar en caso de que exista una situación que suponga “un riesgo claro y grave” para la salud humana, animal o medioambiental.
Aún así Francia mantendrá la prohibición de maíz transgénico ante el dictamen europeo, según el portal de información europea Euroefe.
Fuente: http://www.biotecnologica.com/europabio-satisfecha-por-la-decision-del-tribunal-ue-sobre-transgenicos/
El software libre y la soberanía tecnológica
Las “obras intelectuales” creadas para comunicar tareas (instrucciones, órdenes, programas) a las computadoras y controlar su funcionamiento reciben el nombre de “software”. Estos programas de computación, al igual que otras obras del intelecto humano, son creadas por personas físicas (seres humanos) a partir de bienes intelectuales que tienen un carácter común (ideas, sentimientos, opiniones, informaciones, lenguajes, artes / técnicas, conocimientos, etc.).
Los programas de computación definen los comportamientos de infinidad de artefactos tecnológicos y, por tanto, de las sociedades a escala global. Así, entre muchos otros, se programan Internet, una de telefonía móvil, una computadora personal, el piloto automático de un avión, un robot que produce autopartes, un decodificador de televisión digital o un nanoscopio. En la era digital el software es ubicuo, omnipresente, es, pura y simplemente, política.
¿El software incumbe sólo a ingenieros, informáticos y grandes corporaciones comerciales? Hace mucho tiempo que cualquier persona puede, con mayor o menor efectividad (esfuerzo, creatividad, sofisticación) crear obras intelectuales para comunicar estas instrucciones, órdenes o programas a los artefactos tecnológicos. Estas capacidades intelectuales provienen de técnicas antiquísimas: ¿acaso el desarrollo histórico de los lenguajes o las escrituras no demuestran su profundidad?
Los seres humanos han heredado estas capacidades y técnicas de las generaciones pasadas. Así, los programas de computación pueden ser creados tanto individual como colectivamente gracias a esta herencia común. Este proceso puede observarse claramente en el desarrollo y expansión que han tenido las tecnologías digitales e Internet. Tal vez uno de los mejores casos para explicar su profundidad sea, justamente, el movimiento por el “software libre”.
¿Qué es lo que define que un software sea más o menos libre? En concreto, aquello que los autores y los usuarios pueden o no pueden hacer con una obra intelectual. Además de las leyes y tratados internacionales aplicables, los permisos, libertades y condiciones establecidas sobre un software se expresan a través de licencias (instrumentos legales). A partir de estos parámetros legales las obras intelectuales se puede caracterizar como obras privativas, públicas o comunes (abiertas o libres).
¿Cuáles son las libertades que definen el carácter común y libre de un software? Históricamente, existen cuatro libertades que deben quedar en manos de los usuarios productores de software. Estas libertades están definidas y expresadas en la “General Public License” (GPL) del proyecto GNU. La GPL es la licencia que garantizó las libertades de, entre muchas otras, las versiones del sistema operativo GNU / Linux Debian,Ubuntu o Ututo. Se enumeran de 0 a 3:
[Libertad 0] Es la libertad de ejecutar el programa para cualquier propósito. Cualquier persona, física o jurídica, puede ejecutarlo en cualquier sistema de computación, con cualquier finalidad y sin necesidad alguna de notificación
[Libertad 1] Es la libertad de estudiar cómo trabaja el programa y modificarlo a gusto de cada persona. El acceso al código fuente es una condición necesaria para su ejercicio. Esta libertad habilita a usar versiones modificadas del software en cualquier artefacto tecnológico.
[Libertad 2] La libertad de redistribuir copias del software para poder ayudar al vecino o al prójimo. La redistribución debe incluir las formas binarias o ejecutables del programa y el código fuente (para que cualquiera pueda derivar la obra intelectual).
[Libertad 3] La libertad de distribuir copias de las versiones modificadas (derivadas) del software para beneficio de toda la comunidad. El acceso al código fuente es una condición necesaria para el ejercicio de esta libertad.
Una licencia que respeta estas cuatro libertades es una licencia de software libre o copyleft. En otras palabras, es una licencia que garantiza estas libertades a los usuarios y establece la condición de que el software libre una vez derivado (modificado, adecuado, ajustado) continúe siendo libre. Así, el copyleft evita posibles restricciones legales o tecnológicas que puedan indisponibilizar estas cuatro libertades a quienes tomen el software en el futuro.
En la era digital las sociedades comienzan a estar cada vez más influidas por el diseño, desarrollo y producción de software. El software libre, el sofware que es copyleft, es una pieza fundamental y estratégica para la construcción de ciudadanías y gobiernos abiertos. El software libre muestra el camino comunitario, el camino de los bienes comunes. Ofrece uno de los mejores caminos para construir la infraestructura comunicacional nacional / regional respetando la soberanía tecnológica.
Escribio Ariel Vercelli en http://agendadigital.telam.com.ar/?p=724
* El Dr. Ariel Vercelli es Presidente de BIENES COMUNES A. C. e Investigador del CONICET / IEC-UNQ
FurnLab: poner la manufactura en masa al alcance de todos
En Manzana Mecánica hemos mostrado ejemplos de emprendedores que buscan hacer que otros puedan acceder a todo tipo de elementos de manufactura, con planos libres: ya sea en forma de hardware libre, planos para construir objetos para la vida diaria o incluso piezas para construir una casa.
Para construir muchos de los anteriores, se necesita una herramienta llamada Torno CNC, con la que se recortan con precisión las piezas del objeto que se quiere construir, para luego ser ensambladas. Estas herramientas están fuera del alcance de las pequeñas empresas y talleres (entre 12 mil y 50 mil dólares por máquina), es por esto que muchas empresas al final subcontratan a otros talleres en paises de Asia para que hagan grandes volúmenes de ellas generando economías de escala.
El proyecto FurnLab tiene una idea que puede cambiar radicalmente este modelo: producir los planos Open Source para que empresas y talleres de manufactura locales puedan armar su propia máquina CNC por una fracción del costo (desde menos de 2.500 dólares la más pequeña). De esta forma, pequeñas empresas e incluso aficionados podrán acceder a construir máquinas y utilizar un catálogo de piezas y partes con las que se pueden construir desde muebles hasta vehículos.
El proyecto requiere un financiamiento de un poco más de 9 mil dólares y está buscando personas que lo apoyen mediante la plataforma KickStarter. Al momento de escribir este artículo, se han juntado un 45% de los fondos requeridos para que el proyecto pueda partir.
Escribió Denis Fuenzalida en Manzana Mecánica (09/09/2011)
http://manzanamecanica.org/2011/09/furnlab_poner_la_manufactura_en_masa_al_alcance_de_todos.html
Relacionado:
http://furnlab.com/
http://es.wikipedia.org/wiki/Control_num%C3%A9rico
El Proyecto Gutenberg se queda sin padre
Una de las cosas acerca de los libros electrónicos de la que la mayoría de la gente parece no haberse dado cuenta es de que estos son la primera cosa aparte del aire de la que podremos tener tantos como queramos. Piensa en eso por un momento y te darás cuenta que estamos haciendo lo correcto.
– Michael S. Hart,
julio de 2011,
visto en su obituario
El Proyecto Gutenberg, que en la actualidad ofrece más de 36.000 libros electrónicos gratuitos en varios formatos para ser leídos en ordenadores, tablets, teléfonos móviles, y otros dispositivos portátiles, comenzó cuando Michael S. Hart empezó a teclear él mismo esos libros a principios de los años 70.
Su idea era devolver en parte el favor que le habían hecho dándole acceso prácticamente ilimitado a uno de los ordenadores de la Universidad de Illinois en Urbana-Champaign.
Esa idea se convirtió en una pasión que le llevó a dedicar los siguientes 40 años de su vida al proyecto, hasta su muerte el pasado día 6.
Aunque con el tiempo fue reclutando colaboradores por todo el mundo y en un momento dado la tecnología del reconocimiento óptico de caracteres convirtió el proceso de digitalización de los textos en algo mucho más llevadero, él mismo se encargó de teclear el texto de ni más ni menos que 313 libros de los que hoy en día están en los fondos del Proyecto.
Fuente: http://www.microsiervos.com/archivo/libros/proyecto-gutenberg-sin-padre.html
Relacionado:
http://www.associatedcontent.com/article/635895/el_proyecto_gutenberg_la_utopa_del.html?cat=2
La crisis del trabajo arrastra consigo necesariamente la crisis del Estado y, en consecuencia, de la política. En principio, el Estado moderno tiene que agradecerle su carrera al hecho de que el sistema de producción de mercancías necesite una instancia superior que garantice el marco de la competencia, los fundamentos legales y requisitos generales de explotación, además de los aparatos represivos, por si se da el caso de que el material humano, contraviniendo el sistema, se insubordinase. En su forma más desarrollada de democracia de masas, en el siglo XX el Estado ha tenido que hacerse cargo, de forma creciente, de tareas socioeconómicas. Entre éstas figuran no sólo la red social, sino también los sistemas educativo y sanitario, las redes de transporte y comunicación, infraestructuras de toda clase que se han vuelto indispensables para el funcionamiento de la sociedad industrial desarrollada del trabajo, pero que no se pueden organizar a su vez como proceso de explotación económica empresarial. Porque estas infraestructuras tienen que estar disponibles para toda la sociedad de manera constante y espacialmente exhaustiva y, en consecuencia, no pueden regirse por coyunturas de oferta y demanda del mercado.
Dado que, sin embargo, el Estado no es una unidad autónoma de explotación y, por lo tanto, no puede convertir por sí mismo el trabajo en dinero, se ve obligado a sacar dinero del proceso de explotación real para financiar sus tareas. Si se agota la explotación, entonces se agotan también las finanzas del Estado. El supuesto soberano social se muestra completamente heterónomo frente a la economía ciega y fetichista de la sociedad del trabajo. Puede promulgar todas las leyes que quiera; cuando las fuerzas productivas crecen por encima del sistema del trabajo, el derecho positivo del Estado se ve abocado a un vacío que sólo puede remitirse siempre a sujetos del trabajo.
Un paro de grandes dimensiones en crecimiento constante hace que se agoten los ingresos estatales procedentes de los impuestos sobre los ingresos por trabajo. Las redes sociales se rompen en el momento en que se llega a una masa crítica de «personas excedentes», a las que sólo se puede seguir alimentando, en sentido capitalista, con la redistribución de otras fuentes de ingresos. Con el rápido proceso de concentración del capital durante la crisis, que sobrepasa las fronteras económicas nacionales, también desaparecen los ingresos estatales por impuestos sobre las ganancias de las empresas. Las multinacionales obligan a los Estados que compiten por las inversiones a recurrir al dumping impositivo, al dumping social y al dumping ecológico.
Es exactamente esta evolución la que hace mutar al Estado democrático en un mero administrador de la crisis. Cuanto más se acerca el estado de emergencia financiera, más se reduce a su núcleo represivo. Las infraestructuras se hacen depender de las necesidades del capital transnacional. Como pasaba antes en los territorios coloniales, la logística social se restringe cada vez más a unos pocos centros económicos, mientras que el resto se hunde en la miseria. Se privatiza todo lo que se puede privatizar, aun cuando así se excluya a cada vez más gente de las prestaciones de aprovisionamiento más elementales. Cuando la explotación del capital se concentra en cada vez menor cantidad de islas del mercado mundial, deja de ser importante cubrir de manera exhaustiva las necesidades de aprovisionamiento de la población.
Mientras que no afecte a ámbitos directamente relevantes de la economía, da igual si los trenes funcionan y las cartas llegan. La educación se vuelve privilegio de los vencedores de la globalización. La cultura espiritual, artística y teórica se hace depender de las fluctuaciones del mercado y se extingue. El sistema sanitario se hace infinanciable y degenera en un sistema de clases. De una forma velada y oculta, primero, y después abiertamente, entra en vigor la ley de la eutanasia social: puesto que eres pobre y «sobras», te tienes que morir antes.
A pesar de que todos los conocimientos, capacidades y medios de la medicina, la educación, la cultura y la infraestructura general están a disposición en gran abundancia, éstos se mantienen bajo llave, se desmovilizan y se desguazan, conforme a la irracional ley de la sociedad del trabajo objetivada en «reservas de financiación»; y lo mismo pasa con los medios de producción industriales y agrarios que ya no se pueden presentar como «rentables». Aparte de la simulación represiva del trabajo mediante formas de trabajo forzado y mal pagado, y del desmontaje de todas las prestaciones sociales, el Estado democrático, transformado en sistema de apartheid, no tiene nada más que ofrecer a sus ex ciudadanos trabajadores. En un estadio posterior termina por caer la propia administración del Estado. Los aparatos del Estado degeneran en una cleptocracia corrupta, el ejército en bandas armadas mafiosas y la policía en salteadores de caminos.
Ninguna política del mundo puede frenar o revertir esta evolución. Puesto que la política, por su esencia, es un accionar respecto al Estado que, bajo las condiciones de la desestatalización, se queda sin objeto. La fórmula democrática de la izquierda de «configuración política» de las circunstancias se desacredita cada día más. Aparte de represión permanente, desmontaje de la civilización y disposición a auxiliar a la «economía del terror», no hay nada más que «configurar». Dado que el fin en sí mismo de la sociedad del trabajo es un presupuesto axiomático de la democracia política, no puede haber ninguna regulación político-democrática para la crisis del trabajo. El final del trabajo supone el final de la política.
Extracto de “Manifiesto contra el trabajo” Grupo Krisis (1999)
El movimiento obrero fue un movimiento por el trabajo
«El trabajo tiene que empuñar el cetro, siervo debe ser sólo el que va ocioso, el trabajo debe regir el mundo, porque solo él es el fundamento del mundo.»
Friedrich Stampfer, En honor al trabajo, 1903
El movimiento obrero clásico, que vivió su auge mucho después del ocaso de las antiguas revueltas sociales, ya no luchaba contra los abusos del trabajo, sino que desarrolló una sobreidentificación con lo aparentemente inevitable. Lo que perseguía era sólo ya «derechos» y mejoras dentro de la sociedad del trabajo, cuyas imposiciones hacía tiempo que había interiorizado ampliamente. En vez de criticar radicalmente la transformación de energía humana en dinero como fin absoluto irracional, aceptó el «punto de vista del trabajo» y concibió la explotación económica como un orden de cosas positivo y neutral.
Así, el movimiento obrero hacía suyo a su manera la herencia del absolutismo, el protestantismo y la ilustración burguesa. De la desgracia del trabajo se pasó al falso orgullo de trabajar, que redefinió como «derecho humano» la domesticación propia en material humano del ídolo moderno. En cierta forma, los parias domesticados del trabajo le dieron la vuelta ideológicamente a la tortilla y desarrollaron un celo misionario, que les llevó a reclamar, por un lado, el «derecho al trabajo para todos» y, por otro, a exigir el «deber de trabajar para todos». La burguesía no fue combatida en tanto que portadora funcional de la sociedad del trabajo, sino que, por el contrario, fue insultada en nombre del trabajo por parasitaria. Todos los miembros de la sociedad, sin excepciones, tenían que ser reclutados a la fuerza para «los ejércitos del trabajo».
El movimiento obrero se convirtió así, él mismo, en pionero de la sociedad capitalista del trabajo. Fue él quien impuso los últimos escalones de la cosificación, en el proceso de desarrollo del trabajo, contra los torpes portadores funcionales burgueses del siglo XIX y principios del XX; de manera muy similar a como la burguesía se había convertido en heredera del absolutismo un siglo antes. Esto fue sólo posible porque los partidos obreros y los sindicatos, en el curso de su idolatración del trabajo, fueron tomando una actitud positiva respecto al aparato estatal y las instituciones de la administración represiva del trabajo, las cuales no querían abolir, sino ocupar ellos mismos, en una especie de «marcha a través de las instituciones». De esta manera hacían suya, lo mismo que antes la burguesía, la tradición burocrática de gestión sociolaboral de las personas iniciada con el absolutismo.
La ideología de la generalización social del trabajo exigía, no obstante, también una situación política nueva. En lugar de la división constante con «derechos» políticos distintos (por ejemplo, el derecho de voto según el grupo impositivo), en la sociedad del trabajo a medio imponer tuvo que irrumpir la igualdad democrática general del «Estado del trabajo» consumado. Y las desigualdades en el funcionamiento de la máquina de explotación, en tanto que ésta determinaba la totalidad de la vida social, tuvieron que compensarse «social-estatalmente». El movimiento obrero también proporcionó el paradigma para esto. Bajo el nombre de «socialdemocracia», se convirtió en el «movimiento civil» más grande de la historia, que no podía ser otra cosa que una trampa puesta a sí mismo. Porque en la democracia todo es negociable menos las imposiciones de la sociedad del trabajo, que se presuponen de manera más bien axiomática. Lo único que se puede discutir son las modalidades y maneras de aplicar dichas imposiciones. No queda más que la elección entre Ariel o Dixan, entre la peste y el cólera, entre ser un fresco o un tonto, entre Kohl y Schröder.
La democracia de la sociedad del trabajo es el sistema de dominio más pérfido de la historia: un sistema de autoopresión. Por eso, esta democracia no organiza nunca la determinación libre de los miembros de la sociedad sobre los recursos comunes, sino sólo la forma legal de las mónadas trabajadoras, separadas unas de otras, que tienen que dejarse la piel en el mercado compitiendo entre sí.
Democracia es lo contrario de libertad. Y así, las personas trabajadoras democráticas acaban por degenerar, necesariamente, en administradores y administrados, en empresarios y empleados, en élites funcionales y material humano. Los partidos políticos, y principalmente los partidos obreros, reflejan fielmente esta situación en su propia estructura. Dirigentes y dirigidos, gente prominente y gente de a pie, líderes y simpatizantes son muestra de una situación que nada tiene que ver con un debate o una toma de decisiones abierta. Es un constituyente integral de esta lógica del sistema que las propias élites no puedan más que ser funcionarios heterónomos del ídolo trabajo y de sus resoluciones ciegas.
Como muy tarde desde los nazis, todos los partidos son partidos de trabajadores y, al mismo tiempo, del capital. En las «sociedades en vías de desarrollo» del Este y del Sur, el movimiento obrero mutó en el partido terrorista de Estado de la modernización aún por hacer; en Occidente, en un sistema de «partidos populares» con programas intercambiables y figuras mediáticas representativas. La lucha de clases se ha acabado porque se ha acabado la sociedad del trabajo. Las clases se muestran como categorías sociales funcionales de un sistema fetichista común, en la misma medida en que este sistema se extingue. Cuando la socialdemocracia, los verdes y los ex comunistas se hacen un hueco en la administración de la crisis y diseñan programas represivos especialmente mezquinos, entonces demuestran sólo que son los herederos legítimos de un movimiento obrero que nunca ha querido otra cosa que trabajo a cualquier precio.
Extracto “Manifiesto contra el trabajo” Grupo Crisis (1999)
No existe ningún argumento académicamente válido o rigurosamente demostrado a favor de la extensión del copyright a setenta años, veinte más que los cincuenta que cubre actualmente y que ya tienden a considerarse excesivos. Sí existen, en cambio, infinidad de argumentos en contra de la medida, incluyendo el demoledor informe Hargreaves, publicado el pasado mayo y que afirma, como muchos otros, que la extensión del copyright no beneficia a los autores, sino únicamente a las grandes multinacionales que gestionan extensos catálogos de obras. Christian Engström, junto con cuarenta europarlamentarios más, pidió la revisión y reconsideración de este tema, para encontrarse con una oscura denegación por defecto de procedimiento enviada cuatro meses después, dejándolo sin plazo de réplica, y enviada además por carta.
Y aún así, todo indica que la extensión del copyright a setenta años va a ser aprobada en el Parlamento Europeo. Y la pregunta es clara, sencilla y directa: ¿para quién trabajan esos teóricos representantes de los ciudadanos en el Parlamento Europeo? ¿Hemos creado un Parlamento Europeo para que los lobbies puedan actuar completamente a sus anchas, centralizar sus influencias, y llevar a cabo operaciones como esta que únicamente benefician a las grandes corporaciones que los pagan? ¿Es esta la calidad de la democracia europea? Infinidad de argumentos probados en contra, ningún argumento razonable a favor, una gran mayoría de ciudadanos que no la aprueban… pero la extensión del copyright sale sí o sí. Ni siquiera la revelación de cables de WikiLeaks que demuestran directamente la ignominiosa forma de influenciar que utiliza el lobby del copyright sirve para parar esta vergüenza.
Esto es sencillamente, lo que hay:
Evidencias, argumentaciones lógicas, claridad meridiana… contra la fuerza irracional de una serie de empresas, de un lobby del copyright que cuenta con la complicidad de los europarlamentarios para poder llevar a cabo sus maniobras. Sencillamente alucinante. Y completamente indignante. Cuando haya elecciones para el Parlamento Europeo, ya sabes lo que estarás votando: un parlamento oscuro.
Escribió Enrique Dans (06/09/2011)
Escrito relacionado.
http://www.nacionred.com/legislacion-pi/el-dia-en-que-se-votara-la-extension-del-copyright
Comentario:
Mientras que reconozco su gran tarea de dinamizador o activista tecnológico, que agradezco profundamente, ocurre que todas sus paralelas reflexiones en el plano político me causan una cierta decepción. No alcanzo entender como la defensa de la Ciencia como herramienta de transformación social (que es en definitiva el auténtico leiv motif de su actividad) sea coherente con su postura a todas luces reformadora del sistema. Más aún cuando en el periodo en el que transitamos está cada día más demostrado que “el sistema” para sobrevivir necesita controlar, privatizar y claramente evitar los avances en el conocimiento humano. Su sobrevivencia “rentista” sobre tal propiedad y en contra de la socialización del saber (el libre acceso al conocimiento, su copia, su modificación y su generalización) es la única posibilidad que nos ofrece. Es cuestión de vida o muerte. En esta batalla entre el pro-privado y el pro-común serán inútiles todas las posibilidades de reforma (de democracia política). La sociedad innovadora deberá crear y generalizar en el ámbito del pro-común fuera y en contra de sus leyes, de sus instituciones, y de sus parlamentos. Es un largo recorrido pero sin duda exitoso puesto que la eficacia, la abundancia y el rigor científico se impondrán a la esclerosis, la escasez y la inoperancia. Solo entonces (y en su tránsito) podremos hablar de democracia política.
No se extrañe ud. de los parlamentos oscuros. La dictadura política es perfectamente lo que se corresponde a la dictadura económica de un sistema que alcanzó sus límites.
Cuando el dinero no vale ni el papel en el que está impreso (y II)
Por
Diego González
2.- Zimbabue, 2006-2009
Es el más reciente y hasta ahora el único caso de hiperinflación del siglo XXI, provocado casi en exclusiva por las políticas insensatas de la tiranía de Mugabe. La corrupción generalizada del régimen, la impresión masiva de moneda no respaldada para pagar a los funcionarios y al ejército, unidas a políticas agrarias erráticas llevaron a la pérdida de confianza en la moneda local durante 2005 y 2006. Durante ese último año los precios se multiplicaron por mil, lo que llevó al gobierno a tomar dos medidas, una, introducir una nueva moneda (“nuevo dólar”) en lugar del viejo dólar de Zimbabue, a razón de mil dólares por cada nuevo dólar, y dos, prohibir la inflación. El éxito de semejante estupidez fue escaso. Durante 2007 la inflación alcanzó cotas de tres cifras mensuales, y un acumulado anual del 66.000%. Pero lo peor llegó en 2008.
Ticket del bar de un hotel en las Cataratas Victoria en marzo de 2008. Una botella de agua mineral costaba 95 millones de dólares, y una cena diez veces más. Los 1.200 millones de dólares equivalían a 52 dólares americanos. Debajo un par de fotos que ilustran espectacularmente lo que es una moneda sin valor (fuente de las tres).
A principios de 2008 la moneda (“nuevo dólar”, recordemos) estaba tan depreciada que el gobierno imprimió billetes de diez millones de dólares, equivalentes a cuatro dólares de EE.UU., y que pronto se quedaron cortos. Con los precios doblándose cada cuatro días en abril se lanzaron billetes de 50 millones, y en mayo de 100 y 250. El fenómeno no se detuvo ni por asomo, así que en julio ya había billetes de 500 y mil millones de dólares. Pronto la cosa se desmadró más de lo imaginable, y fueron necesarios billetes de La tasa de inflación mensual en ese momento ya se medía en “millones por ciento” (dos millones según el gobierno, ocho millones según expertos independientes). Por hacerse una idea, eso supone multiplicar los precios por ochenta mil cada mes, lo que hoy vale cien en un mes costará 8 millones y en dos meses costará 64 billones. Una cerveza en un bar de Harare costaba el 4 de julio a las cinco de la tarde 100 mil millones de dólares, y 150 mil al cabo de una hora. Un billete de autobús costaba el doble por la tarde que por la mañana. Ese mismo mes, tras imprimir los primeros billetes de cien mil millones, se anunció un “tercer dólar”, con diez ceros menos que el anterior, pero la medida fue inútil.
Billetes de cincuenta y cien billones (trillions anglosajones) emitidos por el Banco de Zimbabue en 2009.
"Sólo papel higiénico en este inodoro. No usar Dólares de Zimbabue". En 2009 era más barato limpiarse el trasero con dinero que comprar papel
La tormenta perfecta inflacionista siguió su curso; a diferencia de lo que sucedió en los casos alemán o incluso yugoslavo, los problemas de Zimbabue eran estructurales y se habían acumulado ya varios años de hiperinflación. Con una tasa de paro del 80% y salarios en billones de dólares que no alcanzaban para pagar un billete de autobús, los precios siguieron duplicándose de media cada 24 horas, y en enero de 2009 ya existían de nuevo en circulación billetes de cincuenta mil millones de dólares (equivalentes a 500 mil trillonesde dólares de 2005, y aproximadamente a medio dólar americano). Posteriormente se imprimieron billetes de hasta cien billones de dólares, y se lanzó un “cuarto dólar” con doce ceros menos (un billón de “terceros dólares” por cada “cuarto dólar”) justo antes de que, de manera oficial, la moneda fuera abandonada y sustituida por el dólar americano y el rand sudafricano. En conjunto, un “cuarto dólar” equivalía a un cuatrillón de dólares pre-inflación. La tasa de inflación mensual más alta alcanzada por Zimbabue fue la inabarcable cifra de 7.96 × 1010 %, es decir, 796.000.000.000%, lo que suponía multiplicar los precios casi por un billón, con be, en un mes.
1.-Hungría, 1946
Y llegamos al caso de inflación más salvaje jamás conocido. Al finalizar la II Guerra Mundial la situación de Hungría era bastante precaria; su infraestructura estaba destrozada casi en su totalidad y la rapiña de soviéticos y nazis les había dejado tiritando; para colmo el país le debía a la URSS 300 millones de dólares de la época en concepto de reparaciones de guerra, que era prácticamente todo lo que podían obtener en metales preciosos y divisas extranjeras. Como en todos los casos que hemos visto, el gobierno pretendió solucionar el déficit imprimiendo toneladas de papel moneda para estimular el crédito barato y la reconstrucción de la economía, pero el resultado fue nefasto. Para empezar, los ahorros de la población se convirtieron en aire al actuar la hiperinflación como un impuesto revolucionario sobre la clase media, una constante en esta clase de fenómenos. La malnutrición infantil, ya erradicada en el país, volvió a aparecer al desplomarse el poder adquisitivo de las familias.
Billete de cien trillones de Pengs; es el billete con la denominación más alta jamás emitido. Su valor real en el momento de su emisión era apenas una milmillonésima parte de un céntimo de dólar.
La inundación de masa monetaria sin ningún tipo de bien tangible detrás, ya fueran metales preciosos o bienes del estado, provocó un alza incontrolable de los precios. Lo primero que desapareció de la circulación fueron las monedas, primero las de plata e inmediatamente después las de cobre y níquel, al ser los metales de los que estaban hechas mucho más valiosos que el valor facial de éstas. En abril de 1946 había en el mercado 34 billones de billetes circulando, una cifra que no haría sino aumentar. En 1941 una barra de pan costaba 1 peng (la moneda local, llamada peng? en húngaro); en abril del 46 una única rebanada costaba 450.000 pengs, y para julio la cifra había subido a los seis mil millones. Los salarios se actualizaban constantemente para ajustarse a la inflación, pero esto no hacía más que agravar la situación, porque ese sobrecoste se trasladaba al consumidor. Los tenderos y vendedores comenzaron a anticiparse a la inflación actualizando sus precios cada dos horas o menos, lo que agravó la espiral. Algunas empresas instauraron el llamado “salario calórico”, por el que se remuneraba a los trabajadores según sus necesidades alimenticias. Los salarios, que llegaron a ser de trillones de pengs mensuales, apenas daban para comprar nada, y la gente sobrevivió como pudo gracias a la remuneración en especie y a la ayuda de parientes que vivían en el campo.
Pengs siendo barridos de la calle tras el abandono de la moneda en agosto de 1946
En los siete meses más duros de hiperinflación, los que van de enero a julio de 1946, el poder adquisitivo real de los salarios, pese a las constantes actualizaciones, se redujo en un 85%. Los salarios se llegaron a pagar cada cuatro horas; a efectos prácticos lo peor que se podía hacer era conservar el dinero; con los precios aumentando de hora en hora conservar un billete un día era ver su valor reducido a un tercio del original. Como en la Alemania de Weimar, el trueque se impuso en algunas transacciones comerciales; los agricultores dejaron de aceptar moneda local para los pagos, lo que provocó, dada la escasez de oferta, todavía más inflación. El punto culminante de la locura se dio en julio de 1946; ese mes la inflación fue de 4.19 × 1016 %, en números reales 41.900.000.000.000.000%, o sea 42 mil billones por ciento. Los precios llegaron a duplicarse dos veces cada día. El final de la inflación comenzó cuando se eliminó el peng y se introdujo el florín (forint), una moneda intercambiable por oro, y, por tanto, sujeta a variaciones en el mercado internacional y mucho más estable. Es la moneda que aún continúa en uso en el país.
Billete de mil trillones de pengs. Aunque su valor facial es diez veces superior al de la primera imagen, nunca llegó a ser emitido, aunque sí impreso. Poco después de su impresión el peng fue retirado de la circulación. En ese momento (agosto de 1946) todo el dinero circulante en Hungría valía exactamente la décima parte de un centavo de dólar.
Fuente:
http://fronterasblog.wordpress.com/2011/08/25/cuando-el-dinero-no-vale-ni-el-papel-en-el-que-esta-impreso-y-ii/
Cuando el dinero no vale ni el papel en el que está impreso (I)
Por
Diego González
Es común considerar que la inflación es el aumento del costo de la vida, o del valor de las cosas que se compran con dinero. En realidad, si bien es cierto que la inflación hace que la vida sea más cara, no se trata de que las cosas valgan más, sino de que el dinero vale menos. Es decir, que la inflación es la pérdida de valor real del dinero. Lo que se considera una inflación “normal” varía según el país y la época, y lo que se denomina hiperinflación, también. Así, se menciona como hiperinflación una tasa del 100% anual pero también una tasa, mucho mayor, del 50% mensual, cifras absolutamente inimaginables en la mayor parte del mundo desarrollado, pero que se han multiplicado con creces en algunos lugares y en algunos momentos históricos. En la entrada de hoy (y la siguiente, en un par de días), veremos los peores casos de inflación jamás registrados.
Hiperinflación: ¡Así podremos hacer fuertes con dinero!
Las causas últimas de la hiperinflación pueden ser muchas, pero la causa inmediata siempre es una pérdida de valor de la moneda provocada por el exceso de ésta sin un respaldo real detrás. Una inflación del 3%, considerada normal, supone duplicar los precios cada 23 años. Una inflación del 10% anual, considerada muy alta por cualquier economía desarrollada, supone duplicar los precios cada siete años. Cuando los precios suben un seis por ciento mensual, acaban duplicándose al cabo de tan sólo un año. Es decir, pasados doce meses, la moneda vale exactamente la mitad que a principios de año. Si un kilo de azúcar cuesta 100 en enero, en diciembre costará 200. Tirando hacia arriba, una inflación de cuatro dígitos (un mil por cien en adelante) supone multiplicar los precios al menos por diez cada año. A partir de ahí, cada cero en la tasa de inflación es un cero más en el precio de las cosas cada año. Los casos que vamos a ver superan con creces esas cifras, de todas maneras. Ahí va el top 5 de la hiperinflación.
5.- Grecia, 1943-45
La moneda griega empezó a perder valor a pasos agigantados durante la ocupación nazi del país en la II Guerra Mundial. En 1940, y debido precisamente a la guerra, el estado heleno entró en un déficit brutal, que fue financiado por el Banco de Grecia imprimiendo más dinero. Cuando en 1941 el país fue ocupado por los alemanes, el gobierno títere impuesto al país gastaba aproximadamente entre dos tercios y tres quintos de los ingresos en mantener a las tropas alemanas. La financiación del déficit siguió corriendo a cargo de la impresión de papel. En 1943 los griegos empezaron a rechazar los dracmas como moneda válida y la espiral inflacionista se convirtió en imparable; para ese año los ingresos del Estado suponían tan sólo un 6% del total de gastos. En octubre de 1944, cuando el gobierno en el exilio tomó el control de Atenas, el déficit presupuestario anual del estado griego era del 99,4%; la inflación mensual alcanzó el 13.800%, con los precios doblándose cada cuatro días, y otro 1.600 % al mes siguiente. Se calcula que en 1938 un billete cambiaba de manos de media cada 40 días. En 1944 ese periodo de tiempo se había reducido hasta las cuatro horas. La situación tardó años en estabilizarse (poco después estalló una guerra civil en el país), y la mayor parte de la población siguió usando metales preciosos o moneda extranjera para sus intercambios.
Billete de cien billones de dracmas emitido en 1944. El impacto de la inflación sobre la moneda fue enorme; en 1942 el billete de denominación más alta era de 50 mil dracmas.
4.- Alemania, 1922-1923
Es uno de los casos más conocidos y estudiados de la Historia. El origen de la hiperinflación fueron las desmesuradas reparaciones de guerra exigidas a Alemania tras la I Guerra Mundial. La cifra exigida sobrepasaba con creces las reservas de oro y moneda extranjera de Alemania, por lo que el país procedió a comprar divisas en el mercado internacional, lo que redujo rápidamente el valor de la moneda desde los 8 marcos por dólar de 1919 hasta los 330 de mediados de 1922 y los 8.000 de finales de ese mismo año. Como mecanismo de defensa el gobierno imprimió más y más moneda, lo que produjo como efecto inmediato el desplome del marco y un ascenso irresistible de los precios. En enero de 1923, cuando Alemania no pudo pagar una de las cuotas de las indemnizaciones Francia y Bélgica ocuparon la cuenca del Ruhr para cobrárselo en especies. Alemania llamó a la huelga a sus trabajadores y, para pagarles, siguió dándole a la manivela del papel moneda, lo que a su vez redundó en un aumento irrefrenable de los precios, lo que a su vez llevó a imprimir más moneda. Y así.
Escenas cotidianas durante la hiperinflación: arriba, un tipo usando billetes de banco para empapelar las paredes. Era más barato usarlos que el papel que se podía comprar con ellos. Debajo, una mujer usa dinero como combustible para calefacción, dado que con ese dinero no daba para comprar leña.
Las consecuencias de la hiperinflación alemana fueron dramáticas. Las clases medias fueron devastadas por el alza inconcebible de los precios, sus ahorros se volatilizaron y aquellos que recibían rentas las vieron convertirse en nada. Durante más de un año Alemania soportó tasas mensuales de inflación del 21% diario, lo que equivale a un 30.000% mensual, es decir, a duplicar los precios cada cuatro días y a multiplicarlos por diez cada diez días. Según pasaba el tiempo el fenómeno se fue acelerando, llegando a darse casos auténticamente extremos. En el peor periodo de la inflación, a finales de 1923, se decía que si uno pedía en un bar un café, en el tiempo de bebérselo el precio se habría doblado. A finales de 1922 una barra de pan en Alemania costaba 600 marcos, varias decenas de veces más que unos años antes. En agosto de 1923 el precio de la misma barra de pan era de un millón y medio de marcos, y para noviembre de 1923 el precio había subido hasta los tres mil millones de marcos a principio de mes, y 200.000 millones a finales. El día uno de ese mes un vaso de cerveza costaba 4 mil millones de marcos y un kilo de carne más de setenta mil millones. El precio de una onza de oro pasó de 1.300 en enero de 1921 a 370.000 en enero de 1923 y a 87 billones en noviembre de ese mismo año. El cambio frente al dólar llegó a alcanzar los 5 billones de marcos. La hiperinflación terminó con la introducción de una nueva moneda, el Rentenmark o Marco seguro, convertible por los viejos marcos a razón de un nuevo marco por cada billón, con be, de los antiguos. Una de las consecuencias más curiosas de la hiperinflación fue la aparición de la “enfermedad del cero“; aquellos que la padecían tenían la compulsión irrefrenable de escribir larguísimas filas de ceros.
Billete de 100 billones de marcos de 1923
3.- Yugoslavia, 1993-1995
La destrucción de la antigua Yugoslavia, con su rosario de genocidios y masacres, dejó también uno de los episodios de inflación más graves de la Historia. Durante los primeros noventa la recesión sacudió a la República Socialista de Yugoslavia con dureza, mandando a varios centenares de miles de personas al paro. En ese contexto se produjo la disolución del país y el inicio de las guerras yugoslavas. Una política económica errática, que, al igual que en el caso griego, combinaba enormes déficits con impresión de dinero de manera completamente artificial para pagarlos, provocó el alza de precios. Esta se vio agravada por la política de precios fijos de los bienes de primera necesidad. Los agricultores y los tenderos prefirieron no vender (o vender en el mercado negro) antes que hacerlo a los precios artificialmente bajos ordenados por Belgrado. La desaparición de la oferta combinada con una demanda creciente de esos mismos bienes fue lo que terminó de disparar los precios. Una primera reevaluación de la moneda (del orden del millón de dinares por cada nuevo dinar) no sirvió para nada. En un momento dado, de hecho, las transacciones cotidianas comenzaron a hacerse en marcos alemanes (que siguió siendo la moneda de Bosnia y Kosovo hasta la llegada del Euro).
Un billete de 500 mil millones de dinares, de 1994
Los precios se situaron fuera de cualquier control durante el último semestre de 1993 y todo 1994. El cambio con el marco alemán lo dice todo. El 12 de noviembre de 1993 un marco se cambiaba por un millón de dinares, el 15 de diciembre el cambio era de 3.700 millones de dinares, y para el final del mes había subido a los 3 billones de dinares. Otra reevaluación quitó doce ceros a la moneda (un “nuevo nuevo” dinar equivalente a 1 billón de nuevos dinares), pero el dinar siguió perdiendo su valor a toda velocidad. Para el 17 de enero de 1994 el cambio con el marco ya andaba por los treinta millones (treinta trillones de los “nuevos dinares” y treintacuatrillones de dinares de 1992). Una nueva reevaluación creó el “súper dinar”, equivalente a diez millones de los dinares de tercera generación. La inflación mensual más alta registrada fue de 330.000.000% (trescientos treinta millones por ciento, sí), en enero de 1994; esto equivale a un 65% de inflación diaria, y a duplicar los precios cada 34 horas. A lo largo de todo el periodo de hiperinflación los precios subieron un 5.000.000.000.000% (cinco billones). El gobierno de Belgrado culpó de la hiperinflación a “las injustas sanciones contra el pueblo serbio” por la guerra de Bosnia.
Fuente:
http://fronterasblog.wordpress.com/2011/08/22/cuando-el-dinero-no-vale-ni-el-papel-en-el-que-esta-impreso-i/
Ayer pase un día apasionante en la zona del Ribeiro, coincidiendo con una de las vendimias de comienzo más temprano de la historia reciente del lugar. Es un tema con el que me une abundante historia familiar: mi tatarabuelo, Rafael Santoro, era viticultor en esa misma zona, y persona a la que le gustaba mucho experimentar: fue el primero que elaboró Tostado de Ribeiro(delicioso y recuperado hace pocos años por la Cooperativa Vitivinícola del Ribeiro), escribió sobre algunas de las enfermedades de la vid y su tratamiento, importó algunos tratamientos, y era en general conocido como un “científico del vino”. Tengo recuerdos de ver las etiquetas de sus vinos y libritos suyos en mi casa y en casa de algunos familiares desde muy pequeño.
En los paseos por los viñedos me llamaron la atención alguno de los usos de tecnología con los que se está experimentando en el cultivo de la uva: lo que se ve en la foto es una hoja electrónica, un sensor que se utiliza para medir el nivel de humedad en las hojas de la vid. Plantados en postes en el medio de los viñedos y complementados con sensores en el suelo, con instrumentos de medición ambiental – temperatura, presión, fuerza y dirección del viento, humedad del aire, radiación solar, etc. – y con colectores de polen y esporas, se dedican a la monitorización de muchos de los temas vitales en el cultivo de la uva, tales como la aparición de plagas de hongos, nivel de stress hídrico y otras variables, y los datos son transmitidos a través de una red inalámbrica de sensores (WSN) mediante postes con antena en determinados puntos de los viñedos unidos en una red mesh. Una plaga de Botrytis, por ejemplo, puede detectarse y predecir su alcance de manera temprana observando la abundancia y difusión de sus esporas y monitorizando la humedad en las hojas y en suelo. La orografía y características del cultivo en Galicia dan lugar típicamente a variaciones muy grandes en muy poco espacio de terreno, y poder mantener un registro de los datos proporciona una gran ventaja a la hora de tomar decisiones sobre el tratamiento de la uva, irrigación, minimizar intervenciones o detectar problemas diversos. Tras la vendimia, la trazabilidad de las uvas desde el viñedo a la bodega se lleva a cabo mediante RFID.
Es un proyecto coordinado por la Universidad de Vigo, y permite ver usos interesantes de tecnologías de información y comunicaciones aplicados a un entorno en el que tendemos a no considerarlos tan habituales. Seguro que a mi tatarabuelo le habría gustado verlo… :-)
Fuente:
http://www.enriquedans.com/2011/09/vinedos-y-tecnologia.html
Una perspectiva sobre relativismos y absolutismos
En estos días del final del verano
a uno se le ocurren pensamientos tontos.
En mil o dos mil años
no quedará casi ninguno de los valores del presente
como ahora mismo no queda casi ninguno
de los valores que se consideraban muy importantes
cuando César conquistó la Galia.
(¿Cuándo fue la última vez que oíste a alguien quejarse de que los jóvenes ya no respetan la mos maiorum o los derechos de los propietarios de esclavos?)
En dos o tres mil años
no quedará casi ninguna de las creencias del presente
como ahora mismo no queda casi ninguna
de las creencias que se consideraban muy importantes
cuando la dinastía Zhou depuso a la dinastía Shang.
(¿Cuándo fue la última vez que diste un óbolo para Asherah, Enlil, Bastet o destinado al culto de la Luna y el Sol?)
En tres o cuatro mil años
no quedará ninguna de las naciones del presente
como ahora mismo no queda casi ninguna (¿ninguna?)
de las naciones que se consideraban importantes
cuando los elamitas destruyeron Ur.
En cuatro o cinco mil años
no quedará casi nada de lo que hoy consideramos importante
como ahora mismo no queda casi nada
de las cosas que se consideraban importantes
cuando Narmer unificó el Alto y el Bajo Egipto.
(En la batalla de Uruk, ¿tú ibas con Sargón el Grande o eras más de los sumerios?)
Y eso es bueno. Lo que quede
será seguramente en lugares donde no merezca la pena vivir,
pudrideros míseros y atrasados
equivalentes a los peores agujeros del Tercer Mundo presente
si es que aún tenemos sitios así.
Añade otros mil o dos mil años más si quieres
(o menos, pues el progreso hace que las sociedades se recombinen y transformen cada vez más deprisa)
pero casi todo aquello por lo que la gente
vive, muere y mata hoy
serán notas a pie de página
o lo que usen entonces
para los historiadores del año diez mil.
(¿Quién se acuerda de Çatalhöyük?)
Lo único que pervivirá mientras haya humanos
son nuestras emociones más elementales, nuestra naturaleza
y la herencia del conocimiento
que leguemos a las generaciones futuras.
Pitágoras de Samos, Demócrito de Abdera, Kidinnu el Caldeo,
los ingenieros y científicos del mecanismo de Anticitera, los astrónomos del MUL.APIN
y el genio desconocido que se puso a contar con los dedos una vez
siguen teniendo tanta razón hoy,
su obra continúa siendo tan cierta y tan válida
como la noche en que tuvieron aquella ocurrencia genial.
Y ni siquiera eso es realmente para siempre
(al menos, en su formato actual).
Algún día la humanidad desaparecerá
o se transformará en otra cosa
que quizá mire nuestros huesos viejos y rotos
como nosotros miramos ahora los del neandertal.
O, quizá, no.
Fuente:
http://www.lapizarradeyuri.com/2011/09/01/una-perspectiva-sobre-relativismos-y-absolutismos/
Comentario:
Sí, lo que pervivirá mientras nuestra especie sobreviva es la herencia del conocimiento científico adquirido… en una larguísima batalla contra los que siempre se opusieron a nuestro proceso de humanización y unificación. Muy agradecido por estos pensamientos.
La naturaleza misma de la web es la de crear y subir documentos, archivos y datos, todos enlazados. El mismo creador de la web, Tim Berners-Lee lo refuerza en cada ocasión que puede.
Entonces, ¿Qué puedes hacer cuando una entidad de gestión de derechos de autor demanda el pago, o la bajada de contenidos que enlazaste a tu web o blog? Esa es la pregunta que busca responder la campaña informativa online Enlazar es bueno.
Esta campaña, organizada por la ONG Derechos Digitales y con la cooperación de músicos y bloggeros chilenos, busca orientar a los administradores de sitios web para que conozcan el proceso legal a seguir y, por otra parte, relevar la importancia de no criminalizar un acto tan natural para el funcionamiento de Internet como linkear.
Para ONG Derechos Digitales, entre los aspectos más preocupantes de los requerimientos por violaciones de copyright, es que no distinguen si los sitios web tienen o no fines comerciales, o si la difusión de los contenidos están autorizados por los mismos autores. Esto significa por ejemplo, que muchos blogs elaborados por fans con el fin de difundir a sus artistas preferidos, se ven forzados a pagar absurdas cifras de dinero o a bajar los contenidos principales de sus web por desconocimiento de sus derechos.
Francisco Vera, vicepresidente de ONG Derechos Digitales, indica que:
Es importante que las sociedades de gestión de derechos de autor comprendan que Internet es una gran plataforma de difusión para los artistas, quienes de forma creciente suben ellos mismos diversos materiales para que los fans lo enlacen en sus blogs, redes sociales, etc. Imponer un pago por el solo hecho de linkear un contenido no solamente va en contra de la esencia de una plataforma cultural tan importante como Internet, sino que también va en contra de una nueva generación de artistas que usan sin prejuicios la red, limitando sus posibilidades de difusión y la forma en que el público conoce su trabajo
"Enlazar es bueno" (tendrá varias semanas de actividad, donde además del sitio web, serán publicados videos, podcast y artículos informativos. La campaña finalizará con un taller gratuito que busca dar a conocer el proceso legal y los derechos de los administradores de sitios web cuando una entidad de gestión de derechos de autor les pide pagar o bajar un contenido enlazado.
Fuente:
http://manzanamecanica.org/2011/08/enlazar_es_bueno_para_no_criminalizar_el_uso_de_los_links_en_la_web.html
Cosas – 24
Si, en España, se va a fijar como norma constitucional la búsqueda del equilibrio presupuestario y por ley orgánica un déficit anual máximo del 0,4%, si la actividad económica va ir decreciendo a medida que vayamos adentrándonos en la crisis, si la recaudación fiscal tiende a menos debido a esa caída de la actividad, está claro que las carencias para la población española se van a disparar, y ello dando por supuesto que la administración de lo poco que haya sea supereficiente.
Nuevamente: recorte, recorte, recorte, no crecimiento. Otra herramienta del nuevo modelo. Y por cierto, ¿se han dado cuenta de lo rápido que los dos principales partidos políticos del reino se han puesto de acuerdo en esto? Reflexión: ¡cómo deben estar las cosas!, ¡cómo!
Me han preguntado: ‘¿Y por qué España ha sido el primero después de la sugerencia hecha en la cumbre del 21 de Julio?’; también, ‘¿Y por qué en España se está corriendo tanto para aprobar todo esto?’. Pienso que la razón es doble y muy simple: porque España está mal, pero que muy mal, y porque el otoño y el invierno van a ser para meterse en un armario y no asomar la nariz hasta el 2015, por lo menos.
…
Bueno, ¡al fin se ha puesto de manifiesto la realidad de la Reforma Laboral! La RL se puso en marcha a bombo y platillo con el fin de luchar contra la temporalidad, ¿recuerdan? Toda la propaganda oficial se volcó en eso: en la inaceptabilidad de que España tuviese el 26% de su población ocupada trabajando, cuando trabajaba, con contratos temporales; y digo el 26% porque había llegado al 32%: la diferencia había ido a engrosar la población desocupada; estaba en el paro, vaya. Lo más sangrante fue que el principal partido de la oposición no dijo ni pío sobre el tema (¿sería porque mientras él estuvo en el Gobierno la tasa de temporalidad no había hecho más que subir, y subir, y subir?). Se habló del ‘modelo alemán’, ¡incluso del austriaco! ¿Quién se acuerda ahora de eso?
Aquí Uds. lo leyeron por activa y por pasiva: la estructura de PIB español se basa en el trabajo temporal. La mejor tasa de paro española de la época actual: el maravilloso paro del 7,8% en el 2007 (hoy, Suiza, el 3,5%), se consiguió, precisamente, con una tasa de temporalidad de más del 30%. El modelo productivo español, cuando las precisa, precisa personas, no horas de persona, y las precisa con el salario adecuado a la productividad de la empresa media española: muy baja, y con el nivel de fraude inevitable de la economía española: el doble del de la Europa del Norte; por ello el trabajo a tiempo parcial al modo del vigente en los Países Bajos, por ejemplo, es inviable en España.
Ahora el Gobierno, con el principal partido de la oposición mirando hacia otro lado, dice que la solución al 20,9% de paro español (hoy, en Otoño…) se halla en… ¡el trabajo temporal! ¿Saben qué significa eso, verdad?, pues que el ejecutivo actual -y el próximo- han asumido que el poco empleo que pueda crearse en España será temporal y precario, y en formación: hasta los 30 años; y eso después de una, esta sí, RL que ha abaratado los costes laborales y que por ahí va a seguir: ¿congelación salarial hasta el 2016?
¿Y cuál puede ser el paso siguiente, obligar al reparto del tiempo de trabajo y a compartir el salario?, ¿la eliminación del concepto de ‘despido’ y sus sustitución por el de ‘interrupción temporal de la actividad laboral’ y la entrada en un período de ‘espera de nueva actividad’ sin indemnización y con subsidio reducido? Vayan imaginando, vayan imaginando.
Lo cierto es que España NO PUEDE absorber toda la población activa con que cuenta, ¡NO PUEDE!, nunca ha podido, por eso la tasa de actividad española ha sido y es un mísero 59%, pero menos ahora tras haber traído a cinco millones de inmigrantes para que hicieran pisos a bajo costo y en condiciones precarias, y para que consumiesen a crédito. Es decir, España tiene un doble problema: por un lado no es capaz de ocupar a toda su población activa y, por otro, sobra población activa; y no, no es lo mismo.
Si hasta ahora ha habido precariedad en España, undermileurismo, condiciones de trabajo patéticas, etc., etc. prepárense para lo que viene: con tal de que una persona tenga un contrato de trabajo enganchado en la frente se va a tolerar todo lo imaginable, con un agravante: no se va reducir el paro: aumentará. Continúa sucediendo lo mismo: no se puede crear empleo por ley y, además, la situación económica cada vez se va a ir degradando más. ¿De cara al empleo?, pues se precarizará el existente y aumentará el paro, perdón, la interrupción temporal de la actividad laboral. Un panorama muy atrayente, sí.
Lo único acertado: el subsidio de 400 euros, lo utópico: que se ha vinculado a la formación. Sugerencia: entérense de cómo funciona la mayoría de la formación laboral dependiente del Estado y de los entes regionales (teniendo en cuenta que quien se está formado no está parado, al igual que quien está preso cumpliendo una sentencia o quien, antes, estaba sirviendo a la patria en la mili, y teniendo en cuenta también que muchas/os jóvenes y no tan jóvenes reducen su formación en sus CVs a fin de tener más posibilidades de empleo: ¡alucinante!; digo que es acertado porque es mantener una fórmula de ingresos insuficiente pero que hay que mantener, aunque administrándola muchisísimo mejor, pienso.
¿Abordar el auténtico problema?, mañana. Y, bueno, ¡menos mal que este finde ha habido football!, ahora sólo faltan un par de escándalos muy escandalosos (futbolísticos, naturalmente) para que la gente comente mucho, mucho y no hable de otra cosa.
Escribió Santiago Niño-Becerra en La Carta de la Bolsa (30/08/2011)
Comentario:
Sí, abordar el auténtico problema. ¿Pero cual es el auténtico problema, Santiago?
Señor Heribert Barrera: usted tiene toda la razón
Señor Heribert Barrera: usted tiene toda la razón. La cultura catalana está en peligro. Está seriamente amenazada.
Pero, permítame señor Barrera que un ciudadano no demasiado culto, catedrático en nada, le diga que usted, extrañamente, no sabe el porqué la cultura catalana está amenazada. Permítame que le diga que usted es un ignorante.
Genéticamente los seres humanos no heredamos la cultura. Genéticamente, heredamos de nuestros antepasados unas características físicas que determinan nuestra capacidad de actuar para modificar y transformar a nuestro favor la naturaleza. Como seres vivos necesitamos imperiosamente aire para respirar, agua para beber y alimentos para vivir, crecer y reproducirnos. En el transcurrir de los tiempos hemos creado y desarrollado técnicas cada día más perfectas y complejas para que nuestro trabajo transformador pueda ser más favorable a nuestra vida y a nuestra felicidad.
Nuestros sentidos y nuestra capacidad de pensar nos han permitido recorrer un largo camino en esta dirección.
Inseparablemente en este camino de supervivencia y de progreso hemos necesitado relacionarnos, comunicarnos, expresar nuestros sentimientos, nuestros anhelos. Hemos necesitado dar respuestas a hechos y acontecimientos que muchas veces escapaban de nuestra comprensión. Hemos necesitado explicar y justificar nuestros comportamientos sociales e imponerlos a las generaciones posteriores. Hemos necesitado escribir, pintar, bailar, cantar y transmitir las experiencias de nuestra vida a las generaciones venideras.
Cuando los descubrimientos científicos han aportado nuevas respuestas que han modificado sustancialmente nuestras relaciones sociales hemos ido cambiando y adecuando también nuestros pensamientos, nuestra cultura.
Culturas ancestrales de algunos pueblos se mantienen inamovibles en la medida que han estado aisladas y apartadas de cualquier progreso científico. Esta inamovilidad ha provocado y justificado la reproducción en el tiempo de unas relaciones sociales "intocables".
Ninguna cultura (ninguna manifestación cultural en el sentido más amplio) puede separarse de la manera de vivir, de trabajar o de relacionarse. No es por tanto ni heredada genéticamente, ni de designio divino, ni fabricada por intelectuales o artistas iluminados. La cultura es la expresión de un determinado desarrollo social.
Esto es muy sencillo, señor Barrera. Cuando a los indígenas se les expropia la tierra, cuando sus bosques son arrasados, cuando sus ríos y manantiales desaparecen, cuando sus caminos se ven interferidos y entrecruzados por grandes carreteras, cuando su moneda de intercambio se dolariza, cuando sus productos en el mercado ya no valen nada y las vacunas para sus hijos valen mucho, cuando se ven obligados a hacinarse en los suburbios de las grandes ciudades y a trabajar por dos dólares al día en las maquiladoras... su cultura se ve amenazada. Posiblemente unas cuantas generaciones que les seguirán intentarán conservar sus viejas canciones, su lengua, su vestimenta, alguna vieja pócima curativa, y quizá alguna canción de cuna sobrevivirá largo tiempo. Pero su cultura murió con sus tierras, sus bosques, sus ríos... arrasados.
Una nueva cultura la reemplazará.
A ustedes, intelectuales del poder les da miedo observar la nueva cultura que está reemplazando a las antiguas. Ustedes no quieren ver la miseria que el falso progreso de esta nueva cultura está engendrando.
La cultura catalana está en peligro. Lo está también la cultura magrebí; la cultura de los tuaregs; la cultura de los pueblos ogonis, de los ijows y de los orobos de Nigeria; la cultura de los armenios, de los txexenos, de los adigueses y de las 70 etnias con más de 80 lenguas diferentes que conviven en el Caucaso; la cultura de los dayaks, la de los madurenses y la de los centenares de pueblos que viven en Indonesia; la cultura de los indígenas que viven en el Perú, en Méjico, en Colombia, en el Ecuador, en la selva del Amazonia; la cultura del pueblo hindú o tibetano... ¿Me podría decir usted alguna cultura que no esté amenazada? ¿Me podría decir usted que nueva cultura les diferencia a los ciudadanos que viven en las favelas de Rio, o en los suburbios de Nueva Delhi, de Nueva York, de Johannesburgo, de Bogotá, etc.? ¿Me podría decir que nueva cultura les diferencia a los ciudadanos desplazados y fugitivos que malviven sin esperanza en los campos de refugiados diseminados por todo el mundo?
Existe una nueva cultura que está amenazando y destruyendo cualquier posibilidad que los pueblos de la Tierra construyamos nuestro futuro a partir nuestra propia identidad. Es la cultura del todopoderoso dinero, la cultura del "todos contra todos", la cultura del "sálvese quien pueda", la cultura del "Dios mercado", la cultura del beneficio privado "a costa de lo que fuere", la cultura del "darwinismo social" aplicado a la más pequeña relación en la vida de las personas.
Es la cultura por la carrera de la apropiación de los recursos naturales de la Tierra a costa de la destrucción de los medios de subsistencia de millones de personas, por la utilización de las nuevas tecnologías y de los nuevos descubrimientos sin la menor precaución por sus posibles efectos contrarios a la vida, por la reducción de costos de producción aunque conlleve la aniquilación de miles de puestos de trabajo y a la miseria de miles de familias, por la explotación sin freno hasta su agotamiento de las riquezas naturales y de las inmensas fuentes de vida del Planeta, por el beneficio privado aún a costa de poner en peligro la continuidad de la vida para las generaciones venideras.
Esta es la nueva cultura que pone en peligro a la Humanidad. Que pone en peligro a los ciudadanos catalanes, a los del magreb, a los argelinos, hindúes, pakistaneses, gambianos, norteamericanos, ucranianos....
Nosotros señor Barrera no podemos detener el imparable camino de la Humanidad hacia su progreso. La ciencia, los avances tecnológicos, las comunicaciones, los nuevos descubrimientos en todas las ramas del saber, hacen cada día más posible que los ciudadanos del mundo avancemos hacia una cultura universal cooperadora y solidaria en donde las antiguas naciones y las fronteras políticas no tengan cabida. Una cultura universal que los hombres, las colectividades y los pueblos hemos de ir alcanzando a partir de la diversidad y de la multiplicidad de respuestas que habremos que dar desde nuestras también variadas identidades.
En el momento que los ciudadanos del mundo pongamos los conocimientos científicos y los recursos naturales de la Tierra a disposición de la colectividad humana, no le quepa la menor duda que entonces nuestras propias "identidades", fruto de nuestras historias pasadas, no serán ningún motivo de enfrentamiento. En catalán, en castellano, o en inglés nos entenderemos. Con xapela, barretina o turbante resolveremos nuestros problemas. Y no le quepa tampoco la menor duda que llegado este momento la Humanidad dejará en el baúl de los recuerdos de su prehistoria las terribles lacras culturales, religiosas, ideológicas y políticas que nos han tenido encadenados a guerras y enfrentamientos fratricidas durante miles de años.
Esta es la nueva "Renaixença" que deberíamos proponer a nuestros conciudadanos de Catalunya.
Reflexione, señor Barrera. Y apunte bien.
Nuestros hermanos emigrantes de Marruecos, de Gambia, del Ecuador, de los países del Este, etc. no son los que ponen en peligro la cultura catalana.
Apunte bien, señor Barrera. Si no lo hace, mucho me temo que tendrá a este ciudadano catalán en la barricada de enfrente.
Josep
Carta a Heribert Barrera publicada en ellaberinto.net (marzo 2001)
…” Y en lugar de la libertad personal te prometen libertad nacional. No te prometen dignidad personal, pero sí respeto por el Estado; grandeza nacional en lugar de grandeza personal, y como “libertad personal” y “grandeza” son para ti conceptos extraños y oscuros mientras que “libertad nacional” e “intereses de Estado” son palabras que te llenan la boca como los huesos que le hacen la boca agua al perro, no hay nada que les niegues. Ninguno de estos hombres mediocres paga por la auténtica libertad el precio que pagaron Giordano Bruno, Cristo, Kart Marx o Lincon. Tú no les interesas un ápice. Te desprecian como tú mismo te desprecias, pequeño hombrecito. Y te conocen muy bien. Conocen tus podredumbres como sólo tu mismo deberías conocerlas. Te sacrifican a un símbolo y eres tu mismo quien les confieres el poder que ejercen sobre ti. Tú mismo erigiste a tus tiranos, y eres tú quien los alimenta, a pesar de que se han sacado las máscaras, o quizás tal vez por este mismo motivo. Ellos mismos te dicen, clara y abiertamente, que eres una “criatura inferior, incapaz de asumir tus responsabilidades” y que así debes permanecer. Y entonces, tu los nombras tus nuevos “salvadores” y les gritas ¡viva!...”
…” Dejas que los hombres en el poder lo asuman en tu nombre, pero tú permaneces callado. Confieres a los hombres que detentan el poder, todavía más poder para que te representen, hombres débiles o mal intencionados. Y sólo demasiado tarde reconoces que te han engañado una vez más. Una vez más…”
“Escucha pequeño hombrecito” Wilhelm Reich (verano 1946) (1)
(1) Escucha, pequeño hombrecito! no es un documento científico sino un documento humano.
Ha sido redactado en el verano de 1947 por los archivos del Instituto Orgónico y no estaba destinado a publicarse. Es el resultado de tempestades y luchas interiores de un hombre de ciencia y médico que ha observado durante decenios, primeramente como ingenuo espectador, después con asombro y por fin con horror, lo que el hombre de la calle se inflinge a sí mismo, como sufre y se revuelve, como admira a sus enemigos y asesina a sus amigos; como en el mismo momento en el que accede al poder asumiendo la función de representante del pueblo abusa de su poder y actúa peor de lo que antes tuvo que sufrir debido a ciertos sádicos de clases superiores.
Estas conversaciones dirigidas al «pequeño hombre» son la replica silenciosa al comadreo y la calumnia.
A cuatro años del estallido de la crisis subprime en Estados Unidos, que desencadenó la actual crisis financiera, la Fed y el BCE se han convertido en los prestamistas de última instancia de la banca. Desde hace tres años, tras la quiebra de Lehman, la Reserva Federal de Estados Unidos ha entregado en secreto 16 billones de dólares a la banca europea y estadounidense, y hoy estas instituciones se han hecho completamente adictas a las inyecciones de la Fed y el BCE. Este es un mecanismo que trasgrede los propios principios del BCE, pero que el BCE los ejecuta para mantener a la banca a flote; total, al otro lado del Atlántico, la Fed hace exactamente lo mismo. El problema es ¿Cuánto tiempo puede mantenerse esta situación?
De hecho, la mitad de los 30 principales deudores en el marco del programa original de la Fed fueron los bancos europeos. Algunas de estas instituciones que han tomado recursos de la Fed son el británico Royal Bank of Scotland, con 541.000 millones de dólares, el suizo Credit Suisse Group, que tomó 262.800 millones de dólares y el alemán Deutsche Bank, al que la Fed prestó 354.000 millones de dólares. Con posterioridad, la Fed defendió estas acciones, argumentando que fue para repeler una posible catástrofe al estilo de la de 1929.
El Banco Central Europeo ha mantenido la misma tónica comprando en secreto miles de millones de activos riesgosos (o basura tóxica) a modo de ayuda colateral para los bancos privados que luchan por mantenerse a flote. Dada la inestabilidad de los mercados y al hecho de que los bancos no se están prestando entre ellos (por las sospechas en la credibilidad de sus balances) y porque están cada vez más nerviosos por desconocer qué bancos están expuestos, ningún banco presta a otro banco... Tal como ocurre en el juego de las sillas musicales, la música se detendrá en cualquier momento, y se pueden quedar con las manos vacías. Por eso las quiebras bancarias han sido cuantiosas, y los despidos de personal también. Como señalo en este post, la banca programa para los próximos meses más de un millón de despidos.
No sólo los bancos privados pudieron disfrutar de los préstamos de la Fed. También lo hicieron muchas corporaciones y bancos centrales a través de líneas de swap. Los préstamos por esta vía incluyen a los bancos centrales de Australia, Dinamarca, Inglaterra, Japón, México, Noruega, Corea del Sur, Suecia y Suiza. Los fondos de pensiones en Suecia y Japón también se beneficiaron de este programa de ayuda de la Reserva Federal que operó en secreto y a espaldas del gobierno. El monto llega a 16 billones de dólares, y puede consultarse aquí versión completa de la Fed.
Entre los mayores bancos privados del mundo que buscaron la ayuda de la Fed en medio de la crisis, se cuentan el británico Barclays, el francés Société Généralea, los suizos UBS y Credit Suisse, el belga Dexia, los alemanes Bayerische, Deutsche Bank y Dresdner Bank. El gigante de seguros American International Group es el ejemplo más notorio de este fenómeno. De los 182.000 millones dólares que AIG recibió a través del programa TARP, 61.600 millones los derivó a empresas extranjeras. En total, 87 instituciones financieras se beneficiaron del rescate de AIG, de las cuales 43 eran europeas. Los bancos en Francia, Alemania, Canadá, Gran Bretaña y Suiza recibieron dinero de los contribuyentes de Estados Unidos a través de AIG.
El BCE no se ha quedado atrás y también ha desarrollado numerosas inyecciones de liquidez a la banca privada, a modo de anticipo de los 440 mil millones de euros del Fondo de Estabilización que estará disponible el año 2013. La idea de crear un Fondo de Estabilización en medio de la crisis es algo que se critica a la UE… si no fue capaz de crearlo en el período de las vacas gordas, menos puede generar ahorro en las vacas flacas.
Esto demuestra que las políticas del BCE han sido procíclicas y han potenciado el ciclo económico: estimulándolo aún más en los períodos de expansión y burbuja, y contrayéndolo violentamente en los períodos de crisis por la vía de los recortes y ajustes presupuestarios. Una política opuesta a la que se debería hacer para amortiguar el ciclo. La clave indica que hay que contraer y reducir la expansión en los períodos de auge y, a su vez, liberar y expandir en los períodos de crisis. Pero esta receta fue considerada obsoleta por la corriente que argumentó tener el control del ciclo económico. Y señaló que era absurdo pensar en un control externo dado que lo más sano era la autorregulación. Y ahora vemos los resultados.
Las políticas del BCE, con su imperativo único de las metas de inflación, desplazaron todos los otros objetivos como las metas de crecimiento o el empleo. De esta forma, las metas de inflación se convirtieron en la única variable a tomar en cuenta por el BCE, y ya sabemos Quien ganó con las metas de inflación. Ahora, en concreto, los bancos centrales se han quedado sin herramientas de política dado que han agotado todo su instrumental teórico y lo único que les queda es la inyección de más y más dinero fresco como si el solo dinero pusiera en marcha a la economía. Y no hay tal.
Lo imperdonable es que mientras el BCE sigue asfixiando a la economía real por la vía de los ajustes, recortes presupuestarios y planes de austeridad, inyecta cuantiosos recursos a la banca para mantener a flote a un sistema que se cae a pedazos. Se le sustraen recursos a la economía real, que es la genera empleo y da vida al sistema financiero (la salud del sistema financiero está, principalmente, en la actividad real de la economía), para dárselos a la banca que nos metió en este lío. Es el mundo al revés.
Y el problema continúa porque los bancos no hacen nada productivo con el dinero que reciben, sólo tapar sus grandiosos agujeros. Para hacerlo productivo, los bancos deben ponerlo en circulación junto a las empresas que producen, justamente lo que no están haciendo, y que es una de las razones que han llevado a reducir las proyecciones de crecimiento para la zona euro a 0,5% para el próximo año. Lejos del pronostico de 1,2% previsto anteriormente. Esto es porque la banca dejó de cumplir su rol y se hizo adicta al dinero fácil de los fraudes y las apuestas de casino. Esta es la razón por la que el actual sistema financiero está pronto a morir de obsolescencia. Aunque en verdad ya está muerto y la Fed y el BCE lo mantienen aún artificialmente conectado para mantener las apariencias.
Escribió Marco Antonio Moreno en blogsalmón (26/08/2011):
http://www.elblogsalmon.com/economia/por-cuanto-tiempo-pueden-el-bce-y-la-fed-seguir-apuntalando-al-actual-sistema-financiero
Comentario:
No se puede separar sistema financiero y sistema productivo. El sistema financiero es la expresión más acabada del sistema productivo en su periodo de máxima concentración de capitales. El sistema financiero solo indirectamente asienta sus raíces en el desarrollo de la producción (producir o no producir no es exactamente su problema, sino que la producción de mercancías tenga como objetivo la acrecentación del Capital) a partir fundamentalmente del control de la propiedad de los medios de producción. Es “rentista” (porque antes es “propietario” exclusivo) y su capacidad de acumulación depende solo de su capacidad de detraer las plusvalías que la sociedad en un interminable esfuerzo de transformación va generando. La economía real solo le interesa en este sentido. No es el mundo al revés. Es su mundo.
Por eso la gran sobreacumulación de capitales no son puestos en circulación. Por que ya no crean puestos de trabajo (al contrario) y porque la producción en sí misma ya no acrecienta como en las anteriores etapas expansivas la acumulación del Capital. En su etapa de decadencia el sistema ha optado por su feudalización como única salida. Ajustes, recortes, planes de austeridad, decrecimiento… con el beneplácito de todos aquellos que, sin ser capaces de comprender las carencias de una gran parte de la Humanidad, nos dicen que “su progreso” ya no es posible generalizarlo y que hemos vivido con excesivo derroche… ¡que cinismo!
Pero la vida del sistema financiero (de este gran instrumento fantasma mantenido artificialmente) no corre peligro. Desde la creación del FED (23 de diciembre de 1913) han estado manipulando el mundo en colaboración con grandes multinacionales y con el propio gobierno de los Estados Unidos. Para Ben Shalom Bernanke, (actual presidente del FED, en sustitución de Alan Greenspan) solo es cuestión de inundar el mundo haciendo accionar sin parar la máquina de hacer dinero… para salvar a los bancos mientras se paraliza la actividad productiva que ya no rinde beneficios al Capital…
¿Hasta cuando?
“Este libro dista mucho de ser una mera compilación de memeces triviales. Refleja, más bien, un crescendo natural que parte de las estupideces de los charlatanes, pasa por el crédito que se les dispensa en los medios de comunicación convencionales y que desemboca en los trucos de la industria de los suplementos alimenticios (que mueve 30.000 millones de libras esterlinas anuales), en las maldades de la industria farmacéutica (que mueve 300.000 millones), en la tragedia en la que se ha convertido el periodismo científico actual y hasta en el encarcelamiento, el público escarnio o la muerte de personas, simplemente por culpa de la interpretación errónea que nuestra sociedad suele hacer de las estadísticas y de las pruebas empíricas”
Ben Goldacre. Mala Ciencia
Fuente:
http://amazings.es/2011/08/24/mala-ciencia-y-mal-periodismo-periodistas-lean-el-libro-de-ben-goldacre/
"Sabemos que cuando la sola utilidad y el pragmatismo inmediato se erigen como criterio principal, las pérdidas pueden ser dramáticas: desde los abusos de una ciencia sin límites, más allá de ella misma, hasta el totalitarismo político que se aviva fácilmente cuando se elimina toda referencia superior al mero cálculo de poder" (el Papa 19/08/2011)
“… en el imperio de la verdad no cabe ninguna autoridad humana. El que allí intente hacer valer su autoridad, se estrellará contra la carcajada de los dioses...” (Albert Einstein)
Hay muchas actividades diarias que soy incapaz de hacer a oscuras. No porque me vaya a partir la crisma al no ver algún obstáculo sino porque sencillamente me parece inconcebible. Por ejemplo, soy incapaz de cenar a oscuras: las pocas veces que me he visto obligado a hacerlo creo que estuve al borde de la depresión.
Ahora imaginaos vuestra vida a oscuras, quizá con la única iluminación de una hoguera. En ese sentido, la luz es un pequeño milagro cotidiano que, a pesar de las continuas subidas de precio, cuesta bastante poco. Sobre todo si lo comparamos con otras formas de luz artificial que se procuraban hace unos siglos.
Imaginemos, pues, cuánta luz artificial puede obtenerse con una hora de trabajo a un salario promedio, según cálculos del divulgador Matt Ridley:
-Lámpara de aceite de sésamo (1750 a. C.): 24 horas de luz por hora de trabajo.
-Vela de sebo (1800): 186 horas de luz por hora de trabajo.
-Lámpara de queroseno (1880): 4.400 horas de luz por hora de trabajo.
-Bombilla incandescente (1950): 531.000 horas de luz por hora de trabajo.
-Lámpara fluorescente compacta: 8,4 millones de horas de luz por hora de trabajo.
Es decir, que hoy en día basta con trabajar una hora en un empleo normal para disponer de 300 días de luz artificial para hacer lo que queráis. En el año 1800, sólo tendríais 10 minutos de luz. O dicho de otro modo, si pensamos en un foco fluorescente compacto de 18 vatios, sólo hace falta que trabajéis medio segundo para que pagar una hora de su luz. Medio segundo por una hora.
Con una bombilla incandescente de 1950, sin embargo, hubiese sido necesario que trabajarais 8 segundos para conseguir esa hora de luz. Y si nos vamos a una lámpara de aceite de sésamo en Babilonia en 1750 a. C., entonces deberíais haber trabajado 50 horas para tener una simple hora de luz artificial.
Imaginad cómo evolucionará esto cuando todos usemos diodos emisores de luz (LED), que ya son 10 veces más eficientes que las bombillas incandescentes. Si bien todavía los LED (2) siguen siendo caros, pronto podría cambiar la situación. Por ello no es extraño constatar que el británico promedio, por ejemplo, consume aproximadamente 40.000 veces más luz artificial que en 1750.
Las estadísticas de iluminación citadas anteriormente ni siquiera toman en cuenta la mayor comodidad y limpieza de la luz eléctrica moderna comparada con las velas o el queroseno: el uso de un simple interruptor, la ausencia de humo, el olor y parpadeo, así como la disminución del riesgo de incendio.
Toda una bicoca para alguien que no puede pasar sin la luz.
Vía | El optimista racional de Matt Ridley (1)
Fuente:
http://www.xatakaciencia.com/tecnologia/cuantas-horas-debemos-y-debiamos-trabajar-para-pagar-una-hora-de-luz
(1) Divulgador científico inglés, Matt Ridley es licenciado por biología en Oxford y es conocido por su labor en diarios como The Economist o el Daily Telegraph, donde escribe sobre temas dedicados a la ciencia. Es presidente de la asociación divulgativa International Centre of Life y ejerce la docencia en el laboratorio de ideas de Cold Spring Harbor.
(2) http://es.wikipedia.org/wiki/Led
Comentario:
Los costes de producción tienden a cero… (quien quiera entender, que entienda)
Historias de Ciencia al calor del fuego
De la ciencia y el sentido de la maravilla: sobre la Pizarra de Yuri y el ensayo científico. Prólogo de Pedro García Bilbao, editor, profesor de la Universidad Rey Juan Carlos.
http://silente.eu/catalog/product_info.php?products_id=155
ESTO ERES
* Esta es tu dirección.
* Esta es tu herencia.
* Esta es tu naturaleza.
* De la naturaleza de la realidad.
* De la materia y de la energía.
* Sobre la permanencia de la memoria cuántica.
* Antimateria.
* ¿Cómo identificarías una Cosa Misteriosa?
* Secretos de la polla.
EL PODER DE LA HUMANIDAD
* El pasado era una mierda.
* Viruela: cuando la mano del Hombre fue más poderosa que el puño de Dios.
* Aquí creamos elementos nuevos.
* Erika, la que regresó del frío.
* La nana más antigua del mundo.
* Cómo parar al meteorito.
* Los tres superhéroes de Chernóbyl.
BREVE HISTORIA DE CUANDO METEMOS LA PATA
* ¡No me jodas que eran newtons…!
* Psiquiatría delirante.
* Reparando homosexuales, destruyendo personas.
* Las mentiras del detector de mentiras.
* El error que condenó al proyecto atómico nazi.
LA GENIALIDAD EN LAS PESADILLAS
* Así funciona un arma termonuclear.
* El HAARP y la bomba del arco iris: cómo acabar con la civilización humana en menos de un segundo.
* Quienes estaban viento abajo.
* Satélites espías.
* Las armas láser no acaban de brillar.
* “Ántrax”
* La bomba del juicio final.
HIJAS DE LA LLUVIA
* La fórmula del dragón.
* Los que cuentan estrellas.
* Mundos al calor de otros soles.
* Navíos cósmicos en regiones mágicas.
* Con lo que haya y como se pueda.
* El barro que te mira.
* El mundo al que usted llama se encuentra apagado o fuera de cobertura en este momento.
* Cante jondo de la extinción.
* N ? 1
Fuente: http://www.lapizarradeyuri.com/2011/07/29/el-libro-de-la-pizarra-de-yuri/
"Brujas disfrazadas de médicos" Goya
Llega a Madrid el gran brujo del pensamiento místico, el líder de la organización religiosa con mayor poder de embarcación y de idolatría a los encanterios, las salmodias, las pócimas milagrosas y al pensamiento radicalmente opuesto a la ciencia y al rigor científico.
Desde hace bastantes siglos la sociedad hizo una enorme brecha (y abrió una dura batalla) entre el pensamiento místico y el pensamiento científico. Parecía que la sociedad del Capital debería haber podido vencer los cimientos ideológicos de la vieja sociedad feudal. Sólo arrinconándolos podía cumplir sus promesas de progreso y libertad. Pero ante “promesas incumplidas”, la sociedad de la mercancía y del dinero, hace de su antiguo enemigo, otra vez, su más fiel aliado.
Los gestores de la nueva sociedad de los recortes y del empobrecimiento abren los brazos al gran brujo para oír sus pláticas milagrosas en favor de la paz y de la concordia, de la sumisión, del acatamiento y de la resignación. Líderes políticos y líderes religiosos aunados de nuevo arropando al pensamiento religioso en contra la sociedad que ansia que el rigor científico irrumpa definitivamente en todos los aspectos de la vida social.
Mientras, la progresía y las llamadas izquierdas siguen sin rumbo. La crítica radical al pensamiento místico se desvanece en un sinfín de mediocridades intelectuales…"de mis impuestos, al Papa cero", "por un Estado laico, ya", "no a la visita del Papa financiada con el dinero de todos", "separación del poder civil del religioso"; "defensa de los derechos democráticos, frente a la injerencia confesional"… que desvirtúan totalmente su auténtica crítica.
Para otros ciudadanos nuestra pancarta no deja lugar a dudas:
“¡Brujos… al infierno! ¡Viva la Ciencia¡
Luego de los intentos de los gobiernos totalitarios de Libia y Egipto por limitar, o derechamente prohibir, el acceso a las redes sociales, vemos como en el Reino Unido el Primer Ministro David Cameron busca censurar las redes sociales y establecer mecanismos de vigilancia de los usuarios sospechosos de estar vinculados a los desordenes ocurridos durante estas semanas en Londres.
El Primer Ministro declaró que las redes sociales, como Facebook, Twitter, y el uso del sistema de mensajería provisto por Blackberry, actuaron como vehículos de organización de las protestas y posteriores actos vandálicos de los que fueron acusados los manifestantes. Producto de lo anterior, Cameron ha organizado reuniones con representantes de las compañías mencionadas para ver la posibilidad de identificar a posibles sospechosos o incitadores a la violencia callejera, por medio de sus tweets, posteos en Facebook o mensajes de texto. A la vez, se busca detener las posibles redes de organización que se puedan producir y que puedan provocar movilizaciones sociales como las vistas durante las últimas semanas.
La policía Londinense ya ha comenzado a arrestar personas sospechosas de incitar a la violencia, basados en lo que la gente publica en las redes sociales. Sin embargo, qué se considera como acto sospechoso no está claro. ¿Tomarán preso a todo aquel que suba una foto de una protesta o que llame a asistir a una movilización? Los límites no están para nada establecidos y obviamente eso se presta para actos de represión y abuso.
Cada vez con más frecuencia vemos que los gobiernos utilizan los medios de comunicación para vigilar y controlar las acciones de la población. Nuestro país no está lejos de esas prácticas. Como es sabido, el Gobierno de Sebastián Piñera detuvo su política de monitoreo de las redes sociales esta semana, luego de haber recibido una lluvia de críticas. Siguiendo con el tema del Reino Unido, independiente de que uno piense que las protestas en Londres hayan sido producto de justas reivindicaciones sociales o simplemente una banda de delincuentes (o una mezcla de ambas), los gobiernos, empresas o cualquier tipo de institución de poder no pueden coartar el derecho de las personas a reunirse, comunicarse y estar informados, así como tampoco impulsar políticas que violen su privacidad.
Debemos seguir insistiendo en que cualquier intento de censura, ya sea de formas de comunicación, formas de organización o mecanismos de información, tiene consecuencias nefastas para la democracia.
Escribió Carolina Gainza en:
http://manzanamecanica.org/2011/08/intentos_de_control_de_las_redes_sociales_en_uk.html
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